El hecho fue denunciado en febrero del año pasado. Una madre fue alertada por su hija, quien vía WhatsApp, le dijo que se encontraba contra su voluntad y bajo los efectos de estupefacientes en un bar de la vecina localidad.
La Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 3, especializada en los delitos vinculados a la Trata de Personas, a cargo de Nelson Mastorchio, solicitó al doctor César Solazzi -titular del Juzgado de Garantías Nº 1- la elevación a Juicio del resonante caso ocurrido durante el año pasado en la localidad de Rancagua. El magistrado consideró que existen elementos de prueba suficientes para someter a juicio oral la conducta del único imputado por el hecho.
A finales de la semana pasada se conoció la resolución del juez Solazzi de hacer lugar a la elevación a juicio de una investigación a cargo de la Fiscalía Nº 3 por el delito de Facilitación y Promoción de la Prostitución que ocurrió en la vecina localidad y que fuera iniciada a principios de 2019.
La requisitoria de elevación a juicio de la instrucción que cuenta con un único imputado, expuso la evidencia reunida a través de la investigación que, según el criterio del juez, acreditó la existencia del ilícito y al autor.
En la pesquisa pudo corroborarse que el sindicado en un local de dicho pueblo, aprovechándose de la situación de vulnerabilidad de una mujer que ejercía la prostitución, le conseguía por medio de WhatsApp números de teléfonos de sujetos para tener relaciones sexuales con ella. La mujer que cobraba por sus servicios sexuales a esos sujetos, era obligada, como contrapartida, a venderles droga que él mismo le facilitaba en distintos bares y boliches de nuestra ciudad y la zona.
El imputado conocía plenamente la situación de vulnerabilidad familiar, económica, social y psicológica en la que se encontraba la joven, y además se aprovechaba de su adicción a los estupefacientes, y a través de las redes sociales la promocionaba con los sujetos que le conseguía para mantener relaciones sexuales con ellos, en diferentes días, horarios y lugares. El sindicado conocía a los sujetos/clientes que iban a tener relaciones a los cuales antes les avisaba para concretar las respectivas citas en diferentes lugares.
Hechos repudiables
Como se informara por aquellos días desde las páginas de LA OPINION, el operativo efectuado a primera hora ?de la mañana se llevó a cabo a partir de una denuncia efectuada por la madre de la víctima en la Comisaría Segunda de nuestra ciudad el sábado 16 de febrero de 2019.
En dicha denuncia, la madre manifestó que fue alertada por su hija, quien vía WhatsApp, le dijo que se encontraba contra su voluntad y bajo los efectos de estupefacientes en un bar de Rancagua. Dicha denuncia originó el inicio de la investigación por parte de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N° 1 que preside del agente fiscal Horacio Lasarte quien dispuso el auxilio médico de la víctima. Luego de ello, el fiscal obtuvo elementos probatorios que indicaban la posible existencia de delitos conexos a la trata de personas, motivando la intervención de la UFI Nº 3 de Nelson Mastorchio.
El dato firme que puso en marcha la fiscalía temática fue lo manifestado por la denunciante en la sede del Ministerio Público Fiscal departamental, quien habría relatado en su declaración que su hija estuvo retenida contra su voluntad, narcotizada y siendo obligada a ejercer la prostitución en un local de Rancagua.
Inmediatamente se puso en marcha el Protocolo de Actuación sobre el delito de trata de personas y demás modalidades delictivas conexas a ella aprobado por el Consejo Federal de Política Criminal diseñado para las víctimas de este tipo de delitos.
El allanamiento se efectuó en un local que habría funcionado como bar y tanto el mobiliario hallado en el lugar como los distintos elementos prueba, hicieron sospechar a la Fiscalía que allí se encontraba instalado un posible prostíbulo clandestino. Una vez dentro se habrían hallado colchones y una barra de despacho de bebidas alcohólicas.
El testimonio de la joven y de varios vecinos dio cuenta de que en el lugar se ejercía la prostitución, con distintas mujeres que convocaba el imputado además de “fiestas” que organizaba en una quinta de la misma localidad donde también se vendían y consumían estupefacientes.
El órgano jurisdiccional encargado de llevar a cabo el juicio será el Tribunal Oral Criminal Departamental por la complejidad y escala de la pena del delito atribuido al imputado.