Tras el violento motín ocurrido en la Unidad Penal Nº 11 de la ciudad de Baradero, la Justicia avanza en la investigación para determinar el origen del conflicto. El fiscal de la UFI Nº 8, Hernán Granda, tomó intervención directa en el penal y se reunieron testimonios clave de autoridades e internos.
Investigación judicial en el Penal de Baradero
La causa avanza bajo la órbita de la UFI Nº 8, con la presencia del fiscal Hernán Granda dentro del establecimiento penitenciario. Según explicó la instructora judicial Karina Marino, las visitas forman parte de los protocolos habituales, aunque en este caso se intensificaron por la gravedad del episodio. El objetivo principal fue relevar información directa de autoridades del penal y de los internos involucrados.
Motín, convivencia tensa y conflicto entre pabellones
De acuerdo a las primeras hipótesis, el origen del motín estaría vinculado a un conflicto interno entre distintos sectores de la población carcelaria. La disputa habría comenzado entre internos alojados en diferentes sectores, generando una escalada de violencia que derivó en una revuelta dentro del penal. La situación expuso nuevamente tensiones estructurales en la convivencia dentro de la unidad.
Fuga, secuestros y posible venta de drogas en la cárcel
Durante el episodio, dos internos intentaron fugarse y fueron recapturados, lo que agravó aún más el escenario de caos. En paralelo, se realizaron requisas donde se secuestraron celulares, elementos corto punzantes y facas. Una de las principales líneas de investigación apunta a una presunta comercialización de estupefacientes dentro del penal, lo que podría haber sido el detonante del conflicto.
Por el momento, la investigación fue caratulada como “Averiguación de Ilícito”, mientras se analizan pruebas, testimonios y registros de visitas. La fiscalía trabaja en la coordinación de declaraciones a internos heridos y trasladados, lo que podría aportar definiciones clave sobre la responsabilidad de los hechos ocurridos en la Unidad Penal Nº 11 de Baradero.