El jueves, a las 17:00, en el auditorio de la Clínica Pergamino se reanudarán por octavo año consecutivo las reuniones del Grupo de Autoayuda para pacientes con Enfermedad de Parkinson. Se trata de un espacio destinado a personas que padecen esta enfermedad que se encuentran en un ámbito en el que dialogan y desarrollan una serie de actividades que les permiten un manejo adecuado del Parkinson y consiguen una mejora en su calidad de vida y autonomía personal.
Según refirieron a LA OPINION los profesionales que coordinan este grupo, la propuesta de este año es trabajar sobre la funcionalidad con talleres dirigidos por un equipo interdisciplinario constituido por médicos, kinesiólogos, terapista ocupacional, fonoaudiólogos, psicólogos, músico terapeuta y una maestra de reiki que intervienen con recomendaciones y sugerencias para mejorar la calidad de vida de quienes padecen esta enfermedad.
Del grupo participan pacientes con Parkinson y familiares, que encuentran un lugar de referencia, independiente de los equipos médicos tratantes, en el que comparten vivencias y ponen en juego estrategias para convivir con una enfermedad progresiva que requiere de intervenciones apropiadas para su adecuado manejo.
Quienes quieran participar del grupo podrán inscribirse llamando al 432004 (interno 275). Desde la Clínica Pergamino se recordó que la asistencia es libre y gratuita.
Ayer se conmemoró el Día Mundial de la Enfermedad de Parkinson, efeméride establecida por la Organización Mundial de la Salud debido al aniversario del nacimiento del doctor Jones Parkinson (1775-1824), cirujano y paleontólogo británico que en 1817 describió por primera vez las características de esta enfermedad.
El Parkinson
La enfermedad se produce por la pérdida de una sustancia en el cerebro, la dopamina, y esto trae como consecuencia temblor, lentitud en los movimientos, alteración en el equilibrio, rigidez generalizada y caídas a repetición fundamentalmente.
Al no tener un tratamiento curativo, se realizan diversas acciones orientadas a mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familiares. Se trabaja sobre múltiples aspectos, entre ellos, las dificultades motoras, los síntomas cognitivos y conductuales, el sostén y asesoramiento de familiares y cuidadores.
Con los tratamientos instaurados, el paciente mejora la calidad de vida, además se debe acompañar de un diagnóstico temprano, rehabilitación y el tratamiento médico adecuado.
Es importante tener en cuenta que la enfermedad una vez diagnosticada va a acompañar el resto de su vida al paciente, por lo que es vital tomar conciencia de ello y que los familiares acompañen durante el proceso.