La actividad delictiva nunca se detiene y pese a un leve descenso en la cantidad de hechos, se registraron dos robos a mano armada que tuvieron como víctimas a un distribuidor de carne y a un vecino que salía de hacer compras de un negocio.
DE LA REDACCION. Luego de una semana en la que comparativamente con las anteriores se pudo advertir un leve descenso en materia de hechos delictivos, por cuanto a los casos de robo a mano armada en comercios, como también a motociclistas y transeúntes en la vía pública marcaron una baja.
No obstante ello, el hecho de inseguridad más grave en lo que va de 2016 tuvo lugar el lunes a la noche en el cementerio Parque La Merced, donde un sereno fue baleado en una mano y una pierna por delincuentes que le robaron el dinero que tenían encima.
La actividad delictiva nunca se detiene y pese al descenso mencionado hubo algunas denuncias por casos de robo a mano armada, que son los que mayor preocupación generan en la comunidad.
Repartidor
Uno de los casos más recientes fue el asalto a un repartidor de carne frente a un comercio del barrio José Hernández, mientras la víctima se encontraba descargando mercadería.
El episodio se registró alrededor de las 10:00 del viernes, en la intersección de Goyita Salas y J. J. Valle.
El empleado, de aproximadamente 20 años, fue abordado por un delincuente, que mediante amenazas con un revólver lo desapoderó del teléfono celular y la billetera.
El asaltante escapó del lugar corriendo y la víctima llamó a la Policía para denunciar el hecho.
Transeúnte
Otro hecho de esta modalidad denunciado en los últimos días tuvo como víctima a un vecino que fue sorprendido por delincuentes cuando salía de hacer compras en una carnicería.
El damnificado ya se había retirado del comercio y se subió al auto que se encontraba estacionado a pocos metros del local. En ese momento una joven abrió la puerta del acompañante y bajo amenazas con un arma lo obligó a conducir hasta un descampado ubicado en el barrio 12 de Octubre.
Al llegar al lugar la joven le pidió que le entregara el celular y el dinero que llevaba encima, pero el hombre le explicó que no tenía teléfono móvil y le dio todo el efectivo que tenía en ese momento.
No conforme con ello lo hizo descender del auto y alejarse, para luego arrojar las llaves al descampado y escapar del lugar.
El damnificado logró pedir ayuda y dar aviso a la Policía, que llegó al lugar minutos más tarde y pudieron entre todos encontrar la llave del auto.