La festividad se llevará adelante en el Hogar de Francia 2446. Referentes de la familia camiliana local estarán presentes. Se reconoce al santo por ser fundador de los Siervos de los enfermos y los envío a los campos de batalla.
DE LA REDACCION. La liturgia da cuentas de que hoy se recuerda al protector de los enfermos y hospitales, San Camilo de Lelis.
En este sentido, la familia camiliana se prepara para honrar a su patrono, y por ello, luego del triduo que se desarrolló en nuestra ciudad, hoy será la festividad en honor al santo.
A las 14:00, en el Hogar San Camilo, Francia 2446, los miembros de la Familia Camiliana darán palabras de bienvenidas a los presentes. A las 14:15 se desarrollará la representación teatral de la obra de San Camilo.
A las 15:00 será la procesión y luego la celebración de la misa en que se ungirá a los enfermos. Una vez finalizadas las actividades, los fieles compartirán chocolate caliente con torta.
Patrono de los enfermos
Nació en Abruzos, Italia, en 1550. Siguió la carrera militar, igual que su padre. Le apareció una llaga en un pie, que lo hizo dejar la carrera de las armas e irse al Hospital de Santiago en Roma para que lo curaran. En el hospital de Roma se dedicó a ayudar y atender a otros enfermos, mientras buscaba su propia curación. Pero en esa época adquirió el vicio del juego. Fue expulsado del hospital y en Nápoles perdió todos los ahorros de su vida en el juego, quedando en la miseria. Tiempo atrás, en un naufragio, había hecho a Dios la promesa de hacerse religioso franciscano, pero no lo había cumplido. Estando en la más completa pobreza se ofreció como obrero y mensajero en un convento de los Padres Capuchinos, donde escuchó una charla espiritual que el padre superior les hacía a los obreros, y sintió fuertemente la llamada de Dios a su conversión. Empezó a llorar y pidió perdón por sus pecados, con la firme resolución de cambiar su forma de actuar por completo. Tenía 25 años. Pidió ser admitido como franciscano, pero en el convento se le abrió de nuevo la llaga en el pie, y fue despedido. Se fue al hospital y se curó, y logró que lo admitieran como aspirante a capuchino. Pero en el noviciado apareció de nuevo la llaga y tuvo que irse de allí también. De nuevo en el hospital de Santiago, se dedicó a atender a los demás enfermos, por lo que fue nombrado asistente general del hospital. Dirigido espiritualmente por San Felipe Neri, estudió teología y fue ordenado sacerdote. En 1575 se dio cuenta de que ante la gran cantidad de peregrinos que llegaban a Roma, los hospitales eran incapaces de atender bien a los enfermos que llegaban. Fue entonces que decidió fundar una comunidad de religiosos que se dedicaran por completo a los hospitales. San Camilo trataba a cada enfermo como trataría a Nuestro Señor Jesucristo en persona. Aunque tuvo que soportar durante 36 años la llaga de su pie, nadie lo veía triste o malhumorado. Con sus mejores colaboradores fundó la Comunidad Siervos de los Enfermos el 8 de diciembre de 1591. Ahora se llaman Padres Camilos. Murió el 14 de julio de 1614, a los 64 años.
Siete cosas
El sitio Web católico dio a conocer siete cosas sorprendentes en torno a San Camilo: La mamá de Camilo, cuando estaba embarazada del Santo, soñó que su hijo encabezaba una pandilla en la que todos llevaban una cruz roja en el pecho. Cuando San Camilo nació, su madre se acercaba a los 60 años de edad y este hecho fue considerado como un milagro.
Su padre era mercenario al servicio de España o de Venecia y se llevó a Camilo de 18 años a las batallas.
Con 32 años ingresó al Colegio Romano de los jesuitas, donde progresó rápidamente en los estudios. Fue ordenado sacerdote el 26 de mayo de 1584 en la Basílica de San Juan de Letrán.
Se dice que con el acompañamiento de San Felipe Neri trató de suavizar su carácter rudo, con los franciscanos capuchinos aprendió la humildad y el amor al sacrificio y con los jesuitas comprendió la fuerte exigencia de la vida espiritual.
Rezaba todos los días el Rosario y animaba a que otros que lo hicieran, celebraba Misa todos los días (algo que no era costumbre en ese tiempo) y tenía una gran piedad a la Eucaristía.
El Santo fundó a los Siervos o Ministros de los enfermos y los envió a los campos de batalla. Es así que 250 años antes del nacimiento de la Cruz Roja Internacional, la cruz roja de los hábitos de los hijos de San Camilo brilló en los campos de batalla como signo de fraternidad.
Profetizó que moriría en Roma en la fiesta de San Buenaventura (14 de julio según el antiguo calendario litúrgico) y así sucedió. Su cuerpo fue embalsamado y le sacaron el corazón, el cual se encuentra en un relicario.