A raíz de la reforma policial impulsada por el Gobierno provincial el mes pasado, que dispuso la eliminación de los Comando de Prevención Comunitarias, la fuerza de seguridad pasó a llamarse Comando de Patrullas y desde entonces depende directamente de la Jefatura Departamental Pergamino.
Si bien la funcionalidad es prácticamente la misma, contando con todos sus móviles y los más de 100 efectivos que la conformaban, en las últimas semanas se produjeron importantes cambios. El comisario Marcelo Garrido, quien hasta entonces era el jefe del CPC, fue reemplazado por el comisario Claudio Gómez.
Al respecto, el responsable municipal del área Seguridad, Walter Chamut explicó que lo que se conocía como Comando de Prevención Comunitaria, que tenía una superintendencia propia, se modificó a partir de la reforma policial y pasó a llamarse Comando de Patrullas Pergamino. Todos los efectivos (140), con los móviles y las 14 cuadrículas en las que estaban divididas pasaron a formar parte de la Departamental.
Otro de los cambios previstos tiene que ver con el traslado de la sede desde la actual de Marcelino Ugarte y Custodio Duarte a las instalaciones donde operaba la Jefatura Distrital, en el barrio Centenario, sobre avenida Juan B. Justo 1970, adyacente a la Comisaría Segunda.
El intendente tomó la decisión de no seguir adelante con el contrato de locación, explicó el secretario de Seguridad Walter Chamut. Sin embargo, hasta que se realicen las reformas necesarias, la fuerza seguirá utilizando el predio de avenida Marcelino Ugarte. Hay que hacer una pequeña intervención de obras como los baños para ambos sexos, techar el lugar, colocar los equipos de radio y otros detalles. Pero es un lugar propio que nos permite invertir allí y dejar de gastar el dinero en algo que no es propio, para poder utilizarlo en otras obras, agregó el funcionario.
El contrato por el inmueble de avenida Marcelino Ugarte está vencido, pero el propietario nos permite ir pagando mensualmente para mantener la dependencia funcionando allí hasta que se realicen las obras necesarias, destacó Chamut.
Comisaría Tercera
Otra de las dependencias en conflicto, en este caso por problemas edilicios, es la Comisaría Tercera. La situación en que se encuentra el inmueble de avenida Paraguay y Merlino a raíz de la caída de una parte del techo, obligó a las autoridades a moverse con rapidez para darle solución al problema. Al respecto el funcionario del área Seguridad informó que los arquitectos del Municipio ya están trabajando en el diseño de nuevas dependencias, que serán construidas en uno de los laterales del mismo inmueble, para encarar la obra una vez que el dinero de la Provincia esté disponible. Es importante que esa obra se realice para el beneficio de los efectivos que trabajan allí y los vecinos que acuden a radicar denuncia o realizar trámites.
El intendente Javier Martínez había anticipado en una reunión con vecinos, que el Municipio va a recibir una partida de dinero de la Provincia para ejecutar obras destinadas al área seguridad, por un monto cercano a los 13 millones de pesos. Sobre este tema, Chamut explicó que posiblemente la autorización junto a la partida de dinero se ejecuten en los próximos días y en ese sentido comenzaron a adelantar los estudios para la construcción de nuevas oficinas.
Mientras tanto, una de las alternativas que se barajaba era encontrar un lugar apto en la zona, ya que el intendente manifestó que no había problemas en pagar el alquiler de un inmueble durante un año hasta que se construyan los nuevos espacios. Sin embargo, ante la posibilidad de que las obras comiencen y se ejecuten en un corto plazo, las autoridades gubernamentales y policiales evalúan la posibilidad de que la dependencia policial funcione en el mismo inmueble, utilizando las salas que están más próximas a la avenida, que son las que se encuentran en mejores condiciones y que hasta el momento son utilizadas como oficinas internas, que no son de acceso público.