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La fecha coincide con la creación de la primera escuela de Kinesiología en Argentina. Desde la Delegación Regional VI del Colegio promueven la capacitación y la toma de conciencia respecto de la importancia de la profesión en el cuidado de la salud.
DE LA REDACCION. Hoy se celebra el Día del Kinesiólogo, fecha instituida en coincidencia con la creación, en 1937, de la primera escuela de Kinesiología del país, institución de carácter universitario que se desarrolló en la Facultad de Ciencias Médicas de Buenos Aires.
Definida como una profesión del arte de curar y para cuyo ejercicio es menester poseer título universitario habilitante y matrícula profesional provincial que en el territorio bonaerense solo otorga el Colegio de Kinesiólogos, aparece como un campo que aunque se halla legislado por la Ley Nº 10.392, sufre la permanente intrusión de no profesionales.
La fecha resulta propicia para reflexionar sobre una práctica estrechamente vinculada con la preservación de la salud y la rehabilitación.
En diálogo con LA OPINION, la kinesióloga Elena Rodríguez, delegada regional del Colegio de Kinesiólogos, refirió que la fecha nos encuentra trabajando mucho, fundamentalmente en materia de capacitación, por cuanto los avances que se producen nos exigen estar actualizados en forma permanente.
En este sentido sostuvo que uno de los ejes del trabajo de la Delegación VI del Colegio de Kinesiólogos de la Provincia de Buenos Aires es la capacitación continua de los profesionales, a través de programas y alternativas que se ofrecen sobre diversos temas. A nosotros nos interesa mucho la capacitación, hace muchos años que estamos abocados a ello y anualmente hay varios cursos que se dictan, refirió y comentó que este año ya se ha iniciado el programa de capacitación con un curso que se desarrolló en marzo y se prevén iniciativas que se desarrollarán durante todo el año para abordar las necesidades de actualización profesional en diversas áreas. En general la respuesta de los profesionales es muy buena, se interesan por su formación y aprovechan las iniciativas que se ofrecen desde el Colegio. Eso ayuda a ampliar panoramas en el ejercicio profesional y a conocer nuevas situaciones de trabajo.
En el plano institucional, la Delegación VI con cabecera en Pergamino, que abarca una amplia región, cuenta con alrededor de 500 matriculados. La Delegación VI depende del Colegio de Kinesiólogos de la Provincia de Buenos Aires con sede en La Plata.
Una de las tareas primordiales de la entidad de ley es el establecimiento de convenios con obras sociales. Respecto de este tema, la responsable de la Delegación VI del Colegio de Kinesiólogos refirió que a nivel de la provincia de Buenos Aires el Colegio tiene alrededor de cuarenta convenios con distintas obras sociales.
En este aspecto reconoció que en el actual contexto, la negociación con las obras sociales supone un trabajo arduo y difícil.
Desde el Colegio central se manejan los convenios con las obras sociales a nivel de provincia y a través de las delegaciones se negocian contratos con obras sociales locales, explicó y señaló que hoy por hoy en todas las obras sociales está contemplada la atención de kinesiología.
La tarea de crear conciencia
A la par de la capacitación, otro tema que ocupa la atención de las autoridades de la Delegación Regional VI del Colegio de Kinesiólogos es la que tiene que ver con el intrusismo. Al respecto, Rodríguez consideró que es un tema complejo.
La realidad es que el kinesiólogo es el único profesional legalmente habilitado para el tratamiento de distintos trastornos, remarcó, aunque admitió que lo que ocurre es que en el presente hay quienes con un curso de un par de meses se creen capacitados para realizar la tarea de un profesional. Yo creo que el mayor problema es de la gente que acude a estos lugares porque eso importa algunos riesgos para la salud, advirtió y consideró que es ahí donde hay que detener la mirada y tratar de informar a la gente para que reflexione sobre dónde pone su cuerpo, y que lo haga en lugares donde existan profesionales universitariamente formados y capacitados para resolver algunas situaciones de salud. Lo otro es perjudicial y puede resultar peligroso.
Esta es una cuestión sumamente compleja, y la mejor recomendación es que las personas acudan a profesionales de la kinesiología, añadió Elena Rodríguez.
Un día de celebración
Para las autoridades de la Delegación VI del Colegio de Kinesiólogos de la Provincia de Buenos Aires cada 13 de abril representa una fecha de celebración en la que recrean lo mejor de la profesión. Este día siempre es una posibilidad de festejo que nos permite hacer visible hacia la comunidad la tarea que realizamos a diario en nuestros lugares de trabajo, donde se nos presentan las situaciones más diversas, sostuvo Elena Rodríguez, manifestando que cada paciente es un enigma y un desafío que nos propone un abordaje diferente.
También aprovechó la oportunidad para saludar a sus colegas en el Día del Kinesiólogo instándolos a mantener viva la creatividad todos los días.
Producciones
En ocasión del Día del Kinesiólogo varios profesionales de la Delegación VI produjeron una serie de materiales informativos sobre diversos temas inherentes a la kinesiología que no pudieron ser incluidos por razones de espacio y serán publicados el domingo en la edición de Salud de Hoy.
Un merecido reconocimiento
Por la Lic. Sandra Solmi*
Para la redacción de LA OPINION
El Día del Kinesiólogo amerita un sincero reconocimiento a un gran profesional: el kinesiólogo Horacio Alfredo Fourquet, que falleció el pasado 4 de abril en Dolores (B).
Quienes hemos tenido el honor de compartir con él en distintas instituciones, o bien los alumnos que lo han tenido como docente, saben y recordarán la enorme calidad humana de Horacio, siempre con un trato amable, cordial y respetuoso.
Además de ejercer la actividad asistencial tanto en el ámbito público como privado, se desempeñó como docente de la Cátedra de Kinesiología Legal de la UBA y estuvo siempre comprometido con los más altos valores éticos de la Kinesiología. Tal fue su participación en el Tribunal de Etica y Disciplina del Colegio de Kinesiólogos de la Provincia de Buenos Aires.
A partir de 2009 integró el directorio y consejo ejecutivo de la Caja de Seguridad Social para Profesionales de la Kinesiología de la Provincia de Buenos Aires, primero como tesorero y posteriormente como presidente, cargo que desempeñó hasta el momento de su fallecimiento. Si bien produce un profundo pesar su desaparición física, los valores humanos de Horacio y su enorme compromiso con las instituciones relacionadas con la Kinesiología siempre nos harán recordarlo con enorme afecto y como un muy valioso ejemplo a seguir.
*Kinesióloga M.P. 1.137
Un testimonio alusivo a la fecha
Por el Lic. Andrés Thomas*
Para la redacción de LA OPINION
Es provechosa esta oportunidad para saludar a todos los colegas, deseándoles una feliz vida ejerciendo esta profesión.
El kine, fisio, Lic. o Doc., pilar importante en la vida de muchas personas, ha empezado a cumplir un rol importante en la sociedad, se ha ganado su lugar en ámbitos impensados años atrás, ha creado la demanda en lugares de trabajo o esparcimiento a tal punto que su ausencia genera la pregunta de los protagonistas: che no hay kine?
Personalmente era obvio que me inclinaría por el deporte, nunca pude despegar de ahí, y con perseverancia y pasión fui encontrando mi lugar.
Nuestro trabajo en esta área no es solo recuperar lesionados en el consultorio el lunes, sino que nos hemos preparado para prevenir y evitar lesiones, para generar equipos interdisciplinarios de salud y participar en ellos, para educar a los participantes sobre su cuidado físico personal, incluso para ser el sostén moral de los atletas durante sus momentos más duros, ver las competencias desde afuera transitando largas rehabilitaciones.
En el rugby, mi deporte, pude insertarme en la región desde mi residencia en Chacabuco algunos años atrás, desarrollando un proyecto ambicioso dentro de la Unión de Rugby del Oeste de Buenos Aires, región en pleno crecimiento que inmediatamente solicitó nuestra presencia cuando el deporte fue creciendo en el país y las exigencias planteadas fueron mayores.
Más allá de ser un día especial para los kinesiólogos, lleno de saludos y regalos de los agradecidos pacientes, siempre algún curioso va más allá e interroga los motivos por el cual elegimos esta profesión.
La razón original por la que elegí la carrera no la recuerdo claramente, tal vez su cercanía con el deporte, alguna relación con la enfermedad de mi madre que hacía que los equipos de rehabilitación estén dentro de casa para cuando yo terminaba mis estudios secundarios, o simplemente por descarte, no lo recuerdo.
Lo que sí estoy completamente seguro es que la volvería a elegir porque se transformó en una vocación que me permite dedicarle infinidad de horas sin contarlas, me permitió permanecer ligado a la pasión de mi vida que es el rugby, y lo más importante, es donde encontré al amor de mi vida, que me dio la hermosa familia que tengo hoy.
Claramente ha traspasado la barrera, no es solo una profesión o un trabajo, sino un estilo de vida. ¡Salud colegas!
*Kinesiólogo Fisiatra (M.P. 5.458)