La pena privativa de libertad presenta serios déficits de legitimación y evidencia fracasos rotundos entre los fines declarados y los resultados obtenidos. Los disertantes serán: Andrés Ortiz, presidente de la Cámara de Apelaciones en lo Penal del Departamento Judicial de Junín, y el magister Maximiliano Brajer, director del Instituto Derecho Penal del colegiado local.
DE LA REDACCION. Hoy, a partir de las 18:00, en el Colegio de Abogados, Rivadavia al 328, se desarrollará una disertación sobre: "Poder punitivo y Legitimación moral del castigo. La ejecución penal y los modelos penitenciarios. Su relación con la política del Estado democrático. Formación de ciudadanos disciplinados. Respeto de la finalidad constitucional de la pena de prisión. La legislación en materia de ejecución penal: facultad privativa del Congreso Nacional o facultad no delegada por las provincias".
La pena privativa de libertad, en estos días, está llamada a ser el salvoconducto para el problema de la (in)seguridad. Sin embargo presenta serios déficits de legitimación como asimismo evidencia fracasos rotundos entre los fines declarados y los resultados obtenidos. Esta es una charla brindada por dos representantes de instancias con distintas miradas sobre la realidad (un funcionario judicial y un profesional privado) abierta a toda la comunidad tendiente a reparar acerca de qué es lo que efectivamente ocurre puertas adentro y de si estamos realmente bien orientados con este paradigma punitivista.
Los disertantes en esta oportunidad serán: Andrés Ortiz, presidente de la Cámara de Apelaciones en lo Penal del Departamento Judicial de Junín, y el magister Maximiliano Brajer, director Instituto Derecho Penal Colegio de Abogados de Pergamino.
La actividad es libre y gratuita por lo que se hace extensiva la invitación a los interesados en participar.
Dos perspectivas
En contacto con LA OPINION, Maximiliano Brajer brindó precisiones respecto a la disertación: El tema será abordado por dos perspectivas. Por un lado la mirada de un magistrado, en este caso el presidente de la Cámara de Apelaciones en lo Penal del Departamento Judicial de Junín, Andrés Ortiz que analizará la cuestión del castigo, cómo se aplica, las leyes vigentes, cómo funciona la pena privativa de la libertad en el ordenamiento local y al amparo de las normativas constitucionales y si realmente esto se da en la praxis. Por otro lado desde el perfil académico, yo voy a hacer un abordaje sobre la legitimación del castigo.
La temática genera ciertas posiciones encontradas entre los profesionales, los diferentes grupos políticos, incluso los mismos ciudadanos. Por este motivo la charla será abierta y gratuita. Desde la óptica del abogado notamos que se fincan muchas expectativas en la pena privativa de la libertad como una solución posible ante un claro problema de inseguridad. El primer interrogante que debería hacerse es si ese castigo está filosóficamente justificado, si la aplicación del castigo tiene algún justificativo. Esta discusión lleva centenares de años y por ello lo que vamos a verificar es que estamos en una situación de cuello de botella donde la pena privativa de la libertad no cumple con los fines declarados, no tiene una justificación moral porque todas las teorías que se han esbozado tienen serios déficits mientras que por otro lado se le exige al Estado que aplique más sanciones, y es aquí cuando se genera una utopía. En realidad lo que todos le piden al Estado es que recrudezca o potencie una medida que no tiene justificativo, explicó Brajer.
Mandato constitucional
De acuerdo con lo expuesto por el magister, la temática que se abordará hoy es muy sensible ya que se llega al punto de poner en crisis mandatos constitucionales. En este sentido vale destacar que en la Constitución Nacional figura que la pena privativa de la libertad será para reeducación, reinserción de los declarados culpables. Haciendo referencia a este mandato es que se analizará en la charla si eso se puede. Exponiendo un ejemplo, el abogado manifestó: Si se supone que se necesita una determinada cantidad de tiempo para rehabilitar una persona, si transcurrido ese tiempo no se da dicha rehabilitación ¿Tengo que agregarle 5 años más o el Estado fracasó? Si transcurrido todos los años necesarios para la reinserción de alguien que delinque, esa misma persona cuando sale de prisión reincide ¿Quién fracasa?
Reeducación
Maximiliano Brajer es un reconocido abogado dedicado al derecho penal en nuestra ciudad. Ante la consulta de si una persona puede reeducarse luego de haber estado privada de la libertad, el especialista, contestó que no. La posibilidad de que una persona cambie forma parte de una decisión personal que no tiene nada que ver con las medidas que se toman en el ámbito carcelario. Los índices de reincidencia demuestran que claramente no contribuye la privación de la libertad.
Considerando cuáles serían las posibles soluciones para que quienes delinquen no reincidan, Brajer afirmó que la solución aún no se encontró. Estamos atravesando el cuello de botella en el sistema. Por ello nosotros con esta disertación no apuntamos a ofrecer una solución pero sí analizar la realidad en este sentido y bajar las altas expectativas que se depositan en la pena privativa de la libertad como la utopía hacia la solución de la inseguridad. Sabemos que los ciudadanos están preocupados por la situación de inseguridad que nos toca atravesar y lamentablemente la pena de muerte es la única modalidad que terminó con la reincidencia porque matas al culpable. Todas las otras penas privativas de libertad han demostrado que no solucionan el problema de la reincidencia. Por ello insisto que la charla no aportará soluciones pero sí se dejará expuesto cómo debería funcionar la pena privativa de la libertad respecto de cómo funciona. Cuál es la normativa aplicable: la provincial o la nacional.
Déficits
A los déficits propios del sistema se suman los problemas por las malas condiciones en que se encuentran los espacios para alojar a los presos. En este sentido, Brajer, aseguró: Hace unos años el gobernador definió que no se podía alojar a los presos en las comisarías, pero como se llenaron las cárceles tuvieron que volver a habilitar las comisarías y ahora se llenaron. Pese a esto ¿hubo alguna merma en la cuestión de la inseguridad? No se achicó el grifo que provee de conflictos penales. Los problemas persistirán y hay que buscar una solución en este sentido ya que, insisto, la estadía en la cárcel no reeduca, al contrario, la mayor parte de los presos cuando sale lo hace en peores condiciones y reincide mientras que aquellos que logran recuperarse y quieren insertarse a la sociedad son condenados socialmente.
Entre los objetivos de este tipo de encuentro se da el poder abrir el debate sobre una temática específica, llevar un esclarecimiento sobre algún tópico. Motiva esto que sea de libre acceso y gratuita.