Los integrantes del Proyecto Regional de Enfoque Territorial Agrícola organizaron una capacitación para reconocer, homenajear y resaltar la figura del promotor. Asistieron participantes de Pergamino, Rojas, Salto, Colón, Arrecifes, San Antonio de Areco, Junín, General Arenales, Chacabuco, Chivilcoy, Carmen de Areco y Leandro N. Alem.
DE LA REDACCION. En este año se cumplen 25 años del nacimiento del programa Prohuerta, una instancia de intervención surgida desde el Estado con la intención de dar respuesta a la compleja situación económica que se vivía por aquellos días. Hay que situarse en el año 1990, cuando se intentaba salir de la crisis de la hiperinflación y del austral.
Básicamente el programa asistía con materiales y conocimiento para que personas de bajos recursos pudieran generar sus propios alimentos y lo hicieran en forma sana.
Desde aquellos días aciagos, en que los comestibles en las góndolas tenían un precio por la mañana y otro por la tarde, la transformación ha sido permanente. No obstante ello, desde siempre hubo una figura que acompañó el proceso junto a los huerteros en el terreno y también junto a los técnicos: los promotores: Son ellos quienes llegan al territorio, quienes nos acompañan a nosotros, los técnicos, en esa tarea, dijo María Eugenia Sticconi, de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Pergamino del Inta.
Algunos voluntarios, otros rentados, pero todos con el don de la solidaridad y la preocupación por el otro como bandera. Justamente, fue en ellos que se pensó en torno a las celebraciones por este cuarto de siglo.
Así, los integrantes del Proyecto Regional de Enfoque Territorial Agrícola del Inta Pergamino organizaron un taller para reconocer, homenajear y resaltar la figura del promotor.
Los técnicos María Eugenia Sticconi y Ana Laura Rossi (Inta Pergamino); Cristian Cuervo (Inta Junín) y Mónica Filippi (Inta Chivilcoy) convocaron a representantes de instituciones y promotores que participan en el Programa Prohuerta, con el objetivo de compartir experiencias, capacitarse y analizar herramientas para proseguir haciendo eficiente el accionar de los promotores en el territorio.
En el terreno
Con el fin de fortalecer el encuentro e intercambio de experiencias, promotores voluntarios, escolares, comunitarios e institucionales de los partidos de Pergamino, Rojas, Salto, Colón, Arrecifes, San Antonio de Areco, Junín, General Arenales, Chacabuco, Chivilcoy, Carmen de Areco y Leandro N. Alem se encontraron en el quincho de la Estación Experimental de Pergamino para capacitarse y celebrar 25 años de intensa y fructífera labor.
En la apertura estuvo presente el director del Inta Pergamino, Omar Scheneiter, quien tras cálidas palabras dio lugar a la presencia de Norberto Angel, del Inta San Pedro, quien se refirió a manejo del monte frutal familiar.
Sobre ello Ana Laura Rossi indicó: Creo que fue un lindo encuentro, se intercambiaron buenas experiencias y cumplimos con la demanda de capacitación específica, que fue la del manejo del monte frutal familiar y a partir de ahí cómo se dio una etapa de intercambio de experiencias y de sensaciones.
Luego de la capacitación hubo un taller por medio del cual se presentaron herramientas para el desempeño del promotor. Para tal fin fue convocado Lionel Thomas, de Rizobacter Argentina.
Tenemos gente de todo tipo, fue movilizador, buscamos hacer memoria sobre cómo se involucraron con el programa, qué acciones fueron desarrollando y de ahí en más cómo se ven en el futuro, cuántos años más van a estar acompañándonos. El licenciado les dio herramientas concretas y precisas para que puedan proyectar el trabajo de cara al futuro, dijo María Eugenia Sticconi.
25 años de procesos
Los procesos son el eje central que ha posibilitado la existencia y permanencia en el tiempo del programa Prohuerta. María Eugenia Sticconi hace 19 años que es parte de ese constante fluir, por lo que pudo describir perfectamente la situación al decir que el Prohuerta trabaja con gente y nosotros con plantas, todos somos seres vivos, estamos en un continuo dinamismo de transformación, no nos tenemos que olvidar de eso.
En la misma línea Ana Laura Rossi narró que en todo el tiempo transcurrido el programa ha crecido mucho, en base a eso los técnicos nos vamos acomodando. Comenzó con una crisis económica que apuntaba prácticamente al autoabastecimiento en la mesa familiar y hoy ya comenzamos a acompañar procesos sociales de organización de ferias, de intercambio, de venta, se han dado cooperativas o huertas comunitarias y hasta han llegado a Grupos de Cambio Rural, la idea es seguir acompañando esos procesos de organización y que la gente tome cierta autonomía.
Todo se transforma
María Eugenia Sticconi aprovechó la ocasión para describir sus sensaciones, sus acciones y el entorno generado por el Prohuerta desde aquellos inicios en el que el primer objetivo era juntar gente hasta hoy, pasando por esa posibilidad única de apreciar cómo vidas han sido modificadas a partir del trabajo conjunto, de los técnicos y sus saberes, de los promotores al vincular y de los huerteros, con sus conocimientos.
La huerta de traspatio ecológica les facilita alimentos sanos, hay un programa que le da la capacitación, los insumos y ellos después pueden consumirlos, comercializarlos, industrializarlos, todas esas sumatorias hacen que le cambies algo de su estilo de vida y de la familia, todo eso suma; de los años que uno viene trabajando y caminando con la gente hay un ida y vuelta invalorable porque consideramos y revalorizamos conocimientos, ellos con el empírico y nosotros con el científico, cuando unimos esos saberes tenemos un producto maravilloso como es el que logra el Prohuerta desde hace ya 25 años.