El Tribunal del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil de Pergamino deberá resolver en los próximos días si condena a un adolescente de Colón acusado de provocar un choque fatal mientras realizaba maniobras peligrosas con una motocicleta en pleno centro de esa ciudad, tal como sostuvo la acusación fiscal durante el juicio oral.
La Fiscalía pidió una pena de 12 años de prisión al considerar acreditado que el joven actuó con un marcado desprecio por la vida ajena al atravesar un semáforo en rojo mientras circulaba “tirando cortes” y efectuando conductas imprudentes junto a otros motociclistas.
El debate oral concluyó esta semana luego de tres jornadas desarrolladas en sede judicial pergaminense, donde declararon testigos presenciales, investigadores y profesionales vinculados a la causa. El fiscal Horacio Oldani sostuvo la acusación por homicidio simple con dolo eventual y remarcó que no se trató de un accidente de tránsito convencional sino de una conducta extremadamente riesgosa que terminó costándole la vida al albañil de 45 años, Eduardo André Accastello.
Debate oral juvenil
El juicio se llevó adelante ante un Tribunal integrado especialmente por magistrados de otros departamentos judiciales debido a la excusación de la jueza local que había intervenido previamente en el expediente. Participaron los jueces Ana Bajlec y Esteban Melilli, del Departamento Judicial Junín, junto al magistrado Facundo Galanes, de Trenque Lauquen.
Las audiencias comenzaron el lunes con la producción de prueba y continuaron el martes con la declaración de testigos y la incorporación de distintos elementos probatorios. Finalmente, durante la última jornada, las partes formularon sus alegatos.
El expediente judicial tiene origen en el siniestro vial ocurrido el 7 de mayo de 2025 en la intersección de boulevard 17 y calle 47 de Colón, una esquina semaforizada y de intensa circulación urbana. Allí colisionaron la motocicleta Yamaha YBR de 150 centímetros cúbicos que conducía el adolescente y otra moto Keller guiada por Eduardo Accastello, de 45 años.
Como consecuencia del impacto, el hombre sufrió gravísimas lesiones neurológicas y traumatismos múltiples que derivaron en una internación crítica prolongada. Permaneció más de seis meses sin recuperar plenamente la conciencia y falleció el 18 de noviembre de 2025 debido al deterioro irreversible de su cuadro clínico.
Maniobras peligrosas previas
Uno de los aspectos centrales del debate estuvo relacionado con la conducta previa atribuida al acusado antes del choque. Según explicó el fiscal Oldani, numerosos testigos coincidieron en que el adolescente y otros motociclistas circulaban realizando maniobras imprudentes, acelerando bruscamente, provocando explosiones sonoras con los escapes y atravesando semáforos en rojo.
“Tenemos dos videos que muestran cómo el imputado cruzó en rojo y se produce la colisión”, sostuvo el representante del Ministerio Público al resumir el contenido de las pruebas exhibidas durante el juicio.
La secuencia ocurrió en un horario de gran movimiento en el centro colonense, cuando numerosos estudiantes ingresaban a establecimientos educativos y otras personas transitaban o permanecían en inmediaciones de la avenida. Varios de esos testigos declararon ante el Tribunal y describieron el desplazamiento temerario de las motocicletas instantes antes del impacto fatal.
La Fiscalía entendió desde el comienzo de la investigación que el caso excedía una simple infracción de tránsito. Por ese motivo impulsó inicialmente la calificación de tentativa de homicidio con dolo eventual, encuadre que luego derivó en homicidio consumado tras el fallecimiento de la víctima.
Oldani recordó que tanto el Juzgado de Garantías del Joven como posteriormente la Cámara de Apelaciones avalaron esa interpretación jurídica y permitieron que la causa llegara a juicio bajo esa figura penal.
Pedido condenatorio fiscal
Durante los alegatos finales, la Fiscalía solicitó una pena de 12 años de prisión para el adolescente, no solamente por el homicidio sino también por otros dos hechos delictivos acumulados en el mismo debate oral.
Uno de ellos corresponde a una causa por tentativa de homicidio vinculada a un episodio ocurrido a la salida de una fiesta, donde el acusado habría atacado con un arma blanca a otro joven. Además, el expediente incluye un incumplimiento judicial.
El fiscal sostuvo que la reiteración de episodios violentos refleja una preocupante indiferencia frente a las consecuencias de sus actos. “Hay un desprecio total por la vida de los demás”, expresó al fundamentar el pedido de condena.
No obstante, aclaró que debido a tratarse de un proceso del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, la legislación contempla la realización posterior de un período tutelar en el que se evalúa la conducta y evolución del adolescente antes de establecer definitivamente la pena.
En ese contexto, la Fiscalía dejó a consideración del Tribunal la posibilidad de reducir eventualmente el monto de la condena si el acusado cumple adecuadamente las pautas de conducta y seguimiento que puedan imponerse.
Impacto en Colón
El caso provocó una profunda conmoción social en Colón durante el año pasado. La evolución crítica de Accastello generó permanente preocupación entre familiares, allegados y vecinos, quienes impulsaron cadenas de oración y distintas manifestaciones de acompañamiento mientras el motociclista permanecía internado.
Paralelamente, el episodio reavivó en la comunidad el debate sobre las maniobras peligrosas protagonizadas por motociclistas en zonas urbanas, especialmente aquellas vinculadas a picadas improvisadas, aceleraciones violentas y circulación imprudente.
Vecinos y comerciantes habían manifestado reiteradamente su inquietud por la presencia frecuente de motos realizando “wheelies”, tirando cortes y cruces indebidos en sectores céntricos de la ciudad.
En ese contexto, el siniestro fatal ocurrido en mayo de 2025 quedó instalado como uno de los hechos viales más graves y sensibles registrados recientemente en la región norte bonaerense.
Esperan el fallo
Tras concluir los alegatos, el Tribunal Juvenil quedó en condiciones de dictar sentencia en las próximas semanas. Los jueces deberán resolver si consideran acreditada la hipótesis sostenida por la Fiscalía respecto de la existencia de dolo eventual en la conducta del adolescente.
La decisión judicial será seguida con especial atención tanto por la familia de la víctima como por la comunidad colonense, donde el caso aún permanece presente por la magnitud de sus consecuencias.
Para la acusación, las pruebas reunidas durante la investigación y ratificadas en el juicio permiten afirmar que el acusado asumió conscientemente el riesgo mortal de sus maniobras al desplazarse de forma temeraria por una zona urbana transitada.
La defensa oficial, en tanto, procuró cuestionar esa interpretación durante el debate y buscará evitar una condena bajo una figura penal tan severa.
Con el cierre de las audiencias, el expediente ingresó ahora en la etapa decisiva. El fallo definirá no solamente la responsabilidad penal del adolescente sino también el criterio judicial frente a conductas viales extremadamente riesgosas protagonizadas por menores de edad en ámbitos urbanos.