El fenómeno meteorológico que azotó con mayor fuerza la zona rural del Partido, provocó una descarga eléctrica que fulminó al hombre de 65 años identificado como Mauricio Matías Ochoa el cual perdió la vida instantáneamente al igual que el caballo.
DE LA REDACCION. La tormenta eléctrica que azotó a la región el domingo a la mañana, fue causante de un trágico episodio que le costó la vida al puestero de un establecimiento rural ubicado en inmediaciones del Aeroclub Pergamino, el cual falleció tras ser alcanzado por un rayo mientras recorría el campo.
La descarga fulminó al hombre de 65 años identificado más tarde como Mauricio Matías Ochoa, el cual perdió la vida instantáneamente al igual que el caballo sobre el que iba montado.
La noticia comenzó a circular rápidamente y cobró mayor relevancia luego de que varios medios se hicieran eco de la noticia, lo que generó conmoción en la comunidad pergaminense.
El fenómeno meteorológico, que pasó con menor intensidad por el casco urbano, azotó con mayor fuerza la zona rural del Partido y alrededor de las 10:00 del domingo, una de varias descargas eléctricas que cayeron en inmediaciones del casco de la estancia La Elenita, donde trabajaba Ochoa, fulminó a la víctima mientras éste recorría el predio a caballo como parte de su tarea habitual.
El cuerpo fue encontrado por un familiar, tiempo después de que el hombre saliera para hacer una diligencia dentro del mismo predio. Cerca del mediodía, al ver que no regresaba salieron en busca del mismo y encontraron el cuerpo de Ochoa junto al caballo con evidentes signo de haber recibido una descarga eléctrica.
Debido a que el cuerpo se encontraba en un sector de difícil acceso, los propios familiares lo trasladaron hasta la intersección de la ruta nacional Nº 8 y el camino que conduce al establecimiento y llamaron a la Policía.
Personal de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 1 se hizo presente en el lugar del hecho junto a funcionarios de la Policía Científica, quienes recorrieron el predio y se dirigieron hasta el lugar donde aún yacía el equino, para descartar cualquier otra hipótesis.