El miércoles comenzarán a definirse los montos que deberán cobrar los establecimientos no estatales que regirán desde 2017. Asisten 1,2 millones de estudiantes y están contratados 65 mil educadores de los niveles inicial, primario y secundario.
DE LA REDACCION. La Dirección de Cultura y Educación bonaerense y las cámaras de colegios privados en los próximos días avanzarán en la discusión de un nuevo esquema de aranceles con el objetivo de establecer topes para las cuotas de acuerdo al aporte estatal que reciba cada institución del sector.
Fuentes oficiales indicaron que el proyecto forma parte de una agenda de temas que se analiza con el sector de los colegios privados en el marco de una serie de reuniones mensuales.
No obstante, negaron que la medida esté avanzada tal como informó una de la cámaras del sector, Asociación Civil de Institutos de Enseñanza Privada de Buenos Aires (Acidepba). Su titular, Héctor Reynoso, volvió a señalar en las últimas horas que el nuevo esquema arancelario podría quedar definido entre agosto y septiembre para empezar a aplicarse en 2017.
Hoy existen colegios que reciben el mismo aporte del Estado y que, sin embargo, cobran cuotas muy distintas. Por ejemplo, dentro de la franja de instituciones que reciben el 80 por ciento de subvención, una puede tener un arancel de 500 pesos, otra de 1.000 y otra de 1.500 dijo Reynoso y agregó: Hay una enorme dispersión, y lo que se busca con el esquema de topes arancelarios es un equilibrio, subsanar tanto desfasaje, dijo.
El dirigente empresario ya venía señalando que esta discusión era parte del acuerdo alcanzado con el Gobierno bonaerense para incrementar las cuotas el 24,7 por ciento a partir de abril. Dijo que las cámaras aceptaron un incremento inferior al 25 por ciento por la buena voluntad que nos manifestó el titular de la cartera educativa provincial (Alejandro Finocchiaro) de avanzar en una adecuación del régimen arancelario que termine con las profundas distorsiones que se han producido desde 2010. Hay instituciones con el mismo aporte (estatal), por ejemplo, un 80 por ciento, que cobran una cuota de 400 pesos y otras de dos mil pesos. Esperamos emprolijar ese esquema, agregó.
De este modo, se buscará que los establecimientos que reciban determinado porcentaje de subsidio estatal tengan al mismo tiempo un tope porcentual de aumento a aplicar en sus cuotas, que no podrán exceder.
En Buenos Aires hay 5.500 establecimientos no estatales y el 70 por ciento recibe subsidios para pagar algo o la totalidad de los sueldos docentes. Este segmento (unos 4.500) tiene una tarifa regulada por el Gobierno. En el sistema privado bonaerense asisten 1,2 millones de estudiantes y están contratados 65 mil educadores de los niveles inicial, primario y secundario.