A 22 años de la desaparición física de Germán Abdala, una delegación de dirigentes de la conducción de la Seccional Pergamino de ATE concurrió al Cementerio Municipal para brindar un breve pero emotivo homenaje al dirigente, colocando una ofrenda floral en su memoria y con las palabras de Estela Blanco, Daniel González y José Ríos se recordaron varios aspectos de la militancia gremial y política del mismo.
Con apenas 38 años Germán Abdala dejó este mundo material para pasar al plano del pensamiento y erguirse como figura emblemática para ATE, así como también para otros movimientos populares. La coherencia entre la acción y la palabra en la lucha política y gremial, lo convirtió en referente de la dirigencia gremial y política.
Durante el período en el que fue diputado consiguió que se apruebe el Convenio Colectivo de Trabajo para los trabajadores estatales, conocido como Ley Abdala.
Desde ATE recordaron que el pensamiento de Abdala era promover la organización del trabajador y del pueblo, porque entendía que la lucha contra el sistema neoliberal es una lucha de opuestos, donde las relaciones de fuerza se juegan en el plano concreto de las instituciones sindicales y políticas; la pelea por un Estado más justo para los trabajadores.
Su coraje, su lucha, sus ideales siguen vigentes en ATE de manera inquebrantable; en cada uno de los compañeros que viven y respiran las mismas aspiraciones que un día movilizaron a Germán a iniciar el camino hacia la conquista del espacio para la clase obrera.
El se opuso a la reforma del Estado, un eufemismo de moda en esos años para el ajuste, y rechazó la entrega del patrimonio nacional travestida de privatizaciones.