Hoy y mañana, bajo el lema: Todo lo que se comparte se multiplica se realizará la Colecta Anual de Cáritas. Esta actividad es una ocasión privilegiada de encuentro solidario. La comunidad cristiana sale al encuentro de toda la sociedad para crear conciencia y promover el compromiso con los hermanos más pobres y excluidos de nuestro país. Es una oportunidad no solo para compartir los bienes, sino también la esperanza de construir un futuro inclusivo para todos, comenzando por las acciones y el compromiso de cada uno de nosotros con el presente.
El dinero recaudado en la colecta ayudará a sostener, durante todo el año, proyectos e iniciativas de promoción humana, acompañar microemprendimientos productivos y de autoconsumo, brindar capacitación laboral, formación en ciudadanía, talleres de alfabetización, becas escolares y universitarias y apoyo escolar en más de 3.500 Cáritas parroquiales.
Además permitirá trabajar en la prevención y atención de emergencias climáticas y con personas en situación de calle, entre otras iniciativas de asistencia, de acuerdo a la realidad de cada lugar.
Gracias al compromiso de miles de voluntarios que organizan actividades en parroquias, salones, plazas y la vía pública en todo nuestro país y a la generosidad de tantas personas, instituciones, empresas y organizaciones comprometidas, la Colecta va creciendo cada año.
Renovemos nuestro compromiso y colaboremos con la Colecta Anual de Cáritas para brindar una ayuda concreta y efectiva a tantos hermanos que anhelan una vida más digna con oportunidades de inclusión en nuestra sociedad, destacaron desde la organización.
Lema
La Colecta se realiza con un lema que invita a la reflexión solidaria y la campaña aspira a mostrar en rostros concretos el trabajo que realiza una comunidad signo que representa la labor de Cáritas en todo el país.
Este año el lema es: Todo lo que se comparte se multiplica, una frase que pronunció el Papa Francisco en su mensaje dirigido a la comunidad de Varginha, que vive en una favela pacificada de Río de Janeiro, durante la última Jornada Mundial de la Juventud.
Esta frase de Francisco, enunciada en este contexto tan particular, expresa de manera muy sencilla y clara el espíritu solidario de la Colecta de Cáritas, invitándonos a vivir la experiencia de compartir y multiplicar lo que somos y lo que tenemos desde un espíritu fraterno. Los rostros de los afiches son personas reales, cuyas historias de vida ilustran cuánto puede cambiar la vida de las personas cuando una comunidad comprometida brinda su ayuda solidaria.