Pergamino: detuvieron a convicto con tobillera electrónica por robar una garrafa durante arresto domiciliario
El convicto, monitoreado con pulsera electrónica del Servicio Penitenciario Bonaerense, fue detenido tras sustraer una garrafa y venderla en barrio Acevedo.
20 de marzo de 2026 - 18:54
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El convicto llevaba la tobillera de monitoreo electrónico en su pierna derecha y simulaba que la garrafa era de su propiedad.
CAPTURA DE PANTALLA DE VIDEO DE CÁMARA DE SEGURIDAD
Un convicto que cumplía arresto domiciliario con pulsera de monitoreo electrónico del Servicio Penitenciario Bonaerense fue detenido nuevamente en Pergamino, acusado de violar las condiciones judiciales de ese beneficio al cometer un hurto en un comercio ubicado sobre Ruta 8 y avenida Presidente Perón, donde sustrajo una garrafa que luego vendió en barrio Acevedo.
La medida fue impulsada por el fiscal Francisco Furnari, titular de la Fiscalía N° 5, quien solicitó al Juzgado de Garantías la revocación inmediata del arresto domiciliario y el traslado del imputado a una unidad de detención, al considerar acreditado que volvió a delinquir mientras se encontraba bajo una medida de coerción excepcional.
El acusado estaba bajo arresto domiciliario en una causa por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, expediente en el que pesa sobre él una prisión preventiva confirmada tras distintas apelaciones presentadas por su defensa. Además, ya tiene fijada fecha de juicio oral para mediados de mayo de 2026.
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El nuevo episodio ocurrió este jueves cuando el hombre llegó en una motocicleta roja a una distribuidora de alimentos ubicada sobre Ruta 8. Según quedó registrado en las cámaras de seguridad del comercio, descendió del rodado y se acercó a unas garrafas apoyadas en el frente del local.
De acuerdo a la secuencia observada en las imágenes, el sospechoso simuló que una de las garrafas le pertenecía: se agachó junto a ellas como si hubiera llevado una unidad vacía para recambio, ingresó al comercio y mantuvo una breve conversación con la comerciante.
Fuentes de la investigación indicaron que dentro del local preguntó por el precio de la carga de gas y luego manifestó que no concretaría la compra en ese momento, argumentando desacuerdo con el valor o que regresaría más tarde con el dinero. Sin embargo, al retirarse tomó una garrafa cargada del frente del negocio, la levantó como si fuera propia y se marchó en la motocicleta ante la vista de la mujer que atendía el comercio.
La maniobra pasó inadvertida en un primer momento porque el acusado actuó con naturalidad, aprovechando la confusión generada por la simulación de un intercambio habitual de envases.
La Policía recuperó la garrafa sustraída del local de ruta 8 y avenida Presidente Perón.
LA OPINION
Posteriormente, la investigación determinó que trasladó la garrafa hasta un comercio del barrio Acevedo, en el otro extremo de la ciudad, donde la comercializó.
A partir de la denuncia, personal policial avanzó con tareas investigativas y logró ubicarlo en inmediaciones de su domicilio. La fiscalía reunió evidencias, registros fílmicos y otros elementos probatorios suficientes para solicitar su aprehensión.
Con esos elementos, desde el ámbito judicial resolvieron dejar sin efecto el beneficio del arresto domiciliario con monitoreo electrónico y ordenar que permanezca detenido hasta la sustanciación del juicio oral pendiente.
La situación judicial del imputado se agravó porque el nuevo delito fue cometido mientras se encontraba bajo una medida alternativa al encierro carcelario, otorgada precisamente bajo el compromiso de no incumplir restricciones ni reincidir en conductas delictivas.
La Fiscalía incorporó la moto como evidencia del hurto perpetrado por el convicto.
LA OPINION
Este nuevo episodio vuelve a poner bajo análisis el control de las medidas de arresto domiciliario con dispositivos electrónicos y el seguimiento de imputados con antecedentes penales que permanecen fuera de unidades penitenciarias mientras esperan juicio.