Un 22 de octubre de 1966, el entonces obispo Carlos Ponce de León, declaró a lo que en sus inicios fue el taller Divina Providencia, como parroquia. Para celebrar este acontecimiento, la comunidad desarrollará una jornada festiva.
DE LA REDACCION. Hoy la comunidad de la Parroquia San Antonio, se encuentra de fiesta, y no es para menos ya que se celebra las Bodas de Oro desde que el templo, ubicado en Lagos 441, fuera declarado como parroquia por el obispo Carlos Ponce de León, el 22 de octubre de 1966.
Motivados por esta festividad hoy, a las 18:00, el obispo de la diócesis de San Nicolás Héctor Cardelli celebrará una misa. Luego se desarrollará un festival que tendrá como protagonistas a los niños que asisten al jardín y a catequesis.
En 1966
Cuenta la historia que la Parroquia fue declarada como tal en 1966 por el obispo Carlos Ponce de León. En sus inicios funcionaba como el taller de la Divina Providencia que pertenecía a la Parroquia Nuestra Señora de la Merced. Atentos a la cantidad de personas que acudían al taller, las autoridades eclesiásticas decidieron que este espacio se convirtiera en una Parroquia que se llamó San Antonio de Padua por una imagen que había donado el Hogar de Jesús, y providencialmente, porque la mayor parte de los hombres que conformaban la primera comisión, se llamaban Antonio.
Creación del Jardín
Al año siguiente de la declaración de la Parroquia como tal se fundó el Jardín de Infantes que funciona en el edificio contiguo al templo. El Jardín de Infantes en sus inicios fue una escuela de verano, que por la concurrencia de tantos niños se decidió crear el Jardín, sostuvo el padre Sergio.
Como en casa
Sergio Cirigliano es el sacerdote que conduce los destinos de la Parroquia desde hace dos décadas. Fue designado el 28 de abril de 1996 por el obispo Mario Maulión.
El fluido y óptimo diálogo que sostiene Cirigliano con la comunidad sea religiosa o educativa, hace que permanezca como párroco del templo. Hace 20 años que estoy, pero pareciera que son apenas dos años. Estoy muy contento de tener una comunidad tan sencilla, pequeña en número, pero grande en predisposición y colaboración, destacó el sacerdote y expresó que me siento muy contenido, muy querido y además estoy contento porque esta comunidad me permite dar curso a otra de mis vocaciones que es la docencia.
La inmejorable relación con su gente genera un fuerte deseo en Cirigliano de quedarse en San Antonio, parroquia que considera su lugar. Tengo muchas ganas de quedarme. Si bien entiendo que mi permanencia en este lugar está atado a los planes de Dios y del Obispo diocesano, yo tengo ganas de estar acá y morir en este templo, atravesar mis días rodeado de quienes integran la comunidad, aseguró el párroco.
Celebración
Con motivo de celebrar las Bodas de Oro de la Parroquia, mañana el obispo diocesano saliente, Héctor Cardelli, celebrará una misa a las 18:00. Luego se relatará la historia del templo y por último los pequeños de la comunidad serán los protagonistas de la jornada. Luego de que el obispo celebre la misa, se proyectará un video en que, con fotos, se cuente la historia de la Parroquia. Finalmente daremos curso a un musical en que participarán los niños de Jardín y de catequesis que interpretarán una obra sobre la vida de San Antonio, explicó el sacerdote y destacó que habrá un esmerado servicio de buffet para quienes deseen disfrutar de la gastronomía.
Un gracias gigante
Finalmente, el padre Sergio manifestó que la parroquia es una necesidad que surge del pueblo y como tal son ellos los protagonistas, los sacerdotes estamos de paso, por eso considero que el festejo de los cincuenta años es mérito de la gente del barrio que quiere a su parroquia. Por eso quiero agradecer a toda la comunidad, especialmente a aquellos que se encuentran trabajando en la organización de los festejos de mañana, personas anónimas que, desinteresadamente, donan su tiempo para que realmente la fiesta de los cincuenta años no pase desapercibida.