Vecinos de la ciudad de Villa Ramallo manifestaron su preocupación por la presencia de una jauría de perros en calle Primera Junta, entre Ameghino y Clark. Aseguran que la situación se originó tras el abandono de una perra en celo y que, desde entonces, se registran peleas, ataques a otros animales y riesgos para quienes circulan por la zona.
Vecinos de Villa Ramallo denuncian ataques y riesgos en la vía pública
De acuerdo con el testimonio de los frentistas, entre siete y ocho perros permanecen de manera constante en las inmediaciones de la perra abandonada. La presencia de los animales provoca enfrentamientos frecuentes que generan preocupación entre las familias del barrio.
Los vecinos sostienen que la jauría ya atacó a una mascota de la zona y que también provocó la muerte de un gato. Además, explican que los perros cruzan la calle de forma repentina, obligando a los conductores a realizar maniobras bruscas para evitar atropellarlos.
Incluso, relataron que una ciclista estuvo a punto de caer al intentar esquivar a los animales, una situación que incrementó el temor de quienes transitan diariamente por ese sector de Villa Ramallo.
La perra abandonada sigue esperando un hogar de tránsito
Según explicaron los vecinos, la perra quedó en la calle luego de que su propietaria se mudara y la dejara abandonada. Desde ese momento, varios perros comenzaron a concentrarse alrededor del animal debido a que se encuentra en período de celo.
Ante la problemática, algunos habitantes del barrio intentaron contener a la perra alojándola temporalmente en un galpón. Sin embargo, debieron liberarla al día siguiente porque el espacio era necesario para desarrollar tareas laborales.
También señalaron que una veterinaria de la zona se comprometió a realizar la castración del animal una vez que finalice el celo. Para concretar ese procedimiento, resulta indispensable encontrar una familia o persona que pueda ofrecer un hogar de tránsito hasta que llegue ese momento.
El pedido de los vecinos: una solución antes de que ocurra un hecho grave
Los frentistas afirmaron que realizaron consultas y gestiones para intentar resolver el problema, aunque hasta el momento no obtuvieron una respuesta concreta. Además, indicaron que integrantes de organizaciones protectoras de animales les informaron que actualmente no disponen de lugar para recibir más perros.
Mientras la situación continúa, el reclamo apunta a encontrar una alternativa que permita resguardar a la perra, reducir la presencia de la jauría y prevenir nuevos ataques a mascotas o accidentes de tránsito.
Los vecinos remarcan que la convivencia se volvió cada vez más complicada debido a los ladridos y las peleas durante la noche, lo que afecta el descanso de quienes viven en el sector. Por ello, insisten en la necesidad de una intervención que brinde una respuesta tanto para los animales como para la seguridad de la comunidad.