Desde la entidad se puso de manifiesto que se produjo una importante caída en las ventas en general. De acuerdo con lo expuesto, el sector comercial se encuentra preocupado por la alta presión fiscal y la falta de circulante en los consumidores. En el primer semestre del año se registró un incremento del 12,1 por ciento.
DE LA REDACCION. Como es habitual, en los últimos días, la Cámara de Alimentarios de Pergamino (CAP) dio a conocer su informe mensual acerca de las modificaciones de precios que sufrieran en junio los comestibles y los artículos de limpieza.
La CAP es una entidad que agrupa a los autoservicios y almacenes de nuestra ciudad. Cada mes realizan un índice de los movimientos inflacionarios de los productos que conforman la canasta básica alimentaria.
La estadística es posible por el aporte de 31 comerciantes asociados, comprometidos a informar mensualmente a la Cámara el movimiento en sus negocios; de esta manera la institución realiza el seguimiento a 450 productos para obtener un detalle del comportamiento del mercado en Pergamino.
En los últimos días ha realizado diferentes tipos de estudios y análisis de los porcentajes inflacionarios en cada producto tenido en cuenta y se ha comprobado que en junio los precios aumentaron un 2,84 por ciento.
Caída en las ventas
El informe manifiesta que en junio se pudo observar una importante caída en las ventas en general, no fue próspero ni el Día del Padre para los comerciantes del sector alimentario. En cuanto a mercaderías se destacaron importantes faltantes en artículos envasados y con posibilidades de almacenar, mientras que en materia de perecederos abundaron las ofertas.
En otros casos como la carne vacuna, no se movieron los precios; muestra fehaciente de la recesión de ventas imperante. Los informantes de la entidad aseguran que en rubros como pastas frescas han bajado las ventas en casi un 40 por ciento, la misma opinión vertieron las fiambrerías, queserías y los autoservicios de proximidad, aclara el informe elaborado por la entidad.
Presión fiscal
De acuerdo con lo expuesto por la dirigencia de la Cámara, el sector comercial se encuentra preocupado por la alta presión fiscal y la falta de circulante en los consumidores, se pueden ver muchos comercios bajar sus persianas, sobre todo en los casos en que además de los gastos impositivos tienen que pagar alquiler. Cuando se habla de una baja en las ventas de un 40 por ciento se entiende que es el acumulado de baja que el comerciante percibe desde comienzo del año en volúmenes de productos y no en pesos.
Con esta preocupante realidad, el informe de la institución local informó que se registra un porcentaje de aumento acumulado en el primer semestre del año de 12,1 por ciento, mientras que en igual período del año anterior se registró el 25,1 por ciento promedio de todos los rubros alimentarios, productos de tocador y artículos de limpieza.
Las variantes
La mayor incidencia en el promedio la aportaron las carnicerías instaladas en los supermercados con un 11,67 por ciento. También se incrementaron los precios de frutas y verduras, pollería y rotisería. Le siguen los fiambres, los productos de limpieza, lácteos, perfumería y gastronómicos. Los productos que menos aumentos registraron son: panificaciones, bebidas y pastas frescas.