La titular de la Dirección de Asistencia a la Mujer manifestó el estado de alerta en el que se encuentra junto a su equipo de trabajo, debido al grado de violencia que padecen quienes son asistidas. De acuerdo con las estadísticas elaboradas por esta área, atienden por día alrededor de cinco casos, todos víctimas de violencia de género.
DE LA REDACCION. Desde hace más de cuatro años la Dirección de Asistencia a la Mujer y la Familia, dependiente del Municipio, trabaja en la prevención y en la asistencia a víctimas de violencia de género atendiendo, en promedio, cinco casos por día a quienes les brindan apoyo psicológico y asesoramiento legal.
En la Dirección se abordan distintos aspectos de la violencia que es una problemática enfocada desde diferentes aristas. En este sentido, el trabajo educativo que se realiza en escuelas; quizás sea la labor más importante de prevención que se desarrolla considerando que los adolescentes y jóvenes son los hombres del mañana. Más de dos mil chicos participaron de los talleres que se brindaron en establecimientos educativos, aportando a la creación de un nuevo hombre, sacudiendo las estructuras estancas de lo masculino y lo femenino.
Preocupa la gravedad
Amén de la tarea preventiva que el área municipal lleva adelante y de desarrollar un arduo trabajo en equipo, los profesionales están preocupados por la gravedad que registra la mayor parte de los casos de violencia.
La directora del área, Romina Yaryura explicó que, al momento en que se toma conocimiento del caso (sea de manera personal o por denuncias hechas en la Comisaría de la Mujer), se trabaja directamente en la asistencia a la víctima de violencia de género. Si el caso de la mujer en cuestión reviste gravedad y se encontrara en riesgo de muerte, se la alberga en el Centro Integral de Mujeres que funciona en nuestra ciudad.
Si bien el trabajo se hace en equipo y todos los profesionales estamos muy comprometidos con esta causa, estamos altamente preocupados por la gravedad de los casos que registramos. Es cada vez mayor la violencia y esto nos pone en alerta, dijo Yaryura e informó acerca de las estadísticas que elabora la Dirección sobre la base de la asistencia que brinda, y señaló que en promedio estamos atendiendo alrededor de cinco mujeres por día, que es un número bastante similar a las denuncias que recibe la Comisaría de la Mujer.
En contacto con LA OPINION, la funcionaria se mostró alarmada y ocupada por la situación: Estamos registrando y analizando casos en que las mujeres son privadas ilegalmente de su libertad, otras que son abusadas y violadas por sus parejas o exparejas. Se registra la utilización de armas como herramienta de coacción a la mujer. Hay muchas víctimas que realmente están desamparadas y que son muy vulnerables.
Vulnerabilidad
Las mujeres que viven en los pueblos están desamparadas, se encuentran distantes de las instituciones que podrían brindarles una atención inmediata. También hay determinadas conformaciones culturales que influyen en la personalidad de las mujeres. Existe mucha naturalización de la violencia de género, sobre todo en estas localidades, además la dimensión del pueblo hace que la mujer víctima se cruce todo el tiempo con su agresor, señaló Yaryura.
Promotoras de género
Motiva esta preocupación que desde el área estén trabajando en una propuesta que ya comenzó a dar sus primeros pasos y que se trata de instalar la presencia de promotoras de género en los diferentes pueblos, empezando por los de mayor dimensión. Es decir, mujeres que conozcan a los habitantes del pueblo sobre todo a las mujeres y que puedan hacer de nexo, intermediarias entre estas y la Dirección. La idea es que las mujeres de los pueblos sepan que existe la Dirección de la Mujer, que estén informadas sobre el servicio que brindamos. En este sentido, estamos interviniendo en un caso en Manuel Ocampo gracias a la buena predisposición de una promotora que trabaja ad honorem. Además allí estamos haciendo el seguimiento de cuatro casos, uno de los cuales está siendo evaluando, por la extrema violencia, para ingresar en el refugio de mujeres, refirió la titular de la Dirección de Asistencia a la Mujer.
Sin distinción
Cuando se habla de vulnerabilidad de la mujer, en temáticas que atañen a la violencia de género, es necesario realizar un análisis ya que la violencia de género dejó de ser un patrimonio exclusivo de las clases económicas más bajas, sino que es visible en todos los estratos sociales, incluso no se da solo en mujeres de entre 20 y 40 años, sino que los casos de violencia también tienen como víctimas a adultas mayores. Si bien nosotros trabajamos con las mujeres de las clases sociales más vulnerables, hemos podido comprobar fehacientemente, que la violencia traspasa todo estrato. Incluso asistimos a profesionales que, a pesar de ser víctimas de violencia de género, cuentan con otras herramientas para hacer frente a la problemática, aseguró Yaryura.
La tarea que desde la Dirección se lleva adelante, es desplegada en la asistencia psicológica que se brinda a las víctimas, al igual que el resguardo de sus derechos y la implementación de las medidas de protección, así como el acompañamiento a la mujer que padece episodios de violencia. Queremos que la mujer haga uso de esta Dirección, que puedan comunicarse al 108 donde serán atendidas por operadores especializados, que hemos capacitado para que puedan recibir la demanda. Además trabajamos mucho en el seguimiento de los casos, es decir, que estamos atentos a la emergencia pero que también acompañamos, señaló Yaryura.
Nuevas masculinidades
Desde el año pasado, el área municipal trabaja considerando una mirada distinta al problema de la violencia, y tomando el toro por las astas desarrollan talleres de construcción de nuevas masculinidades, un espacio de escucha a los hombres violentos cuyo propósito es que estos puedan salir del círculo vicioso de la violencia, una propuesta innovadora en la provincia de Buenos Aires. Estamos asistiendo a hombres con conductas violentas, no los estigmatizamos sino que los escuchamos y pretendemos que puedan resolver esta problemática. Entendemos que la mujer víctima de violencia pueda, en el mejor de los casos, rehacer su vida luego de cortar la relación con el agresor, pero el hombre violento, si no aborda su problema, seguirá repitiendo su historia de violento con otra mujer. Por eso les ofrecemos a ellos, que nacieron con determinados condicionamientos culturales respecto al patriarcado, un espacio de contención y reflexión, destacó Yaryura.
También se brinda, en este aspecto, un taller de construcción de nuevas masculinidades, en establecimientos educativos.
Emergencia nacional
Ha sido declarada la emergencia nacional en seguridad. Desde que asumió Javier Martínez en la Intendencia, la Dirección de Asistencia a la Mujer y la Familia ha pasado a estar en la órbita de la Secretaría de Seguridad. Consideramos que en esa emergencia nacional estamos incorporados y ello nos alienta a los operadores a seguir trabajando arduamente en esta tarea. No obstante considero necesario empezar a contar con otros recursos porque, incluso, al principio llegábamos a una pequeña parte de la población pero ahora estamos teniendo llegada a todos los sectores de la ciudad. Esto hace necesario que podamos contar con más recursos para que podamos mejorar algunos aspectos. Sabemos que los recursos existen pero hace falta una mejor organización porque es dable destacar que las instituciones que trabajan en violencia de género no abundan, enfatizó la funcionaria y agregó que el objetivo del trabajo de la Dirección es dar respuesta concreta a este flagelo social de la violencia que se ha hecho más visible a partir de un compromiso que la propia comunidad está desarrollando.