El percusionista pergaminense, radicado en la Capital Federal desde hace 18 años, compuso junto a Matías Zapata la música de los ocho cortos que componen el largometraje que se estrenará el próximo 2 de julio y que tiene como actores a Oscar Martínez, Peto Menahem, Carlos Belloso, Luis Ziembrowski y Julieta Vallina, entre otros.
“Murciélagos”, la película filmada y producida íntegramente en cuarentena con el objetivo solidario de recaudar fondos durante la pandemia del Covid-19, ya tiene fecha de estreno: será el 2 de julio. Ya se conoce un trailer con imágenes que cuesta imaginar cómo fueron logradas en pleno aislamiento.
Tanto actores y directores, y productores y el personal involucrado en esta realización donaron su trabajo para colaborar en este difícil momento.
Uno de ellos es el músico pergaminense Nicolás Arroyo quien, junto a Matías Zapata –ambos integrantes del grupo Duratierra- musicalizaron los ocho cortos que integran el largometraje cuyo elenco está integrado por Oscar Martínez, Peto Menahem, Julieta Vallina, Luis Ziembrowski y su hija Clara, Carlos Belloso, Moro Anghileri, Juan Pablo Geretto, Marcelo D’Andrea, Maida Andrenacci, Hector Díaz y Azul Lombardía.
“Conocía a Baltazar Tokman, que es el director general de este largometraje. Con él trabajé en otro largometraje titulado ‘Sapos’ que hizo en el año 2018 y fue premiado por el Incaa. También fue una experiencia maravillosa porque fue mi primer largometraje, siempre había hecho cortos y singles o intervenciones chicas. El me convocó para hacer la música y mi mujer, Bárbara Factorovich, es parte de la producción en esta película”, contó en contacto con LA OPINION Nicolás Arroyo, que hace 18 años se instaló en la Ciudad de Buenos Aires y hace 15 conforma el grupo musical Duratierra.
-¿Qué tuvieron en cuenta a la hora de componer, sobre todo porque se trata de ocho historias diferentes?
-Más allá de que solamente hice dos películas, imagino que todas tienen un proceso distinto. En este caso tiene la particularidad de que son ocho directores distintos, entonces, el ida y vuelta o el ‘pimponeo’ –que se le dice en el ambiente al dialogar y al pensar e idear la música o la estética- en este caso fue con ocho directores, con ocho miradas y necesidades distintas. A mí me llega el corto editado con músicas de referencias que a ellos les parece que van para cada momento. Ahí empieza mi trabajo, con el recrear algo que tenga que ver con la energía que tenga la música que se puso como referencia y lo que a mí me surge. Hay directores que son más flexibles a que yo le proponga cosas y hay otros que son más rígidos con relación a sus ideas. Eso fue muy interesante porque uno va viendo el carácter y el vuelo que tiene cada uno. En este caso tuve la posibilidad de ver una paleta de colores de diversas visiones y siento que me está regalando un montón de experiencia. Todas las semanas tenía reuniones por zoom con los directores, editores, que también son distintos, y aparte cada guión tiene un carácter diferente, así que fui navegando por un montón de situaciones muy interesantes.
Un exitoso recorrido
“Cada vez que pienso en todo lo que viví en estos 18 años, fueron experiencias muy hermosas. No tengo más que agradecimientos a todo lo que me pasó acá. Trabajé con casi todos mis ídolos de la infancia. Tuve la fortuna de conocerlos y compartir escenarios con ellos. Formé parte del quinteto de Lito Vitale y a partir de ahí conocí músicos maravillosos, porque cada una de esas experiencia también trajo un montón de otras cosas. Así pude tocar con León Gieco, Pedro Aznar, Juan Carlos Baglietto, Hilda Lizarazu –también trabajé con ella un tiempo en su proyecto solista-. También trabajé con gente del folklore como Raúl Carnota, Suna Rocha, grabé un disco con el ‘Tata’ Cedrón, que es un referente de la música; grabé un disco con Soledad; hice una gira de un año con Abel Pintos. También con gente de afuera como ‘Chucho’ Valdés y Lila Downs. Los voy nombrando y sigo emocionándome de todas las cosas que he podido hacer y todo en paralelo con mi proyecto Duratierra, donde podía desarrollar otra parte de mi musicalidad, porque cada uno de estos artistas te pide ciertas condiciones y una forma de tocar.
“Con Duratierra grabamos cuatro discos y sigue creciendo, cada vez viene más gente a los shows. Hacemos giras, fuimos a tocar a Brasil, Colombia, Chile y Uruguay. También tuve la posibilidad de poner música de Duratierra en esta película, porque la música del triller es del grupo. La música tenía que ser un hilo conductor de ocho historias, así que se me ocurrió una canción de Duratierra que se llama ‘En el fresco de la noche’ y quedó hermosísima”, contó.
El estreno “a voluntad”
“Murciélago” cuenta con el guión de Virginia Martínez (a excepción del corto “Separado”) y narra situaciones vinculadas con la familia, los afectos y las problemáticas que surgen en este momento tan particular. Se trata de ocho historias dirigidas por Hernán Guerschuny, Paula Hernández, Daniel Rosenfeld, Tamae Garateguy, Diego Fried, Martín Neuburger, Connie Martín, Azul Lombardía y Baltazar Tokman, quien también está a cargo de la supervisión general de realización.
El estreno de este proyecto realizado por la productora Masses Content y la agencia Alegría, en asociación con Amnistía Internacional, será en una sala de cine virtual y el valor de la entrada a voluntad, será donado a través de la organización de derechos humanos Amnistía internacional en su totalidad al Banco de Alimentos de Buenos Aires. Muy pronto compartirán el link de acceso a la sala virtual para ver la película que siguiendo con la tradición cinéfila se estrenará un jueves 2 de julio.