La artista Susana Panza realizó un vitral que ilumina la imagen de la Virgen María Auxiliadora, patrona de los agricultores, en una ermita emplazada en un campo cercano a la ciudad de Salto.
En los primeros días de enero fui con los integrantes de un estudio de arquitectura de Salto hasta el campo ubicado en la localidad cercana para ver una ermita que estaban construyendo, contó a LA OPINION Susana Panza.
Cuando llegamos me encontré con un oratorio en forma de media luna, con una abertura en el centro cuyas medidas eran de 1,90 x 0,85 metros. Fueron muchas las preguntas que me hice en ese lugar maravilloso, donde solo la perfección de la naturaleza asombra con sus árboles de añosas magnolias, cedros altísimos que se pierden en el cielo, pavos reales de plumajes brillantes que caminan en silencio y un perro llamado Cleto custodiando el lugar.
Panza realizó una vidriera para iluminar la imagen de la Virgen María Auxiliadora, patrona de los agricultores, que se colocaría delante del vitraux. Trabajé con vidrios que al pasar el sol a través de ellos forman un arco iris de colores -explicó-. El Espíritu Santo trae una enorme corona con doce estrellas plateadas y violetas que abrazan a María y el Niño. Flores de lato rosadas, símbolo de la divinidad y pureza femenina enmarcaron a la imagen.
El lugar fue bendecido por el diácono Angel de la Parroquia San Roque de Arrecifes en una emotiva ceremonia.