Estamos a mitad de camino de la estrategia y observamos un nivel de demanda que, con picos este mes, se ha mantenido en la cantidad de casos de años anteriores, refirió la especialista y recordó que otros años la estrategia de implementaba desde mayo hasta septiembre, pero que en esta ocasión se ajustó acompañando el nivel real de demanda que se dio a partir de junio, hicieron pico este mes y perdurarán en agosto por cuestiones estacionales. Cabe recordar que las bajas temperaturas recién hicieron su irrupción a principio de junio.
La pediatra explicó que el objetivo del consultorio es ver al paciente y hacerle el seguimiento posterior a la consulta. Generalmente quienes se atienden son lactantes menores de seis meses e incluso menores que, por las características de las patologías respiratorias y la gravedad que pueden suponer si no evolucionan favorablemente, requieren de un seguimiento minucioso.
Tanto la consulta como el seguimiento se hacen en el consultorio y solo se determina la internación en los casos en que luego de la aplicación del tratamiento el paciente no responda bien, explicó la doctora Vilaseca, quien refirió que en general se reciben consultas espontáneas. Si la mamá cuenta con un Centro de Atención Primaria cerca de su domicilio que funcione desde el punto de vista pediátrico y tenga la asistencia profesional, lo recomendable es que estos cuadros se atiendan en ese nivel de atención para no sobrecargar el sistema hospitalario; pero muchas veces ocurre que los casos se desencadenan en horas de la tarde y es por eso que a la par de lo que es la atención de guardia que funciona los 365 días del año durante las 24 horas del día, durante estos meses funciona este consultorio para brindar esta atención específica.
Siempre se está hablando de pacientes pediátricos con cuadros respiratorios agudos. Según explicó la profesional, la estrategia está diseñada para la atención de bebés de más de un mes de vida, aunque aclaró que cuando se presenta algún caso de recién nacido con cuadro respiratorio, lo que se hace es recibirlo en el Consultorio 24 y requerir la atención de un neonatólogo de guardia.
La gente usa el espacio
Con varios años de funcionamiento, la estrategia Irab ya se ha establecido en el sistema de salud en su conjunto y esto se observa también en el Hospital San José, donde la demanda que se atiende en el Consultorio 24 es espontánea. No es necesario sacar turno, solo por una cuestión de organización se arma una lista en la que se toman los datos del paciente al que se lo atiende por orden de llegada o por la gravedad del cuadro, insistió la profesional.
En el caso de que sea necesaria la internación, se hace directamente, pero lo que se intenta como primera medida es rescatar al paciente para lo cual se aplica el tratamiento que está establecido para el abordaje de las infecciones respiratorias agudas bajas.
El primer objetivo es sacar al paciente del cuadro agudo en el Consultorio 24, administrar el tratamiento y observar la evolución con una nueva consulta que se hace en un determinado período de tiempo en el que se observa no solo la respuesta del niño al tratamiento sino la adhesión al mismo y el cumplimiento de las indicaciones. Si responde a la medicación, se continúa en forma ambulatoria y se indica un posterior control. Si en esa visita se ve que el paciente no responde a la medicación o que no hubo adhesión al tratamiento ya se toma otra determinación que es la internación, explicó Vilaseca.
Lo bueno es que el consultorio está funcionando, que la gente lo usa, que da la posibilidad de acudir a la consulta y volver para hacer un seguimiento minucioso que impacta sobre el paciente y su adhesión al tratamiento. Esto genera efectos positivos porque es un paciente que no se pierde y asegura un contacto no solo con él para observar su evolución sino con su familia para insistir en la importancia de que cumplan con las indicaciones brindadas.
Los casos
Con respecto al comportamiento de la demanda de atención, la doctora Alicia Vilaseca informó que durante el primer mes de funcionamiento del plan de contingencia, se atendieron 687 pacientes pediátricos en el Consultorio 24, de los cuales 62 fueron bebés menores de tres meses. Esto es importante resaltarlo porque es fundamental que la gente sepa que frente a estos cuadros que son obstructivos no se puede demorar la consulta temprana, remarcó.
En lo que atañe a las internaciones, con las estadísticas del mes de junio indicó que solo fueron 15, un número que consideró bajo en relación al caudal de pacientes atendidos y que atribuyó a un funcionamiento aceitado del mecanismo de atención, a la disponibilidad de insumos para administrar los tratamientos y a una buena respuesta.
Independientemente de esto, aclaró que estos datos pertenecen solo al funcionamiento del consultorio Irab y que de ninguna manera representan el total de las internaciones pediátricas, por cuanto muchos chicos se atienden directamente en el servicio de Guardia. A esto hay que sumar que la Guardia atiende muchos pacientes que también tienen infecciones respiratorias y que representan el mayor flujo de internación en esta época del año, resaltó.
El rol protagónico de la enfermería
La doctora Alicia Vilaseca remarcó la importancia que tiene, además del personal médico, el de enfermería en la atención y seguimiento de las patologías respiratorias. Al respecto, opinó que este rol es clave y planteó que en el Consultorio 24 trabajan médicos y enfermeros.
Según refirió, el mayor índice de demanda se da durante los fines de semana o feriados y comentó que para resolver ese mayor nivel de atención, se refuerza el plantel de Enfermería. Siempre hay un médico y una enfermera y cuando se necesita reforzar el equipo de atención, se refuerza la cantidad de enfermeros, comentó.
En esta línea destacó que se trata de personal que cuenta con un entrenamiento especial y experiencia en la atención de pacientes agudos. Muchos trabajan en la sala de internación de Pediatría, incluso en la Terapia Intensiva Pediátrica o cuentan con capacitación en el abordaje de las infecciones respiratorias, comentó y recordó que, de hecho, en la dinámica de funcionamiento del Consultorio 24 la evaluación del paciente la hace el médico y el tratamiento específico lo hace el personal de Enfermería que es el que tiene un rol clave en esta estrategia sanitaria.
Este año los enfermeros que están trabajando tienen experiencia y entrenamiento en este tipo de patologías que requieren de un seguimiento muy minucioso, insistió la pediatra.
La contingencia
El plan de contingencia de Irab forma parte de una estrategia que se aplica a nivel provincial para facilitar la atención protocolizada de los cuadros respiratorios pediátricos que se dan durante la temporada invernal. Tanto a nivel hospitalario como de los Centros de Atención Primaria la estrategia se sostiene con recursos afectados a la atención de los pacientes. Como parte del plan se brinda asistencia médica y de enfermería y se ofrecen en forma gratuita los tratamientos farmacológicos que se emplean para el control de estas patologías.
El virus que prevalece es el sincicial respiratorio
La responsable del plan de contingencia de Irab en el Hospital San José explicó que con un nivel de demanda de atención que es similar al de años anteriores, los casos que se observan con mayor frecuencia son ocasionados por el virus sincicial respiratorio que es el que produce bronquiolitis. Al respecto, Vilaseca recordó que es una afectación respiratoria que se da en el paciente menor de 2 años y que en el 90 por ciento de los casos corresponde a una infección de tipo viral. La mayoría de los casos que vemos es de bronquiolitis, también pacientes con broncoespasmos a repetición y pacientes asmáticos, aunque estos últimos no son los que prevalecen en esta época, indicó.
En este sentido, la pediatra diferenció la bronquiolitis de los cuadros de influenza. La bronquiolitis es una infección viral y la gripe también lo es. Pero el virus sincicial respiratorio afecta el aparato respiratorio y genera una obstrucción de los bronquios, una disminución del calibre bronquial que es lo que hace que al paciente le cueste respirar, se agite y tenga tos. Como es un cuadro generalmente infeccioso viral, hay fiebre, describió y diferenció que la gripe aunque también tiene compromiso respiratorio, afecta las articulaciones y produce un malestar general sin que prevalezca la bronco-obstrucción que es el signo primordial en el paciente con bronquiolitis.
En relación a las consultas que se atienden por cuadros de gripe, explicó que aparece como patología respiratoria, pero no es tan frecuente. Se puede ver, pero generalmente se manifiesta como una angina viral, una angina roja o una faringe congestiva, fiebre y malestar general, pero son cuadros que se atienden más en la Guardia.
Atención diferenciada
En el Hospital pusimos carteles bien claros informando que los pacientes con agitación, dificultades para respirar y rechazo al alimento se atienden en el Consultorio 24; mientras que aquellos que tienen dolor de garganta, vómitos, anginas, fiebre, se atienden por la Guardia ya que es un modo de no mezclar gérmenes y de tratar de que en lo posible en el consultorio 24 prevalezca el virus sincicial respiratorio, señaló y confirmó que este es el virus que más circula de acuerdo a los análisis de laboratorio que se hacen entre los pacientes internados o con cuadros respiratorios más comprometidos.
La amenaza del riesgo social
A pesar de que no se han presentado situaciones que hayan desbordado la capacidad del sistema sanitario en lo que hace a la atención de pacientes, hay un dato asociado al riesgo social que preocupa a las autoridades sanitarias por cuanto la patología respiratoria que afecta a la primera infancia tiene correlación con condiciones de vida y hábitos que favorecen la recurrencia de determinados casos.
Respecto de esta situación, la doctora Vilaseca señaló que si bien se observa una mayor conciencia en orden a la consulta temprana, el riesgo social en el que viven muchas familias pone limitaciones a la eficacia de algunos tratamientos.
En general en la población hay una conciencia extrema respecto de algunos cuidados, pero el riesgo social juega en contra de esto y observamos que aquellos chicos que viven hacinados en condiciones precarias, con calefacción a leña, y con papás que fuman y tienen bajo nivel de alfabetización enferman y recaen con mayor frecuencia, en algunos casos son bebés con patología bronquial grave o episodios de broncoespasmo a repetición, alertó la profesional.