En este contexto de alegría, a las 18:30, será la procesión por las calles del barrio para luego dar paso a la celebración de la misa. Más tarde habrá un festival artístico. La santa es patrona de las jóvenes que desean conservar la pureza.
DE LA REDACCION. Hoy, la liturgia católica indica que es la fiesta de Santa Inés. Por ello la comunidad religiosa del templo, emplazado en avenida Alsina y Santa Inés, se encuentra de fiesta y llevará adelante la celebración en memoria de la mártir.
En este contexto hoy, a las 18:30, será la procesión por las calles del barrio que lleva el nombre de la santa, en la zona oeste de nuestra ciudad. Luego el padre Aníbal Tabares presidirá en el templo la celebración de la misa.
Como ya es tradición, en la tarde-noche, el patio del templo será el punto de encuentro de numerosos fieles y vecinos del barrio que participarán del festival artístico que se desarrolla cada año. Para acompañar los números musicales y de danza, se podrán degustar choripanes y pasteles que referentes de la comunidad religiosa elaboran para deleite de todos.
La historia
San Ambrosio en una de sus homilías habló de Santa Inés como un personaje muy conocido de la gente de aquel tiempo. Recuerda que su nombre viene de Agnus, y significa pura.
Inés era de la noble familia romana Clodia. Nació cerca del año 290. Recibió muy buena educación cristiana y se consagró a Cristo con voto de virginidad.
Volviendo un día del colegio, la niña se encontró con el hijo del alcalde de Roma, el cual se enamoró de ella y le prometió grandes regalos a cambio de la promesa de matrimonio. Ella respondió: He sido solicitada por otro Amante. Yo amo a Cristo. Seré la esposa de Aquel cuya Madre es Virgen; lo amaré y seguiré siendo casta.
El hijo recurrió a su padre, el alcalde. Este la hizo apresar. La amenazaron con las llamas si no renegaba de su religión pero Inés no temió a las llamas. Entonces la condenaron a morir degollada. Sus padres recogieron el cadáver. La sepultaron en el sepulcro paterno. Pocos días después su hermana Emerenciana cayó martirizada a pedradas por estar rezando junto al sepulcro.
Con mínimas fuerzas superó grandes peligros, dice San Dámaso en su epitafio.
Todos los historiadores coinciden en proclamarla mártir de la virginidad. Es patrona de las jóvenes que desean conservar la pureza. Cada año, el 21 de enero, día de Santa Inés, se bendicen los corderos con cuya lana se tejen los palios, o sea el distintivo de los arzobispos.
En este tiempo de materialismo sea ella un modelo de castidad para la juventud.
La liturgia la presenta como modelo de los éxitos que logra alcanzar una persona cuando tiene una gran fe. La fe en Dios y en la eternidad lleva al heroísmo.
Valentía
San Ambrosio en su homilía puso de manifiesto que ella tenía solo trece años cuando fue martirizada. Y notemos el poder de la fe que consigue hacer mártires valientes en tan tierna edad. Casi no había sitio en tan pequeño cuerpo para tantas heridas. Se mostró valiente ante las más ensangrentadas manos de los verdugos y no se desanimó cuando oyó arrastrar con estrépito las pesadas cadenas. Ofreció su cuello a la espada del soldado furioso. Llevada contra su voluntad ante el altar de los ídolos, levantó sus manos puras hacia Jesucristo orando, y desde el fondo de la hoguera hizo el signo de la cruz, señal de la victoria de Jesucristo. Presentó sus manos y su cuello ante las argollas de hierro, pero era tan pequeña que aquellos hierros no lograban atarla. Todos lloraban menos ella. Las gentes admiraban la generosidad con la cual brindaba al Señor una vida que apenas estaba empezando a vivir. Estaban todos asombrados de que a tan corta edad pudiera ser ya tan valerosa mártir en honor de la Divinidad. Cuántas amenazas empleó el tirano para persuadirla. Cuántos halagos para alejarla de su religión. Más ella respondía: La esposa injuria a su esposo si acepta el amor de otros pretendientes. Unicamente será mi esposo el que primero me eligió, Jesucristo.
70 años de evangelización
Ubicada en Alsina y Santa Inés, se erige el templo que en sus inicios fuera un taller (donde se dictaban cursos de costura, repostería, etcétera), célula inicial de la actual Capilla Santa Inés y que fuera el punto de reunión espiritual de una barriada modesta.
En 2015 la Capilla y la comunidad religiosa de la zona se vistieron de fiesta para celebrar los 70 años del templo.
Si bien en un principio, la Capilla pertenecía a la jurisdicción de San Vicente, desde 2000 pertenece a la Parroquia San Cayetano que actualmente está dirigida por el padre Aníbal Tabares.
Las primeras documentaciones indican que el 30 de agosto de 1945 el entonces párroco de Nuestra Señora de la Merced, Ildefonso Amondarain, bendecía el lugar. Reza el acta fundacional. El nuevo taller lo erige la Congregación Hijas de María de la Parroquia Merced y funcionará en una sala de la casa de los esposos Rolfo-Picco. Grande era la alegría que ese acto producía a todos los vecinos. Muchos fieles se acercaron a la misa con el deseo de agradecer y recibir luz y fuerza para cooperar en la realización de los apostólicos designios de la obra.