Al ciudadano le preocupa cómo impactará en su bolsillo el cambio de gobierno. LA OPINION entrevistó al economista Bernardo Draghi, que se refirió a las modificaciones que debería realizar la próxima gestión. Aseguró que nadie se puede resguardar de la inflación al tiempo que brindó consejos para contrarrestarla y pidió reglas claras para generar confianza.
DE LA REDACCION. Escuchar hablar (o vaticinar) de las fluctuaciones del dólar y sobre la venta récord de la divisa norteamericana en los diferentes medios de comunicación es cosa de todos los días. Se ha convertido en una sección fija de los noticieros, así como lo es el informe meteorológico que nos advierte el devenir climático del día y de las jornadas siguientes. Así como se lo atiende para resolver cuánto abrigo usar o si llevar paraguas, del mismo modo, los ciudadanos toman nota de las subas y bajas del dólar, del oficial y del blue, incluso aunque no sea parte activa del mercado de divisas.
No obstante, son pocas las personas que comprenden a qué se deben estas modificaciones y cuánto incide el contexto preelectoral, en la moneda extranjera y en la economía en general.
Atento a estas inquietudes, LA OPINION decidió entrevistar a un experto en la materia, Bernardo Draghi. En primer lugar el economista explicó que la economía es la ciencia en la que se analizan un grupo de variables, por ejemplo, consumo, inversión, ahorro, gasto público, exportaciones, inflación. Por ello, según el especialista, es necesario para entender, dividir la economía en sector externo e interno. El primero de ellos abarca la comercialización de productos y servicios argentinos a otros países mientras que el interno hace alusión a los servicios y productos que Argentina compra de otros países.
Hecha esta diferenciación, analizó que el sector externo hace un par de años que registra dificultades, a las que hay que sumar que en los últimos meses Brasil empezó a atravesar un proceso de crisis en el que se está devaluando su moneda, el real, y su vez se encuentran en un periodo de crecimiento nulo.
Y esto ¿qué significa? Que no es fácil vender nuestros productos a ese mercado porque al devaluarse el real nuestros productos son más caros, explicó Draghi.
Tipo de cambio
Al registrar el sector externo complicaciones, el Banco Central (Bcra) cuenta con menos divisas (que son las que respaldan la emisión de moneda argentina) y por ende debe saber administrar sus reservas.
Actualmente la reserva en el Bcra asciende a 33.800 millones de dólares.
- ¿Es suficiente esa reserva?
- La base monetaria argentina, que incluye el dinero circulante y el que está depositado en las cuentas bancarias, es aproximadamente 501.000 millones de pesos. Si a ese circulante se lo divide con las reservas daría un tipo de cambio teórico de 15,29, por ende el sentido común indica que habría que llevar el precio del dólar a ese monto.
De todos modos, Draghi fue preciso al aclarar que no necesariamente debe suceder eso.
Por otra parte, el economista explicó que de acuerdo a la credibilidad que la gente tenga en su moneda será el porcentual de reserva que un país necesite tener. En los países donde las personas depositan mayor credibilidad en la moneda nacional, por ejemplo Alemania e Inglaterra, el respaldo de la reserva llega hasta un 60 por ciento de su base monetaria, en cambio en nuestro país como la credibilidad de los argentinos hacia el peso es menor se necesitaría un porcentual superior al 90 por ciento de nuestra base monetaria cuando en realidad tiene poco más del 60. Con relación a la tendencia al alza del costo del dólar y el registro de ventas récord de esta moneda, el entrevistado consideró que se debe a que hace poco tiempo los empleados percibieron el aguinaldo y además se incrementaron los haberes luego de los arreglos salariales realizados por las diferentes organizaciones gremiales. Con esa capacidad de ahorro, el argentino decide comprar dólares y ahorrar en esa moneda.
Refugio en el dólar
En cada año electoral las expectativas económicas de los argentinos se mantienen en vilo. Estamos siendo bombardeados cotidianamente respecto del accionar que debe llevar adelante la administración del gobierno entrante. Las personas, ante el desconocimiento de lo que pasará en la economía luego de las elecciones, decide refugiarse en el dólar por eso creo que los candidatos deberían hacer públicas las medidas que piensan aplicar en caso de llegar a la Presidencia, manifestó Draghi.
Políticas anticíclicas
Según el análisis de Draghi, en la actualidad se registra un déficit presupuestario porque los ingresos que cobra el Estado a través de los impuestos son insuficientes para costear los gastos que genera.
Debido a que la economía debe ser entendida como un ciclo que tiene períodos de bonanzas y períodos de crisis, lo conveniente es que los gobiernos cuenten con las denominadas políticas anticíclicas. Llevándolo al ámbito doméstico esto sería aplicar lo que una familia suele hacer ahorrar de manera preventiva cuando se puede para afrontar situaciones imponderables o extraordinarias cuando aparecen. En términos de la macroeconomía, en los períodos de bonanza se debería trabajar para aumentar la reserva que será utilizada en los períodos de crisis. Consecuentemente la economía sería estable.
Como políticas anticíclicas, el Gobierno ha impulsado los programas Procrear y Ahora 12. Reconozco que hoy la economía no está bien, que el comercio registra bajas en los niveles de ventas y ante esto es acertada la medida del Gobierno de aplicar programas que inciten el consumo. Para financiar a 12 cuotas, el Gobierno le pide prestado el dinero al Banco Central, que hace una emisión que amplía la base monetaria. En contraposición, el Banco Central emite las levas, que son licitaciones en forma semanal mediante las cuales les pagan a los inversores el 26 por ciento si les compran esas levas y esto es una manera de contrarrestar el dinero que se le prestó al Estado, manifestó Draghi.
La situación del agro
El agro es el sector primario de la economía que incluye a los pequeños productores y economías regionales. Considerando las dificultades que atraviesa el sector, el entrevistado sostuvo que los gobiernos de ahora en más deben garantizarles a los productores el precio en la cosecha para que estos puedan elegir qué les conviene sembrar. En este momento el productor no sabe si le conviene sembrar trigo, soja o esperar para sembrar maíz. Si entendiéramos que las políticas a mediano y largo plazo deben trascender las bandería partidarias sería diferente la situación del agro.
País desendeudado
Con relación al pago de la deuda, Draghi afirmó que el país está prácticamente desendeudado. El pago del Boden 15 que vence en septiembre de 6.300 millones de dólares está previsto realizarlo. Hay una parte de la deuda que está pendiente y por eso creo que la nueva administración tendrá que hacer frente a esta problemática. El próximo gobierno deberá hacer algo que les interese a los fondos buitre para que esta situación se arregle y así poder financiarnos a través del mercado externo.
Recomendaciones
Por último, Draghi, brindó algunos consejos para resguardar el dinero. Si la persona necesita cambiar un electrodoméstico es el momento ideal para comprar uno nuevo en 12 cuotas para ganarle a la inflación. Si se decide ingresar a un plan de ahorro automotor es importante tener en cuenta que el monto de la cuota aumentará dependiendo del incremento del valor del vehículo. El sistema financiero está dolarizando los plazos fijos y esto significa que los que tenían plazos fijos están comprando bonos de la deuda en dólares que tiene un rendimiento de entre el 4 y el 5 por ciento en forma anual. Esta también es una manera de proteger los ahorros que tenemos, aseguró el economista.
Inflación y expectativas económicas
Hay dos situaciones que preocupan a la mayoría de los ciudadanos: la inseguridad y la inflación. Consultado respecto de qué es la inflación y cuál es el panorama que se avizora en este sentido, manifestó que la inflación hace que los consumidores compremos, mes a mes, menor cantidad de productos con el mismo dinero. Que el dinero valga menos. De todos modos comentó que así como la inflación es un mal que nos preocupa a todos, hay que tener en claro que nadie se puede resguardar de la inflación. Ante esta realidad, la sugerencia es tratar de bajar la inflación. ¿Cómo? Draghi explicó: El Gobierno mes a mes está devaluando el peso en el orden del 1 al 1.5 por ciento desde enero de 2014 y eso se traslada directamente a los precios de los bienes que tienen alguna implicancia con el exterior, es decir, los bienes cuyos precios se deducen en dólares, por ejemplo, los productos agroquímicos que se utilizan en el campo. Para bajar la inflación se debe dar a las personas reglas de juego claras para que crezca la confianza del consumidor, del que produce y esto redundará en la baja progresiva de la inflación.
- ¿Por qué se depositan tantas expectativas económicas en el año electoral?
- Siempre en años electorales se generan expectativas por la nueva administración, todos piensan que el cambio en materia económica será inmediato. La realidad es que nadie es mago en la economía. Hoy estamos ante una situación en la que hay que salir de a poco. La intranquilidad de las personas es porque se oye decir que este modelo económico está agotado y se cree que el nuevo candidato cambiará de modelo, pero en realidad hay que pensar que no es conveniente cambiar de modelo si no continuar con lo que se hizo bien, mejorar lo que está más o menos y cambiar lo que está mal. Esa mentalidad debemos tener. Los cambios de gobiernos no generan economías más confiables inmediatamente, el cambio no será rotundo sino que toda modificación se da de manera progresiva. Lo que el Estado debe garantizar es el desarrollo sustentable. En Argentina 400.000 personas nacen todos los años, de ese total, 180.000 personas ingresan al mercado laboral cada año y en por ello que la economía debe generar 180.000 nuevos puestos de trabajo por año para que no aumente el desempleo que hoy, según el Indec, está en el 6,9 por ciento. La economía debe crecer del 1,5 al 2 por ciento anual, en forma continua, para ser una economía en desarrollo. Actualmente se estima que la economía crece en el orden del 1 al 1,5 por ciento anual.