Según los consejeros, entre otras cosas vienen gestionando desde el año 2014 por 45 aulas completas para responder a las necesidades del distrito, pedido que este año se repitió y se incrementó a 60 aulas completas. Pero dicen que hasta el día de la fecha no se ha recibido respuesta alguna de parte de la Dirección General de Cultura y Educación.
DE LA REDACCION. El pasado viernes en la sede del Consejo Escolar de Pergamino, LA OPINION mantuvo un breve e interesante diálogo con cuatro de sus principales referentes: la presidente Celia Segovia; el vicepresidente Walter Baccarini; la secretaria Lorena Gennero y la tesorera Andrea Medina, quienes al ser consultados por los temas prioritarios de su gestión manifestaron su preocupación por dos temas candentes: mobiliario e infraestructura.
Hay un déficit de elementos en las escuelas; según los consejeros, en el año 2014 iniciaron las gestiones por 45 aulas completas (cada aula consta de quince mesas dobles y treinta sillas) para responder a las necesidades del distrito, pedido que este año se repitió y se incrementó a 60 aulas completas. Pero hasta el día de la fecha no se ha recibido respuesta alguna de parte de la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires que encabeza Nora de Lucía, expresaron los funcionarios locales.
Esta situación es alarmante ya que a la vez se crean 5º y 6º años y no se recibe el mobiliario para la demanda que esto provoca, remarcaron los consejeros escolares.
Infraestructura es otro tema que ocupa y preocupa a la gestión. Dicen que desde hace años se trabaja en reparar y acondicionar los establecimientos existentes pero no se reciben respuestas a las solicitudes de construcción de nuevas aulas y mucho menos nuevos edificios.
Esta situación es preocupante ya que se han incorporado las secundarias a las escuelas primarias, lo que genera inconvenientes para contener y dar lugar adecuado para que los alumnos desarrollen la actividad en lugares aptos y seguros y la inexistencia de recursos para generar espacios pedagógicos que cumplan con las expectativas y normativas que los alumnos necesitan para tal fin, indicaron. La preocupación, además de lo estrictamente especial, tiene que ver con lo inadecuado de que un espacio que además queda escaso- sea compartido por niños y niñas entre los 5 y los 18 años, inclusive los sanitarios.