Luego de temperaturas que sobrepasaron los 36° C y una demanda atmosférica histórica, por lo prolongada y fuerte que se mantiene, llegó el alivio. Son lluvias que valen oro para la región. Aunque para los ciclos cortos el daño por sequía es irreversible.
DE LA REDACCION. Febrero es un mes muy caluroso pero también con lluvias muy deseadas y oportunas. Los lotes más favorecidos son los del este de la región núcleo, donde se estaba marcando la falta de agua, señala el informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Sin embargo, los suelos del oeste ya venían muy recargados y las lluvias generaron más problemas. En localidades como en Maggiolo (Santa Fe) se llevan 216 milímetros acumulados en el mes. Los amarillamientos afloran en los lotes bajos producto de la anoxia. Además, el temor a problemas con la cosecha ante el mal estado de los caminos rurales está instalado. Pese a ello, hay excelentes expectativas en los lotes altos. La soja de primera transita principalmente el inicio de formación de grano (53%) y también hay lotes en fructificación (13%) y plena formación de grano (34%). La de segunda está fructificando en el 60% del área. Su condición ha mejorado notablemente esta última semana. Sin destacar plagas fuera de control, los aplicadores avanzan normalmente con los controles de rutinas en los cuadros de la zona.
La campaña comenzó como para lograr records de rendimiento en maíz, pero los calores le dieron un giro a estas expectativas. A pocos días de la cosecha, se vislumbra un ajuste en el rinde promedio, señala el informe de la BCR: Si bien 95 quintales por hectárea (qq/ha) se considera un muy buen número, el componente peso de grano se ha visto afectado por las altísimas temperaturas. La variabilidad sería muy alta y arrancaría desde los 50 qq/ha en los lotes del sureste de la región, devastados por la sequía, hasta 140 qq/ha en las zonas del oeste, que siempre estuvieron provistas de agua.
En tanto, el maíz tardío y de segunda fue totalmente beneficiado por el último evento pluviométrico. El cultivo ingresa a los estadios críticos de panojamiento y floración con lluvias. Se destaca la presencia del gusano cogollero en varios híbridos, incluso en aquellos que presentaban el control genético.
¿Más lluvias?
Sí, las lluvias seguirán en las próximas horas pero los pronósticos indican que seguirán las temperaturas muy elevadas durante la semana.
Los suelos están con el perfil completo de agua, especialmente hacia el este de la región, informan los técnicos de la zona. Hay abandono de caminos en el sur de Santa Fe por su mal estado. No se arreglan desde la primavera y están intransitables. Representan un riesgo para la cosecha, advierten. La soja se recuperó con las lluvias, excepto en los suelos que presentan muchas restricciones. Hay alguna pérdida de potencial hacia el este de la región, Pergamino incluido, y también Salto, Arrecifes y San Nicolás. Pero una sequía sin plagas no es sequía y el daño en nuestra zona no es grave, explican. Lo mejor para la región sería que llueva muy poco en el resto de la campaña, si bien no hay excesos, hay riesgos de que esto ocurra por la gran carga de humedad actual que presenta el perfil.
Las fases de soja de primera van desde plena fructificación a máximo tamaño de semilla, pero el 60% se concentra en inicios de formación de grano. Un 10% se considera en regular estado por pérdida por anegamiento, el resto está en muy buenas condiciones. Las expectativas de rindes son de 38 qq/ha en promedio, con amplias variaciones que irían desde 27 a 55 quintales.
La de segunda fructifica en buenas condiciones. Por el momento hay pocas enfermedades: Mancha ojo de rana está apareciendo muy despacio en la soja de segunda y en los cultivares susceptibles, mientras que Septoria está en lotes bajo monocultivo, detallan los expertos. Se comienzan a ver rodeos con Muerte repentina, pero en menor severidad que la campaña anterior.
La cosecha de maíz tendría lugar alrededor del 10 de marzo. Se esperan 95 qq/ha, con 70 de piso y 140 quintales como máximo. El maíz tardío se encuentra en un estado regular por severa falta de nitrógeno. Hay Spodoptera pero en niveles moderados.