El sábado, como cada 27 de junio, el calendario litúrgico indica la celebración de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.
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El sábado, como cada 27 de junio, el calendario litúrgico indica la celebración de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.
Esta advocación de la Santísima Virgen María está relacionada con un antiguo icono oriental, del Siglo XIII o XIV, de autor desconocido y que, se estima, reproduce la pintura de Nuestra Señora hecha por San Lucas, el Evangelista, hace casi dos mil años.
En Pergamino
En nuestra ciudad, la capilla que lleva el nombre de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro se encuentra en el predio del Hospital San José. Allí, desde el jueves pasado, se está desarrollando la novena en honor a esta advocación mariana.
Cada día, a las 15:30, se rezan la novena a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro y el rosario para celebrar la misa a las 16:00.
Dando continuidad al cronograma de actividades, hoy la misa será presidida por el obispo diocesano, Héctor Cardelli y participarán quienes se desempeñen en las áreas de Cirugía, Traumatología, Odontología, Ortopedia, Neurología y Neurocirugía del Hospital San José.
Mañana, bajo el lema: Nuestra Señora del Perpetuo Socorro ampara a sus devotos en la hora de la muerte, se celebrará misa con quienes integran los servicios de Guardia, Consultorios Externos, Farmacia, Laboratorio, Hemoterapia y Rayos.
Jueves: Nuestra Señora del Perpetuo Socorro auxilia a sus devotos en el purgatorio. Participan Oncología, servicio social y rehabilitación.
Viernes: Consagrarse a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro es servirla con perseverancia. Participa el servicio de Salud Mental, personal administrativo, de estadísticas y cooperadora del Hospital. El sábado, día de la Patrona de la Capilla, se llevará a cabo, a partir de las 16:00, la procesión para luego celebrar la misa.
Imagen
La historia de esta advocación mariana se remite a un cuadro en el que se muestra a la Virgen con el Niño Jesús, quien observa a dos ángeles que le muestran los instrumentos de su futura pasión. Se agarra fuerte con las dos manos de su Madre Santísima quien lo sostiene en sus brazos. Esta imagen nos recuerda la maternidad divina de la Virgen y su amor y cuidado por Jesús desde su concepción hasta su muerte. Hoy la Virgen, nuestra Madre, ama, cuida y socorre a todos sus hijos que acudimos a ella con plena confianza.
Durante siglos, la imagen original se veneró en Constantinopla (hoy Estambul, Turquía) como reliquia milagrosa, hasta que fue destruida por los musulmanes en 1453, cuando los turcos conquistaron la ciudad.