El escritor Daniel Ruiz Rubini, la artista visual Fabiana Seleme, el teatrista Jorge Sharry, el músico Alberto Bianco y el profesor de danzas folklóricas Pedro Marlo, nos acercan su pensamiento sobre esta pandemia, nos cuentan sobre sus días en cuarentena y opinan sobre las medidas implementadas por el Gobierno.
Cumpliendo el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatoria cinco referentes del arte y la cultura de nuestro medio reflexionan sobre la pandemia. LA OPINION les preguntó: ¿Cómo los afecta estos tiempos de pandemia? ¿Cómo estás viviendo la cuarentena? ¿Son correctas las medidas tomadas por el Gobierno?
Daniel Ruiz Rubini
“Ayer murió el escritor Luis Sepúlveda, justamente a causa del coronavirus, y él escribió algo que tiene mucho que ver con la forma en que estamos viviendo. Decía que no existen los valientes en el sentido tradicional sino la gente que acepta ir codo a codo con el miedo. Lo vivo así: con el mismo miedo que todos tenemos, tomando los recaudos necesarios, cuidándome mucho”, dijo el escritor y coordinador del Taller Literario “Alejandra Pizarnik”.
“Trato de no engancharme con lo que se comparte en las redes sociales sobre este tema, porque no todo es cierto ni confiable, y uno corre el riesgo de que ese miedo que debe impulsarnos a protegernos se termine convirtiendo en una paranoia que nos paralice, que no nos deje vivir”.
Con respecto a la cuarentena, el escritor que en diciembre del año pasado fue premiado por la Fundación Argentina para la Poesía confesó: “Hace más de un mes que no salgo a la calle y, si bien extraño el contacto con los demás al que estaba habituado, busco formas distintas de interacción. El taller literario que coordino funciona virtualmente a través de un grupo de Facebook y casi 30 personas de Carmen de Areco y de Pergamino participan activamente.
“Leo mucho, estoy estudiando y actualizando en algunas cuestiones en las que quiero incorporar a los encuentros del taller literario y del Taller de Lectura “Edna Pozzi. Veo algunas series y películas de Netflix, veo las obras de teatro que suben los elencos locales… en fin, las actividades son muchas”.
Sin ser un entendido en medicina ni de epidemiología, el escritor nicoleño siente “que nos están cuidando mucho, que nos están protegiendo, que han priorizado la salud y la vida, lo cual es importantísimo. Por supuesto que ninguna medida va a servir si la gente no cumple con lo que se le pide, si no adquirimos el compromiso de cuidarnos y de cuidar al otro”, concluyó.
Fabiana Seleme
La artista visual y docente de arte calificó el presente como “una gran preocupación, nos enfrenta a algo extraordinario, de orden global, ante lo que estamos desvalidos. Nos obliga a pensarnos como sociedad, genera una angustia de orden existencial, nos pone a todos frente a un riesgo con un enemigo invisible. Se nos exige cuidarnos para cuidar al otro. Este punto pone en crisis un aspecto sensible de nuestra idiosincrasia, nos cuesta obedecer, respetar, aceptar el valor de la palabra autorizada. Tiempo y oportunidad para revisar esta actitud tan poco seria ante los problemas que plantea el mundo y su realidad. Acaso nos sirva para reconocer y poner en valor las políticas de cuidado tan difundidas como olvidadas”.
Seleme vive la cuarentena “con conciencia ciudadana, con seriedad y mucha calma”. Dice que resiste desde la acción: “Mi aliado es el trabajo, tanto manual como intelectual. Pongo el mismo énfasis y dedicación en ordenar, desinfectar, cocinar o cuidar el jardín, que en mis horas de lectura, pintura o mirando películas. Por supuesto que aunque uno produzca, reflexione o intente pintar, no lo abandona esa constante inquietud que provoca el momento actual”.
Para la artista las medidas tomadas por el Gobierno “son adecuadas y responsables, según el asesoramiento de los especialistas en el tema. Una acción positiva: escuchar la palabra autorizada en la materia.
“Son medidas reales y necesarias que implican un esfuerzo colectivo, eso es un gran desafío para la sociedad, que muchas veces prioriza los intereses particulares. También un gran riesgo, si creemos que vencida la pandemia estaremos salvados, volviendo rápidamente a nuestra rutina. Esto tendrá costos a largo plazo que deberemos enfrentar con entereza y compromiso social. “Acaso dejaremos de estar tan distraídos por cuestiones más banales para enfocarnos en lo que nos exige el presente”, finalizó.
Jorge Sharry
“Sin dudas que este ‘parate’ en la actividad artística para los que coexistimos con el crear, trae mayor imaginación y creatividad (valga la redundancia), pero se extraña mucho el trabajo desde el elenco, el trabajo mancomunado en pos del objetivo y lamento que los proyectos que ya tenían fecha de estreno se hayan interrumpido, sin saber por cuánto tiempo. El teatro es un hecho vivo y por más que busquemos ‘excusas’ para sostener las medidas preventivas, duele no poder trabajar como estamos acostumbrados. En mi caso, es la primera vez en toda una vida que no estoy ensayando en contacto con la gente del elenco”, sostuvo el actor, director y docente de teatro.
“Mientras tanto trabajamos la letra de las obras programadas por videollamadas; estoy por dar los primeros toques a un monólogo que tengo pensado para mí y no logro escribir; colaboro con la soñada unión de teatristas que aparece mostrando nuestras obras on line, miro muchas películas y series (teatro on line no miro, sigue siendo para mí un hecho vivo) y transito mi angustia esperando poder volver a abrazar y señalar aspiraciones en los proyectos postergados. Esa es mi gente, la que extraño no poder abrazar, así como a mi hija, yerno y mejores amigos. Yo soy un demandante de caricias; necesito alcanzar la piel de la gente que amo. Extraño esa piel, el abrazo, el calor y la ternura de los que amo; el contacto físico con ellos”, expresó al referirse a cómo transita la cuarentena.
“Sin dudas que las medidas que toma el gobierno son las mejores y está claro a nivel internacional, pero no me libera de la angustia cuando cae la tarde. La esperanza es que volvamos mejores, pero me he puesto tan escéptico con la humanidad que no sé, al menos, que se dé en las artes escénicas; sería un ínfimo granito en la arena del futuro”, refirió.
Alberto Bianco
“La pandemia del Covid 19 me afecta en lo familiar, en lo laboral y en lo musical”, dijo. El saxofonista señaló que en la cuarentena extraña a su familia, ya que solo se comunico por videollamada. “No tengo mi actividad comercial activa porque desde el comienzo de la cuarentena cerré mi local por no estar dentro de las excepciones. En el área cultural tanto en el espectáculo de ‘Boleros’ como en el grupo ‘Setenta’ han quedado suspendidos los ensayos desde el inicio de la cuarentena.
“Esperemos que en el transcurso del año podamos retomar y llegar a debutar porque -como cada año- tenemos mucho para ofrecerle al público. Y cuando salgamos de todo esto no tengo dudas que el arte en toda su extensión será más necesario que nunca en el espíritu de la gente”.
Con relación a las medidas tomadas por el gobierno, Bianco indicó que sin ser un experto en el tema, entiende que el haber puesto con anticipación la cuarentena “parecería dar mejor resultado que en otros países. Quizás en los próximos días se encuentren herramientas que puedan flexibilizar algunas actividades comerciales y profesionales, no debe ser fácil la implementación pero es muy necesaria. Los espectáculos quizás tengan que esperar hasta la primavera para reiniciar las actividades, pero ahí estaremos con más ganas que nunca, en nuestro caso de hacer música y de reencontrarnos con nuestro público”.
Pedro Marlo
El director del Cuerpo Muncipal de Danzas explicó que debido al Aislamiento Social Obligatorio y Preventivo, no pueden ensayar pero recurren a las clases virtuales para mantener el contacto con el coreógrafo y todos los integrantes del cuerpo de danza.
El profesor de danzas folklóricas agregó que transcurre su cuarentena “tratando de mantener la calma, en casa, cuidándome, con una actitud positiva y de esperanza que todo va a estar bien”.
Marlo cree que las medidas tomadas por el Gobierno son acertadas “para la prevención del contagio y la pronta recuperación de las actividades cotidianas”, concluyó.