En este últimos tiempo personal del cuerpo activo recibe ataques vandálicos en distintos sectores de la ciudad cuando van a trabajar en los siniestros. Recientemente un móvil de la entidad sufrió la rotura del parabrisas por una apedreada en cercanía de la antigua fábrica Wrangler. Es necesario que las autoridades se comprometan a cooperar con la institución.
DE LA REDACCION. Bomberos Voluntarios de Pergamino están padeciendo una serie de inconvenientes debido al comportamiento inadecuado de algunos vecinos que en este último tiempo vienen tomando represalias al punto que recientemente el nuevo móvil adquirido por la institución sufrió la rotura de vidrios. Fuimos convocados a un incendio en la zona norte de la ciudad y cuando llegamos empezaron a tirarnos piedras, explicó ayer en el inicio de la entrevista Emanuel Puchulo, integrante del cuerpo activo de Bomberos.
Realmente no nos sorprendió el accionar porque es común que tengamos que lamentar este tipo de episodios en ciertos lugares de la ciudad, reconoció el joven mientras mostraba el estado en que quedó el parabrisas del vehículo presentado semanas atrás en el Cuartel Central de la prestigiosa entidad de Pergamino.
- ¿Es decir que este tipo de cuestiones se vienen repitiendo cuando acuden a trabajar en algún incendio?
- Sí. Muchas veces nos tiran piedras y nos insultan; es algo que sucede en los barrios por lo que tenemos que esquivar los proyectiles que nos arrojan mientras acudimos al incendio.
- ¿En esta oportunidad rompieron vidrios del nuevo móvil?
- Exactamente, fueron muchas las piedras que nos tiraron en inmediaciones del viejo edificio donde funcionaba la empresa Wrangler. Parte de estos proyectiles dieron en el parabrisas del móvil que adquirió la comisión con tanto esfuerzo. Ahora nos contaron los integrantes del consejo que tuvieron que mandar a comprar uno nuevo para cambiar este vidrio que se adquiere en Buenos Aires.
Preocupación
Cuando se habla con los Bomberos se siente el compromiso puesto de manifiesto en cada siniestro al que acuden; asimismo se nota la responsabilidad que tienen por cuidar los equipos y los móviles que se van renovando con la colaboración de un sector de la ciudadanía. Pero este tipo de episodios es contraproducente para la actividad que desarrollan; son jóvenes en su mayoría que se vienen sumando al cuerpo activo local y necesitan más acompañamiento de las fuerzas de seguridad, aunque parece mentira que deban ir a apagar un incendio con custodia porque son víctimas de un grupo de inadaptados y delincuentes que los atacan.
En lo que respecta a la responsabilidad, será necesaria la intervención municipal que les garantice a los Bomberos mayor protección en ciertos puntos de la ciudad dado que los mayores ataques se generan en los barrios.
No es en todos lados, pero hay sectores donde se repiten las agresiones a los vehículos y a nosotros, insultan desde que bajamos del camión hasta que terminamos de extinguir las llamas, agregó Emanuel Puchulo en la mañana de ayer cuando LA OPINION se acercó al Destacamento Nº 1 Fernando Esquivel, ubicado a la vera de la ruta nacional Nº 188.
Posibles soluciones
Si bien cuesta entender que existan personas que intentan agredir a los bomberos, en esta realidad que se presenta es necesario tomar medidas efectivas que acerquen más seguridad; y justamente es ahí donde las autoridades tendrán que citar a los responsables de la institución para acercarles los recursos que hagan falta para que puedan trabajar tranquilos.
Los arreglos que tienen que hacerse a los móviles cuando se dañan son onerosos; estos vidrios que se deberán reponer no se consiguen con facilidad en nuestro medio y por ahora, hasta que lleguen los repuestos, el camión funciona igual ya que los propios Bomberos son los que cuidan mejor que nadie sus herramientas de trabajo.
Las campañas de socios, los recursos aportados por terceros y algún que otro subsidio que cobran a tiempo se diluyen entre las manos cuando hay que pagar el combustible o bien reponer los insumos que se cotizan en dólares porque generalmente llegan de otros países. En la central del calle Castelli las renovaciones son constantes porque la gente que forma parte del cuerpo o bien los integrantes del Consejo hacen lo que pueden para que las cosas funcionen. No es lógico que tengan que esquivar las piedras que les tiran los inadaptados que están esperándolos justamente para eso.
¿Con custodia?
Teniendo en cuenta las declaraciones de los bomberos y la preocupación que genera en las autoridades del consejo de administración, a partir de ahora seguramente habrá en cada siniestro un acompañamiento por parte de las Patrullas Urbanas o la Policía para evitar males mayores. En esta ocasión los daños fueron materiales, pero es momento de prevenir para que no se tengan que lamentar heridas en el personal que ad honorem se exige en cada salida para hacer frente a los siniestros.