Invitada por la Unnoba, la diputada nacional visitó nuestra ciudad el pasado viernes. La legisladora mantuvo contacto con estudiantes secundarios con quienes abordó la temática de la última dictadura militar. En diálogo con LA OPINION, Victoria Donda realizó un análisis sobre la situación política y económica actual. Su historia como hija de desaparecidos.
DE LA REDACCION. El pasado viernes, la diputada nacional y referente de Libres del Sur, compartió un diálogo con estudiantes secundarios sobre el golpe militar de 1976. La actividad, organizada por la Secretaría de Cultura de la casa de altos estudios, estuvo enmarcada en el 40º aniversario del golpe de Estado.
Previo a la actividad, Victoria Donda fue recibida por el rector Guillermo Tamarit con quien mantuvo una breve charla. Posteriormente, LA OPINION tuvo la oportunidad de dialogar con la diputada sobre diferentes temas.
Mano a mano
Mostrando su visión respecto al tema de la memoria, Donda destacó la importancia de no quedarse aferrado al pasado en una actitud de duelo permanente. Creo que hay una parte importante del desarrollo político de nuestro país en el que se dio la dictadura que no ha sido buena para poder crecer. Y en estos tiempos me parece que es muy útil el ejercicio permanente de hacer memoria desde el presente para analizar de dónde venimos y saber hacia dónde queremos ir. Las charlas con los jóvenes las planteo apuntando a ver qué tipo de sociedad queremos, señaló Donda.
- Fue elegida para presidir la comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados ¿Cuáles son los desafíos que se plantea en este sentido?
- El desafío es modificar la agenda de la comisión de Derechos Humanos que estaba basada en resolver las violaciones que fueron cometidas en nuestro país durante la dictadura militar, por eso ahora el desafío es abrir la agenda a los derechos llamados de tercera generación que son violados hoy. Tenemos en este sentido tres grandes áreas de trabajo que tienen que ver con los derechos de las comunidades originarias y recursos naturales, la mujer y la situación de ellas en la sociedad y la violencia institucional.
- Ha dejado en claro su oposición al pago a los fondos buitre que finalmente se aprobó ¿Cómo impacta esto en la economía de los trabajadores?
- Todo dependerá de las decisiones económicas que vaya tomando el Poder Ejecutivo. Nosotros nos opusimos a pagar una deuda que no sabemos si debemos. Nadie paga lo que no debe. Precisamente para poder pagar hay que saber lo que se debe y mucho menos a sectores económicos internacionales a quienes no solo le vamos a pagar el ciento por ciento de algo que no invirtieron, sino que también les pagamos los intereses y los punitorios. Las consecuencias están a la vista, aumentaron las tarifas de todos los servicios. El Gobierno priorizó una supuesta deuda con un sector internacional antes que las deudas que tenemos con la sociedad. Mucho más grave es pensar que si hubo una distribución de la riqueza en estos cien días de Gobierno, estuvo dada entre los sectores concentrados, por ejemplo en la exención a la renta agrícola y minera mientras que a las personas de los sectores medios aún no se las ha beneficiado, por el contrario los permanentes aumentos de los servicios y de los productos de primera necesidad los perjudican.
- ¿Qué sentimientos le despiertan los casos de corrupción política que están saliendo a la luz?
- Nosotros siempre planteamos que el kirchnerismo tenía en su base constitutiva el germen de su propia destrucción del proyecto que planteaba, y ese germen era la corrupción. No hay progresismo si hay corrupción. Hay corrupción cuando existe un modelo político injusto. El kirchnerismo tapaba con un discurso progre un modelo injusto.
- ¿Y Cambiemos?
- Cambiemos sostiene con un discurso centrado en los buenos modales, un modelo injusto. Hasta ahora Cambiemos viene beneficiando a los mismos sectores que benefició el kirchnerismo.
- ¿Cuál es el análisis político que realiza considerando la incipiente alianza entre Sergio Massa y Margarita Stolbizer?
- Es muy pronto para hablar de alianzas, pero sí estamos convencidos de que tenemos que consolidar territorialmente un frente que sufrió mucho por una situación de polarización. La sociedad eligió en el proceso electoral otra cosa y es totalmente aceptable. Es notorio que nosotros no supimos llegar con nuestra propuesta, con nuestra discusión, no pudimos hacerle frente también a toda una batería mediática de parte de los dos grandes grupos que nos sacaron ventajas.
Dichos desafortunados
La semana pasada se generó un repudio a los dichos por la presidenta del Consejo Escolar, Silvia Torigino, que parafraseó a Videla sobre la concepción de los desaparecidos, gente que no está viva ni muerta, que no existe, que no está.
A sabiendas de la visita de Victoria Donda y su compromiso con los derechos humanos, integrantes de la Asociación de la Memoria por la Verdad y la Justicia de Pergamino y otras organizaciones sociales, asistieron a la Unnoba y tuvieron posibilidad de dialogar con la diputada sobre esta temática. LA OPINION quiso saber justamente la opinión de Donda quien manifestó que aún existen personas que reproducen ese tipo de discursos. Considero que esa frase tiene sentido pronunciarla si se la llena de contenido. Si se lo hace minimizando la situación como parece que ocurrió en este caso, hay que repudiarlo y la mejor manera es manteniendo vivo aquello que pasó instando a las personas a que se expidan si están en contra o a favor de la dictadura. A la presidenta del Consejo Escolar no la conozco pero, por ejemplo a Darío Lopérfido sí, yo quiero que a ese hombre que puso en cuestionamiento los 30 mil desaparecidos, me diga si está a favor o en contra del salvajismo de la dictadura militar. Quiero que Macri me diga si está a favor o en contra del terrorismo de Estado porque lo escuché hablar de la violencia institucional, de la violencia política pero nunca habló de terrorismo de Estado que debe ser condenado por la sociedad.
Victoria, nacida en cautiverio
Victoria es hija de María Hilda Pérez y José María Donda, integrantes de la agrupación Montoneros y ambos desaparecidos en 1977. El hermano de su padre biológico, teniente de navío Adolfo Miguel Donda, jefe de operaciones de un grupo de tareas en la Escuela Mecánica de la Armada, la arrebató del regazo de su madre y la entregó al exprefecto Juan Antonio Azic. La llamaron Analía.
Unos días antes de ser detenidos, conscientes de los enfrentamientos que se avecinaban, María Hilda y José María habían entregado a su hija más pequeña, Eva, al cuidado de la abuela Leontina. En esos años, Leontina fundó junto a otras mujeres desesperadas la agrupación Madres de Plaza de Mayo. El teniente de navío Donda inició acciones legales para conseguir la custodia de Eva, su sobrina; la consiguió, beneficiándose de la buena disposición que, ante un pedido de los sectores armados, exhibieron los jueces de la época. La hizo hija suya. La llamó Daniela.
Analía creció en Quilmes, al cuidado de Azic y su mujer. El matrimonio tenía una hija que fue su hermana de crianza. La llamaron Carla. Muchos años después, Analía supo que era Victoria y Carla supo que era Laura, ambas hijas de padres desaparecidos y apropiadas por el exprefecto Azic. Son las nietas recuperadas número 78 y 90.
La bravura de la ahora Victoria se forjó en la áspera cultura del Conurbano, en ciertas rusticidades aprendidas en un mundo de varones, en las primeras revueltas adolescentes y estudiantiles. El coraje y la vehemencia moldearon también su militancia temprana, cuando tenía 17 años y aún era Analía. En esos ardores juveniles templó su carácter impetuoso hasta la insolencia.
En 2003, cuando tenía 26 años, Victoria se contactó con la agrupación Hijos y las Abuelas de Plaza de Mayo. Sin embargo, durante un tiempo tuvo reticencias en realizarse los estudios de ADN y descubrir la totalidad de su historia. El 24 de marzo de 2004, cuando la Esma fue recuperada para establecer un Espacio para la Memoria, Victoria Donda estuvo allí.
Una semana después se hizo el estudio genético que estableció su verdadera identidad. Se convirtió así en la primera hermana recuperada por Hijos y en la nieta número 78 encontrada por Abuelas. Desde entonces, Victoria comenzó a actuar activamente en el movimiento de derechos humanos.