Desconcierto y preocupación causó en las autoridades la peligrosidad de una cava que se encuentra en la zona sur de la ciudad, denunciada por LA OPINION. Luego de conocer el lugar y establecer el dominio del lote, iniciaron una serie de reuniones para determinar los pasos a seguir con el propietario. En lo inmediato, intervendrá la Municipalidad.
DE LA REDACCION. Gran parte de la población y la totalidad de las actuales autoridades desconocían la existencia de la tosquera que exhibió LA OPINION en su edición del miércoles pasado. Por el peligro que representa, especialmente para las populares barriadas de la zona sur de la ciudad, el Municipio rápidamente tomó intervención. El mismo miércoles, los funcionarios se hicieron presentes en el lugar para tomar conocimiento de la situación y acto seguido se articularon reuniones entre distintas áreas para llevar seguridad a un lugar que carece de las más mínimas medidas de protección.
Ni bien tomamos conocimiento de la situación nos reunimos para analizar si existían expedientes sobre la cava, indicaron fuentes consultadas por el Diario en la mañana de ayer. Estos mismos funcionarios admitieron que generó una enorme preocupación saber que todos los días iban los chicos a jugar a un espacio peligroso, que no cuenta con cerco perimetral y es de libre acceso a toda hora.
A raíz de la denuncia que hicieron los vecinos de esta cava, situada a pocos metros de los terrenos del Procrear y el futuro complejo habitacional 148 viviendas, el Diario se acercó al predio para tomar contacto directo con el problema. Agradecemos que hayan intervenido para que las autoridades municipales trabajen de inmediato para lograr una solución, indicó una de las personas que oportunamente se había comunicado con este medio para dar a conocer el temor que les generaba esta tosquera.
Cuando los chicos nos contaron lo que habían descubierto se nos puso la piel de gallina; uno es padre y se pone a pensar siempre lo peor, no podíamos creer que esta excavación estaba tan cerca de casa, agregó otro de los vecinos.
Estos pibes que descubrieron la profunda tosquera venían recorriéndola desde hace varios días; cuando nos acercamos pudimos notar que no hay carteles que indiquen el peligro ni mucho menos algún alambre perimetral que pueda impedir el ingreso de las personas al lugar, señaló uno de los padres preocupados que contó al Diario los pensamientos que se pusieron en la cabeza del solo hecho de pensar lo que pudo haber pasado, reconoció.
Un peligro
Si bien se está aún en etapa investigativa, las autoridades ya tendrían la documentación que acredita quién es el propietario del lugar y trabajan para abordar legalmente el tema; en esta misma línea cabe decir que los propios vecinos dieron datos sobre las personas que merodeaban la tosquera en épocas de trabajo cuando los camiones a diario retiraban la tierra que era llevada para mejorar un terreno ubicado en las inmediaciones de la cava. Por lo que tenemos entendido, y el aporte que hizo la gente del barrio, la actividad habría comenzado en 2010, explicaron desde la Comuna local; tenemos que ser cautos con los procedimientos a desarrollar aunque es cierto que no podemos dejar esto así, relataron algunos de los funcionarios que hablaron con LA OPINION.
Toma de posesión
En función de los tiempos que demandan los procesos legales, y a modo de no dilatar lo que es necesario ya, esto es eliminar el peligro, en el transcurso de la semana que comienza se hará la toma de posesión precaria por parte del Municipio para empezar a delimitar urgente el predio e impedir el acceso a la tosquera. Hay en evaluación algunos expedientes vinculados con lo que se hará con la cava en particular pero lo más relevante es que se colocarán elementos de seguridad y señalización.
El intendente Martínez se mostró muy preocupado; instó a trabajar de inmediato en el tema y quiere que cuanto antes se tenga todo en regla para evitar un accidente, señalaron fuentes municipales.
Las cavas cuentan con un problema adicional, aunque no mortal a simple vista: una vez que fueron abandonadas, casi indefectiblemente, las tosqueras se llenan de agua o basura (o ambas) que convierten al espejo de agua en un foco infeccioso, ya que los residuos domiciliarios que allí se arrojan generan en su descomposición una suerte de jugos llamados líquidos lixiviados que son altamente contaminantes. Es normal ver a los que vienen a jugar a este lugar, es una irresponsabilidad del propietario no colocar un cerco para evitar el contacto con el predio, resaltaron los vecinos.