Repartidores de diferentes comercios y locales gastronómicos de la ciudad llevarán a cabo mañana, a las 19:00, una movilización frente a la Comisaría Primera para reclamar más seguridad y protección porque denuncian que no solo ponen en riesgo su integridad sino que también se han perdido muchas fuentes de trabajo.
Javier, uno de los tantos trabajadores afectados al servicio de delivery y organizador del evento, convocó a todos los deliverys de Pergamino y también a los mensajeros porque ellos también son víctima de la inseguridad.
Los episodios de inseguridad que tuvieron como víctimas a repartidores, comúnmente llamados delivery, obligaron a varias casas de comidas de la ciudad a reducir el servicio, mientras que otras optaron directamente por prescindir del mismo, afrontando incluso pérdidas en sus ventas. Muchos comercios han dejado de tener deliverys y son muchas las fuentes de trabajo que se pierden, explicó. También agregó que han caído mucho las ventas porque la gente llama a una casa y al no tener delivery no hacen pedidos. Hay negocios muy conocidos como pizzerías, heladerías, rotiserías y casas de empanadas que han dejado de tener ese servicio e incluso han tenido que cerrar.
Según el repartidor el horario más complicado es de 20:00 a 24:00. Necesitamos más seguridad en esos barrios porque en ese horario la Policía se moviliza en el Centro y no en la periferia que es donde más hace falta.
La gran mayoría de los locales de comidas de la ciudad tienen zonas determinadas en las que no ingresan, algo similar a lo que ocurre con algunas remiserías y mensajerías, que aunque reconocen que es injusto para mucha gente que se ve privada del servicio, priorizan la seguridad por encima de las ventas. Hay barrios a los que no se puede entrar como por ejemplo La Amalia, Viajantes, Vicente López (san Vicente de Paul), Laguna del Virrey y Martín Illia. Sabemos que la mayoría es gente trabajadora.
Infracciones
En estas condiciones, los repartidores reconocen que muchas veces realizan maniobras peligrosas, circulan a alta velocidad y hasta cometen infracciones. Nos pone en la necesidad de andar en contramano y con las luces apagadas para no ser vistos por los delincuentes o circular rápido y pasar determinados semáforos en rojo, señaló el delivery y pidió a la comunidad que colabore en el hecho de estar atentos cuando hacen un pedido para no hacernos esperar afuera tanto tiempo.
Inspectores
Por otra parte, los repartidores también denuncian una persecución por parte de los inspectores. Ven a tres personas en una moto, sin patente sin casco y no pasa nada, pero cuando pasa un delivery lo paran. Y no es por la falta de documentación sino que nos hacen perder tiempo y la comida se enfría o el helado llega derretido. Esta situación nos lleva a evitar los controles de tránsito y en algunas ocasiones a cometer infracciones, reconoce.