La propuesta es aportar desde el relato oral vivencias, emociones, recuerdos, sentimientos que hacen a nuestras identidades. El evento tendrá lugar hoy en el Museo de la Ciudad, a partir de las 20:30, con entrada libre y gratuita.
DE LA REDACCION. El grupo Cuenteras integrado por Mercedes Caracciolo, Elisabet Duzdevich, Bety Font y Marcela López se integra a la muestra pictórica de Sergio Bonzón, en una propuesta donde las palabras harán vibrar a los presentes con historias rescatadas de sus orígenes. El evento tendrá lugar hoy en el Museo de la Ciudad, a partir de las 20:30, con entrada libre y gratuita.
La propuesta es aportar desde el relato oral vivencias, emociones, recuerdos, sentimientos que hacen a nuestras identidades, creando un vínculo con el interlocutor en un abordaje del sentimiento íntimo con la complicidad del cuento o el relato. El objetivo es reunir las miradas y las palabras en dos expresiones artísticas diferentes pero con la misma convicción.
Re-unir miradas y palabras
Sobre esta interesante propuesta, el propio Sergio Bonzón explicó: Reunir las obras para esta muestra supone un esfuerzo ya que pertenecen a otro tiempo mío (algunas de ellas tienen 20 años). La idea de la Subsecretaría de Cultura de rescatar aquella producción implica un desafío, no solo por su inserción en el contexto del museo y su muestra actual, sino porque obliga a una revisión de esa obra desde mi actualidad. Me propongo entonces, diseñar una puesta nueva en la que algunos trabajos quedarán como fueron, otros serán modificados, otros dejarán de ser y tal vez, surja alguna producción nueva. La obra no está anclada, si bien fue influida por lecturas sobre antropología e historia y su traspolación, propone una mirada amplia que se afirma más aún desde la distancia temporal. Abordarlas nuevamente desde el hoy obliga a una revisión de conceptos y me defino por priorizar la estética, sobrevolando los eventos históricos que sirvieron como disparadores. Al preguntarme sobre nuestra identidad busqué los antecedentes, ese es el momento que se manifiesta en esta obra. Ahora bien, considero que somos una multiplicidad de identidades y jamás me sentí limitado para apropiarme de aquellos aspectos de cada una de ellas con los que me he identificado. Es así que propongo unir en mi mirada esos elementos aparentemente dispersos. Unir las miradas, reunir las historias, la de los pueblos originarios, la del europeo, el gaucho, el criollo, la nuestra. Todos habitantes al fin, de este territorio. Entonces me limito a volver a unir aquellas obras, reunirlas con el patrimonio del museo, re-unir las miradas.