Maxi Aguirre, músico nacido en Pergamino y residente desde hace 16 años en Rosario, fue parte de la delegación de Santa Fe que se presentó durante la primera luna del Festival Nacional de Folklore de Cosquín, compartiendo escenario con el reconocido Juan Carlos Baglietto. La experiencia significó no solo su debut en el escenario mayor del festival, sino también un punto alto en una carrera construida con constancia y pasión por la música.
“Fui seleccionado y la verdad que fue una emoción, un orgullo ser parte de la delegación de Santa Fe y aparte también viniendo de la figura de Juan Carlos Baglietto, que es tremendo, un músico que admiramos mucho, un cantor tan representativo, aparte también para Rosario”, expresó Aguirre en diálogo con Reporte La Opinión, programa que se emite de lunes a viernes de 14:00 a 16:00 por La Opinión Play (YouTube) y FM 105.1.
Maxi Aguirre: un recorrido de más de 15 años
Con un recorrido de más de una década y media dentro del folklore rosarino, Aguirre reflexionó sobre los motivos de su convocatoria, aunque sin ocultar su sorpresa. “Hace 16 años que vengo tocando con varias bandas locales, con bandas de afuera, siendo sesionista también. Así que creo que viene por ahí, por una cuestión de estar bastante presente en el folclore de Rosario. Supongo que tiene que ver con eso, que confiaron en mí”, señaló. Al mismo tiempo, destacó el nivel de sus colegas: “Hay muy buenos bajistas en Rosario; la verdad, tremendos músicos. Por eso también cuando me llegó la convocatoria me sorprendió un poco”.
La presentación en Cosquín tuvo un condimento especial: fue su primera vez en el escenario mayor del festival. “Era la primera vez que estaba en Cosquín. Vine a tocar muchas veces a los callejeros, estuve en muchas peñas por acá, obviamente locales, pero la primera vez que subo al escenario mayor y la verdad que es tremendo, imponente”, manifestó.
La magnitud del evento y la respuesta del público dejaron una huella profunda en el músico. “Sentí mucha emoción en el escenario, me genera una adrenalina, una ansiedad de tocar, de decir, esta gente está acá para escuchar, para escucharnos a nosotros. Fue una ovación de pie, había miles de personas. Cuando estás en el escenario ya se te va el nerviosismo, ya tenés ganas de tocar y decís: estoy acá, ahora hay que mandarle con todo”.
“La aprobación es lo más”
Aguirre sintetizó la devolución del público en una frase contundente: “La aprobación es lo más”. Y explicó por qué ese reconocimiento tiene tanto valor: “Las horas, la cantidad de horas que uno se pasa laburando para llegar a eso. Los aplausos, ver que la gente está emocionada, que se siente identificada también, porque estamos representando una provincia entera, es grandioso”.
Para el músico, experiencias como la de Cosquín justifican años de sacrificios personales. “Ensayar, sentarte a tu casa a estudiar, salir abajo de la lluvia, perderte cumpleaños de familia, estar lejos de tu familia, en mi caso… siento que valió la pena verdaderamente seguir dedicándote a esto. Cosquín es una de las tantas satisfacciones que me ha dado la música”, sostuvo.
Un camino, una formación
También destacó lo significativo que fue compartir escenario con Baglietto y con otros artistas de distintos géneros, reafirmando su versatilidad musical. Esa amplitud se explica, en parte, por una formación que comenzó a muy temprana edad. “Empecé a los ocho años en el Conservatorio de Música Pergamino”, recordó, y detalló un camino que lo llevó del rock a la salsa, la cumbia, ritmos afroperuanos y, finalmente, al folklore, un género que terminó marcando su identidad artística.
En ese recorrido, Aguirre compartió escenarios con figuras centrales de la música popular argentina como Jorge Fandermole, Mario Álvarez Quiroga, Franco Luciani, Roxana Carabajal, La Bruja Salguero y Peteco Carabajal, entre muchos otros. “Es algo impresionante”, resumió.
El paso de Maxi Aguirre por Cosquín no solo marcó un debut esperado, sino que confirmó el presente de un músico que, desde el trabajo silencioso y sostenido, logró llegar al escenario más emblemático del folklore argentino.