La sustracción de placas, candelabros, jardineros, floreros, cristos, cruces y toda ornamentación de bronce y otros metales de nichos y panteones, así como también puertas y ventanas y la rotura de vidrios, mármoles, cajones, pusieron en crisis la seguridad de la necrópolis y llevó a las autoridades a adoptar medidas y solicitar que se tomen medidas.
DE LA REDACCION. En una grave problemática de seguridad que está atravesando el Cementerio Municipal a causa de constantes robos y daños ocasionados por delincuentes, llevó a las autoridades encargadas de la necrópolis a pedir que tomen cartas en el asunto para evitar la sustracción de placas, candelabros, jardineros, floreros, cristos, cruces y toda ornamentación de bronce u otros metales de nichos y panteones, así como puertas y ventanas y la rotura de vidrios, mármoles y cajones.
Esta situación motivó la clausura de unas 20 ventanas de diferentes salas que daban hacia la calle y recomiendan a la gente utilizar otros materiales que no despierten el interés de los delincuentes.
Sin embargo, es más preocupante aún que el propio director del Cementerio recibe amenazas e insultos frecuentemente, al igual que los efectivos policiales encargados de la seguridad del lugar, por parte de los mismos delincuentes que han sido detenidos dentro de la necrópolis, algunos son vecinos domiciliados en las inmediaciones. Incluso han llegado a romper el vidrio y abollar la puerta de los autos de dos oficiales.
En una entrevista con LA OPINION, el director del Cementerio, Ezequiel Ricci, se mostró muy preocupado por esta situación. Tuvimos que pedir autorización para ir clausurando aberturas porque entraban y salían con facilidad. Hay siete ventanas de la galería del Sutiv, seis de la galería de la CGT y tres ventanas de La Fraternidad que tuvimos que clausurar, entre otras. Estamos poniendo horas de trabajo y materiales, cerrando lugares y espacios para que se vean imposibilitados de entrar.
No solo el robo y la profanación inquieta al director sino también el daño que ocasionan los delincuentes. Esta gente es tan perversa que cuando roban placas dejan tiradas las fotos y las flores dispersas en el cementerio. El año pasado arrancaron el lavatorio del baño de damas y lo dejaron roto en el suelo. Canillas de plástico no se pueden poner porque se rompen rápidamente y las de bronce las roban, explicó Ricci.
Inseguridad
Con respecto al servicio de seguridad, el director de la necrópolis aseguró que es eficiente. Son efectivos de Policía que están muy bien entrenados, que se preocupan y son necesarios. Los he visto correr a los delincuentes dentro del predio. Sin embargo es un trabajo en vano porque muchas veces los detienen, los llevan a la Comisaría y salen en el mismo momento en que estoy firmando la denuncia. Algunos porque son menores, otros porque no tienen antecedentes, pero en poco tiempo recuperan la libertad. Después me encuentro con algunos de ellos cuando entro o salgo del Cementerio, los cuales me amenazan, me insultan. Lo mismo le ocurre a los policías, a quienes les tiran piedras con la gomera e incluso les rompieron a uno la luneta del auto y al otro le abollaron una puerta.
Casos
Los robos por lo general se producen durante la noche, puesto que solo dos efectivos custodian las 12 hectáreas que tiene el predio, pero también ocurren a plena luz del día. El año pasado sucedió una situación desagradable dentro del Cementerio cuando uno de los policías que andaba de recorrida escuchó ruidos y observó a un joven de aproximadamente 25 años, de gran porte, el cual había roto una puerta y se había apoderado de un candelabro y jardineras de bronce pesados. Cuando el efectivo intentó detenerlo éste se abalanzó y luego de forcejear lo redujeron. Estuvo tres días detenido por intento de robo y lesiones y recuperó la libertad. El comisario, con muy buen criterio, me dijo que los dejan en libertad avalado por las leyes.
En otra ocasión los delincuentes ingresaron a la capilla del Cementerio y sustrajeron un candelabro de gran tamaño. Tuve que sacar los demás candelabros y otros objetos para tenerlos bajo llave porque si no se los iban a ir llevando día a día señaló Ricci.
El último hecho ocurrió hace pocos días con la sustracción de herramientas. Robaron dos palas, una ancha y otra de punta que utilizan los sepultureros.
Por último, el director del Cementerio solicitó que se investigue el camino que siguen los metales robados. El problema está en que hay gente que reduce los metales. La Justicia debería ponerse a trabajar en los reducidores.