La iglesia evangélica de nuestra ciudad celebra un nuevo aniversario con una reunión con los fieles. Teniendo como epicentro Pergamino, donde es ejemplo de solidaridad, contención y ayuda, la Iglesia se desarrolló en más de 40 localidades argentinas y en varios países.
DE LA REDACCION. Por estos días Gente Nueva, cuna de iglesias evangélicas en Pergamino y la región, está celebrando 52 años y en este marco varias son las actividades que se están desarrollando. La reunión Unida de Celebración, que se efectuará mañana, más la jornada de bautismo y consagraciones, forman parte de un mes a puro festejo, en una congregación que no para de crecer, ratifica su liderazgo en la ciudad y extiende sus brazos al país.
Gente Nueva, ubicada en su tradicional templo de Isaac Annan 620 y con una amplia red de centros de evangelismo, grupos de ayuda espiritual y merenderos en distintos sectores de Pergamino y localidades del Partido, transmite el mensaje de Jesús a través de su radio comunitaria, Esperanza -FM 103.3- y programas semanales en Cablevisión.
Los inicios
La Iglesia que conducen los pastores Marcos y Melania Cuzzolino comenzó la obra con los pastores Abraham Kastberg y Osvaldo Passuello, que comenzaron a hacer reuniones predicando el mensaje de Cristo.
El número de fieles fue creciendo y esa explosión de fe abrió paso a las recordadas noches de milagros en La Carpita del Cruce de Caminos, tal cual la denominaron los pergaminenses. Esa Carpita era el templo improvisado para más de seis mil almas, que se congregaban todas las noche para escuchar el evangelio y recibir milagros.
Al mundo
De Pergamino al mundo La Carpita del Cruce es un pedazo de la historia viva de la ciudad, que se empezó a escribir hace ya 52 años. A partir de entonces se incrementó la fe en muchos hombres y mujeres y paralelamente también surgieron la mayoría de las iglesias cristianas evangélicas de la ciudad y la región.
Teniendo como epicentro Pergamino, en donde es ejemplo de solidaridad, contención y ayuda, Gente Nueva se desarrolló en más de 40 localidades argentinas y varios países como Uruguay, Francia, España e Italia, engendrando más de un centenar de pastores y líderes que ejercen el Ministerio y se transformaron en embajadores de nuestra ciudad.
Uno de los datos históricos, entre otros, es que en el marco de la labor de Gente Nueva, Pergamino quedó en los registros oficiales de Sociedades Bíblicas Mundiales (SBM) por haber vendido 15 mil biblias en un año para los 50 mil habitantes de aquel entonces, convirtiendo a nuestra ciudad en la más creyente de América.
Icono de la ciudad
La Iglesia Gente Nueva, con las mismas motivaciones que tenía Jesús, anunciando las buenas noticias de salvación y vida nueva, también cuenta con antecedentes como la trascendental ayuda que desarrolló durante la inundación del 7 de abril de 1995, oportunidad en que la congregación ayudó a más de 10 mil personas afectadas. El 10 de julio de 1996 empezó a salir al aire Radio Esperanza, que transmite el mensaje de Jesucristo y es un medio de apoyo directo a los que necesitan una palabra de aliento y fe.
Al año siguiente y ante el fallecimiento de una hermana de la congregación, se promovió y presentó el anteproyecto de ensanchamiento de la ruta nacional Nº 8.
Es así que como Jesús nos enseñó. Desde hace más de medio siglo, cada día estamos junto a la gente y sus necesidades, trabajando incesantemente con los niños a quienes en distintos barrios de la ciudad y en el templo central se les enseña la Palabra de Dios y se les brinda la merienda, expresó el Pastor Marcos Cuzzolino.
Asimismo el pastor hizo alusión al trabajo que realizan con los jóvenes para recuperarlos de las adicciones, llevando esperanza a las familias, visitando enfermos e internados, cárceles, geriátricos y ministrando la Palabra de Dios a miles de personas durante estos 52 años de fe y esperanza.
El líder de la congregación admitió que me emociono cuando veo a un voluntario darle una mano a un vecino, ayudarlo con ropa, comida, una palabra de aliento o una oración porque realmente veo que lo hacen con la misma pasión por la gente que lo hacía Jesús y es la semilla que el nos dejó; se trata de amar a la gente y ayudarlos a empezar de nuevo, a volver a intentarlo.