La entidad funciona hace 35 años en Merced 847. A diario llegan pequeños cuyas madres trabajan o que sufrieron el abandono. Cinco mujeres los asisten, cuidan y protegen. A fuerza de socios, becas y donaciones, afronta embates económicos para subsistir.
DE LA REDACCION. La Guardería San Pantaleón, ubicada en Merced 847, es una institución sin fines de lucro que atiende a niños de 45 días hasta 5 años, en el horario de 7:00 a 17:00 favoreciendo a las madres que trabajan y no cuentan con posibilidades económicas de enviar a sus hijos a los establecimientos privados de este tipo. También se brinda asistencia a niños que sufrieron abandono por parte de sus progenitores y que están bajo la tutela de algún familiar o judicializados.
La entidad fue creada hace 35 años por un grupo de voluntarias pertenecientes a la orden vicentina que, al mando de Noemí Arroyo y en un ejercicio de total solidaridad, pensaron en ayudar a las madres que en esa época desempeñaban su labor en la fábrica Annan y que por dicho motivo dejaban solos a los pequeños. Así fue que, a través de una iniciativa denominada Pergamino llama, y con la ayuda del padre Ignacio Aparicio de la localidad de Rosario, se recaudaron los fondos suficientes para comprar la casona en la que la Guardería funciona actualmente, elegida por su cercanía con el establecimiento fabril. Desde ese día hasta hoy, un grupo de mujeres cotidianamente se dedica a la contención y asistencia de los pequeños.
Actualmente hay más de 50 niños inscriptos a los que se les brinda el desayuno, el almuerzo y la merienda. Suplido el alimento corporal, además las mujeres que allí trabajan (una maestra y cuatro auxiliares debidamente capacitadas), y las integrantes de la comisión directiva les brindan afecto, cariño y asistencia permanente.
La Guardería San Pantaleón forma parte de las obras vicentinas de nuestra ciudad que se completan con el Hogar de Ancianos San Vicente de Paul, las Damas Rosadas que desarrollan su trabajo en el Hospital San José, la comisión de hombres de San Vicente y la Casa de Dios que se construyó en el Hospital para alojar a los familiares de los enfermos que vienen de otras localidades.
Dificultades económicas
En los últimos años la guardería ha comenzado a advertir algunas dificultades por lo que desde la comisión se han pergeñado estrategias para subsistir: realizan cenas, campañas de socios y colaboradores, ofrecen coronas de caridad y solicitan donaciones de diferentes tipos. Es un trabajo adicional, desgastante como pocos, que desvela a todas y que aun así no deja de ser un paliativo, como un parche que mañana hará nuevamente eclosión.
Alicia Sarasa, Marta Bernal y Virginia Pace, algunas de las actuales integrantes de la comisión directiva, trazaron un panorama para LA OPINION.
Sobre cómo es el ingreso de recursos, explicaron que hace algunos años el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia les otorgó una beca: Recibimos este dinero por mes con el que solo alcanza para afrontar parte del pago de los sueldos de la cinco personas que trabajan en la guardería.
A esto hay que sumarle un dinero que recibimos de una donación de un particular que colabora con un porcentual del rinde de determinados quintales de soja de su campo. También realizamos una campaña de socios que nos permite hoy contar con más de 90 colaboradores que abonan 25 pesos por mes ( 2.250 pesos aproximadamente). Será sencillo para el lector hacer la cuenta de lo que cuesta dar tres comidas a 50 niños a diario y lo dificultoso que le resulta a este grupo de voluntarias.
Las damas reconocen también reciben donaciones en especie, como Acción Social que les facilita alimentos no perecederos y comerciantes que colaboran con quesos. Pero necesitamos el dinero o por lo menos donaciones de carnes, verduras, artículos de limpieza. Son muchos los gastos que tenemos mensualmente y no nos alcanza con lo que recaudamos por eso necesitamos una colaboración económica de parte de la ciudadanía, expresaron las mujeres que administran la Guardería.
Pedir ayuda
Son varias las puertas a las que las integrantes de la comisión llaman con el objetivo de recibir alguna respuesta favorable. Estamos manteniendo diálogo con diferentes políticos porque queremos ver si es posible aumentar el monto de las becas que obtenemos de la Provincia, que corresponde para 20 chicos, pero que quedó desactualizada ya que atendemos a más de 50. Nunca estuvimos mal económicamente, aun en las peores épocas supimos administrar el dinero pero ahora no hay plata que alcance, agregaron las entrevistadas.
Cooperadora
Por las problemáticas que atraviesa la entidad en la actualidad, han conformado una cooperadora con el objetivo de que las personas que dejen en la Guardería a sus pequeños aporten con una cuota mensual mínima de 50 ó 100 pesos. Consultadas respecto de cuáles son las condiciones para que los niños puedan acceder a esta institución, las entrevistadas manifestaron: Consideramos primordial que las madres de los niños trabajen y esto nosotros los comprobamos, al mismo tiempo recibimos a los niños cuyas madres o padres los hayan abandonado y que sus tutores sean los abuelos o familiares. Contamos para estos casos con la ayuda de una asistente social.
Compromiso
Por último las integrantes de la comisión directiva del lugar calificaron esta labor como gratificante: Aquí todos trabajan con un alto grado de compromiso y amor. A veces no nos alcanza para pagarle el sueldo entero pero las mujeres trabajan igual porque adoran a los niños.