La Fiscalía Nº 8 a cargo del doctor Pablo Santamarina investiga la muerte de un bebé que fue extraído sin vida en una cesárea realizada en el Hospital San José el fin de semana pasado. Sus padres denunciaron que los médicos que los atendieron el día anterior en dos oportunidades, enviaron a la embarazada de regreso a su casa, con la explicación de que no era momento aún para el parto. La investigación deberá determinar si los profesionales han incurrido en una mala praxis por enviar a la mujer con síntomas de embarazo de regreso a su casa y en ese sentido ordenó una autopsia al cuerpo del bebé y un estudio anatomopatológico en La Plata. También solicitó el secuestro del libro de guardias de ese fin de semana y el historial clínico de la paciente.
Esta semana el fiscal le tomó declaración indagatoria al personal médico del nosocomio y está previsto que hoy haga lo propio con la directora del Hospital, Cecilia de Marco.
Según surge de la denuncia radicada por la familia, la pareja acudió por primera vez al Hospital San José el sábado alrededor de las 14:00 y al ser atendida en la guardia, los profesionales la habrían enviado nuevamente a su hogar con la explicación de que no era momento aún para el parto.
La joven primeriza, de 24 años, regresó dolorida a su casa pero alrededor de las 20:00, decidió volver a la guardia. Luego de ser atendida, los médicos la habrían enviado una vez más de regreso a su casa con la misma explicación de que aún no era momento para el parto.
Sin embargo, ya en la madrugada del domingo, alrededor de la 1:00, la joven no soportó más el dolor y se dirigió por tercera vez al Hospital, donde quedó internada.
Cerca de las 8:30, luego de que se produjera el cambio de guardia, el personal del Hospital le comunicó a la médica que comenzaba su turno que no se oían los latidos del bebé y ésta ordenó que se le practicara a la joven una cesárea de urgencia. La operación confirmó que el bebé se encontraba ya sin vida y el cuerpo fue enviado a la morgue para una operación de autopsia.
Al día siguiente la familia radicó la denuncia en la Comisaría Segunda y la causa ingresó en la Fiscalía Nº 8 del doctor Santamarina, quien inició una investigación por averiguación de ilícito.