El Cura Brochero que evangelizó a lomo de mula las sierras de Córdoba e hizo propias las necesidades de los sectores más pobres de esta región mediterránea, se convertirá de este modo en el primer santo que nació, vivió y murió en la Argentina.
Actividades
En nuestro país, el centro de los festejos será la Villa Cura Brochero, en Córdoba, territorio donde el cura gaucho transitó, a lomo de mula, los caminos de su santidad. Las actividades en la localidad que lleva su nombre son promovidas por la diócesis y la Municipalidad y comenzarán hoy, a las 17:00, con un homenaje artístico que incluirá música folklórica, danzas, películas y documentales. A las 20:00, se celebrará una misa en honor de Brochero. Al finalizar, se representará la pieza teatral Vida y obra del Cura Brochero.
Mañana, a partir de las 01:00, los fieles se reunirán en el predio La Providencia, donde participarán de una vigilia a la espera de la ceremonia de canonización, que comenzará a las 5:00 y será transmitida en directo en pantallas gigantes. En el mismo predio, a las 9:00, se celebrará la misa en honor del nuevo santo, y a partir de las 12:00 habrá misas para promesantes y peregrinos en el Salón del Peregrino.
Milagros
El 22 de enero, el Papa Francisco autorizó al cardenal Angelo Amato SDB, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, la promulgación del decreto que reconoce el segundo milagro atribuido a la intercesión del beato José Gabriel del Rosario Brochero.
El segundo milagro, por intercesión del Cura Brochero, fue la recuperación, sin explicación médica ni científica, de una niña sanjuanina, Camila Brusotti, que estaba al borde de la muerte tras ser salvajemente golpeada. El primer milagro, que permitió declarar beato a Brochero tuvo como protagonista a Nicolás Flores Violino, un niño que superó el pronóstico de una vida vegetativa y problemas neurológicos severos tras sufrir un grave accidente vial con apenas meses de vida.
Beatificación
Brochero, quien evangelizó a lomo de mula a los paisanos de las sierras de Córdoba, fue proclamado beato el 14 de septiembre de 2013 en una ceremonia multitudinaria efectuada en la localidad cordobesa que lleva su nombre: Villa Cura Brochero.
El Cura Brochero
José Gabriel del Rosario Brochero nació el 16 de marzo de 1840 en Santa Rosa de Río Primero, Córdoba. Entró al Seminario Mayor Nuestra Señora de Loreto, de Córdoba, el 5 de marzo de 1856, cuando tenía 16 años. Fue ordenado presbítero el 4 de noviembre de 1866 por el obispo de Córdoba monseñor José Vicente Ramírez de Arellano.
Al inicio de su ministerio, el cura Brochero, como lo llamaban sus fieles, se destacó por su entrega para socorrer a los enfermos y moribundos de la epidemia de cólera que azotó en 1867 a la ciudad de Córdoba. El 24 de diciembre de 1869 deja la ciudad de Córdoba para hacerse cargo del curato de San Alberto, actualmente conocido como el valle de Traslasierra, instalado en la localidad de Villa del Tránsito.
Al año siguiente de su llegada, comenzó a llevar a hombres y mujeres a Córdoba, para hacer los Ejercicios Espirituales recorriendo unos 200 kilómetros a través de las sierras. La travesía requería tres días a lomo de mula y las caravanas muchas veces superaban las quinientas personas.
En 1875, con la ayuda de sus feligreses, comenzó la construcción de la Casa de Ejercicios de la entonces Villa del Tránsito (localidad que hoy lleva su nombre). También construyó la casa para las religiosas, el colegio de niñas y la residencia para los sacerdotes.
Con sus feligreses construyó más de 200 kilómetros de caminos y varias iglesias, fundó pueblos y se preocupó por la educación de todos. Solicitó ante las autoridades y obtuvo mensajerías, oficinas de correo y estafetas telegráficas. Proyectó el ramal ferroviario que atravesaría el Valle de Traslasierra uniendo Villa Dolores y Soto para sacar a sus queridos serranos de la pobreza en que se encontraban, abandonados de todos pero no por Dios, como solía repetir.
En su vejez el padre Brochero enfermó de lepra, al haber compartido el mate y la vida de enfermos de ese mal, que lo dejó sordo y ciego. Debido a su enfermedad, renunció al Curato y vivió unos años con sus hermanas en su pueblo natal pero como respuesta a la solicitud de sus antiguos feligreses, regresó a su casa de Villa del Tránsito, muriendo leproso y ciego el 26 de enero de 1914.
Los que estarán presentes en la ceremonia
Más de 2.000 argentinos, entre ellos 38 obispos y cerca de 200 sacerdotes, participarán mañana de la canonización de José Gabriel del Rosario Brochero, el Cura Brochero, que presidirá el Papa Francisco en la Plaza San Pedro del Vaticano.
A la ceremonia de canonización, asistirán el presidente de la Nación, Mauricio Macri, y su esposa Juliana Awada. Asimismo, una comitiva oficial integrada por el gobernador de Córdoba, Juan Schiaritti; el embajador ante la Santa Sede, Rogelio Pfirter; el secretario de Culto de la Nación, Santiago de Estrada y otros senadores, diputados y funcionarios nacionales y provinciales.
El arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Mario Aurelio Poli, presidirá el lunes la misa de acción de gracias en la basílica de San Pedro, y en su calidad de vicepresidente primero de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) estará en la ceremonia de canonización del domingo junto con el resto de sus miembros: monseñor José María Arancedo, arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz y presidente de la CEA; monseñor Mario Antonio Cargnello, arzobispo de Salta y vicepresidente segundo, y monseñor Carlos Humberto Malfa, obispo de Chascomús y secretario general.
También participarán el arzobispo de Córdoba, monseñor Carlos Ñáñez, y el obispo de Cruz del Eje y coactor en la causa de canonización del Cura Brochero.
La comitiva episcopal argentina también está integrada por el cardenal Luis Héctor Villalba (emérito de Tucumán) y los arzobispos Héctor Aguer (La Plata), Andrés Stanovnik OFMCap (Corrientes), Alfonso Delgado (San Juan de Cuyo), Jorge Lozano (coadjutor electo de San Juan de Cuyo), José María Arancibia (emérito de Mendoza) y Domingo Salvador Castagna (emérito de Corrientes).
Obispos
Los demás obispos que peregrinaron a Roma son Hugo Barbaro (San Roque de Presidencia Roque Sáenz Peña), Sergio Buenanueva (San Francisco), Héctor Cardelli (San Nicolás de los Arroyos), Juan José Chaparro CMF (San Carlos de Bariloche), José Melitón Chávez (Añatuya), Marcelo Cuenca (Alto Valle del Río Negro), Miguel Angel DAnnibale (Río Gallegos), César Daniel Fernández (Jujuy), Eduardo García (San Justo), Gustavo Help (Venado Tuerto), Samuel Jofré (Villa María), Pedro Daniel Martínez Perea (San Luis), Marcelo Martorell (Puerto Iguazú), Armando José María Rossi OP (Concepción), Luis Urbanc (Catamarca), Adolfo Uriona FDP (Villa de la Concepción del Río Cuarto), Gustavo Zurbriggen (Deán Funes), Alberto Bochatey OSA (auxiliar de La Plata), Alejandro Giorgi (auxiliar de Buenos Aires), Pedro Torres (auxiliar de Córdoba), Jorge Vázquez (auxiliar de Lomas de Zamora), Ricardo Faifer (emérito de Goya), Francisco Poli (emérito de Santiago del Estero), Roberto Rodríguez (emérito de La Rioja), y José Angel Rovai (emérito de Villa María).