En consonancia con lo que sucede a nivel nacional, en los comercios locales escasea este producto. La causa del problema es climática. Debido a las abundantes precipitaciones en las zonas productoras, hay menos cantidad de leche para elaborar lácteos.
DE LA REDACCION. Después de haber solucionado la problemática que había generado el faltante de aceites en las góndolas de los supermercados, otra cuestión empezó a ganar terreno en el ámbito comercial: la falta de manteca.
En un sondeo realizado por LA OPINION en supermercados de la ciudad, se pudo registrar que existe un faltante generalizado de este producto. El desabastecimiento no reconoce distinciones de marcas de primera o de segunda, sino que directamente afecta a todas las firmas que la producen.
Situación en Pergamino
Si bien la génesis de la problemática fue explicada por funcionarios del Gobierno nacional días pasados, LA OPINION accedió a la palabra de Nelson Figueredo, presidente de la Cámara de Alimentarios de Pergamino (CAP), que explicó con detalles sobre la situación que genera el faltante de manteca. La situación en Pergamino no escapa a la realidad del país ya que se han registrado problemas en el abastecimiento de panes de manteca en las heladeras de los supermercados y de los almacenes, aclaró Figueredo y aseguró que el desabastecimiento de este producto persistirá durante todo agosto.
Poca leche
Explicando en profundidad sobre el porqué del faltante, el presidente de la CAP aseguró que todos los años, entre junio, julio y agosto, se registra una baja de producción láctea, se cuenta con menor cantidad de leche fluida que en el resto del año. Agravando esta problemática, señaló que este año precisamente en la cuenca lechera de Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos se registraron importantes lluvias que incluso provocaron inundaciones por lo que hay todavía menos cantidad de leche que en otros años.
Baja en la producción
De acuerdo con lo expuesto por Figueredo, a los efectos de que no escasee la leche fluida, que es un alimento básico para el desarrollo de las personas, las productoras han decidió retacear la leche para elaborar algunos de sus productos, específicamente, la manteca. Se bajaron los niveles de producción de la manteca porque lleva más grasa butirométrica que otros productos. Por ello se decidió privilegiar la producción de leche, en primer lugar, y de otros productos tales como el queso.
Entrega menor
Las empresas productoras tienen una cuota asignada de determinada cantidad de kilo para cada distribuidor que son los encargados de luego comercializarlas y repartirlas entre los comercios minoristas. No obstante ante las bajas en la producción, los proveedores están entregando en los comercios menos cantidad de manteca de la solicitada, por ejemplo, si un comerciante solicita diez kilos de manteca, ellos están entregando cinco o siete kilos, no pudiendo hacer frente a la demanda de los comerciantes, señaló Figueredo.
Sin distinción de marcas
Sucede que la grasa butirométrica extraída de la leche se distribuye entre todos los productos que son derivados de la leche. Al escasear la leche, la grasa se utiliza para fabricar los productos con menor cantidad de contenido graso mientras que se ha bajado la producción de manteca cuya composición es casi el ciento por ciento de grasa a fin de que alcance para las demás elaboraciones.
El faltante de manteca no distingue marcas ya que todas las productoras de lácteos se encuentran en la misma situación. Desde las usinas lácteas se está retaceando la producción de manteca. Considero que La Serenísima o Sancor que son las firmas más importantes de nuestro país, podrían llegar a advertir mayores dificultades ya que la leche, y su grasa, la deben distribuir entre una mayor cantidad de productos que elaboran, sostuvo Figueredo, al tiempo que aclaró que es preferible que envíen leche y no tanta manteca, un producto que no es de primera necesidad y su consumo no es tan primordial como lo es la ingesta de leche.
Factor clima
Así como la escasez o la designación de precios de las frutas y las verduras varía de acuerdo a los factores climáticos, en esta oportunidad el faltante de manteca está sujeto a las variables climatológicas ya que las intensas lluvias han impactado directamente en la producción de leche. No obstante los consumidores nunca están exentos de ser víctimas de la picardía argentina de los formadores de precios. Al respecto Figueredo dijo que teniendo en cuenta la picardía argentina nada garantiza que los precios de la manteca puedan incrementarse. Estimo que no se registrarán subas porque incluso hay un fuerte control de Estado en este caso puntual de la manteca como lo hubo con los costos del aceite.
Asimismo el presidente de la Cámara agregó que en la medida en que los formadores de precios se sigan haciendo los pícaros con los aumentos corremos el riesgo todos de que la Secretaría de Comercio imponga precios máximos a cada producto.
Reclamo constante
Por otra parte, Figueredo se hizo eco de una problemática que involucra a los tamberos y que ha sido y continúa siendo motivo de reclamos por parte de estos trabajadores. Tenemos una usina láctea demasiado grande para lo que es nuestro país, y hace años que estamos teniendo problemas sobre todo con los tamberos ya que son las empresas las que determinan el precio que les pagarán a los tamberos por litro de leche. Es un disparate que la leche de las primeras marcas estén a casi 20 pesos el litro en las góndolas cuando en realidad se les paga cuatro pesos al tambero por esa misma cantidad, manifestó Figueredo.