El juicio por jurados se desarrolló en los días hábiles de la última semana en la sala de audiencias del Tribunal Oral en lo Criminal 1; sin el acceso del público y la prensa por tratarse de un delito de instancia privada y por la participación del jurado popular que deben permanecer anónimos.
LA OPINION
El viernes en las primeras horas de la tarde concluyó en el Tribunal Oral en lo Criminal 1 un juicio por jurados que había concitado atención por la gravedad de la acusación y la sensibilidad del contexto familiar en el que se enmarcaba.
Tras cinco jornadas de audiencias, los doce ciudadanos titulares convocados para deliberar resolvieron declarar no culpable al sujeto que había llegado imputado por un presunto abuso sexual denunciado por su hermana cuando ambos eran menores de edad.
El proceso estuvo coordinado por el juez técnico Ignacio Uthurry, quien tuvo a su cargo conducir el debate, ordenar la producción de la prueba y, finalmente, impartir las instrucciones legales al jurado antes de la deliberación. La etapa inicial se había desarrollado el lunes, con la selección de los integrantes del cuerpo, conformado por doce titulares y seis suplentes, quienes a lo largo de la semana escucharon testimonios, observaron registros periciales y atendieron los alegatos de las partes.
Cinco días intensos
juicio por jurado juez ignacio Uthurry fiscal Fernando Delio2
El juicio por jurados es presidido por el juez Ignacio Uthurry y el fiscal Fernando D´Elío encabeza la acusación contra un sujeto denunciado por la hermana.
LA OPINION
Durante las jornadas de debate se expusieron distintas versiones sobre los hechos investigados. El fiscal Fernando D’Elío sostuvo la acusación al considerar acreditado que el imputado, cuando tenía 19 años, habría cometido un abuso contra su hermana de 10. Desde esa perspectiva, buscó convencer al jurado de la verosimilitud del relato inicial y de los elementos incorporados a la causa.
En contraposición, la defensa, a cargo de la abogada Laura Abal, centró su estrategia en cuestionar la consistencia de los dichos y en resaltar lo que consideró imposibilidades materiales en la reconstrucción de los episodios. La letrada planteó desde el inicio que el juicio era necesario para esclarecer lo sucedido, pero sostuvo que la evidencia no alcanzaba para sostener una condena.
Declaración del acusado
El acusado declaró en la penúltima jornada de debate y se sometió a las preguntas de la abogada defensora Abal y del fiscal D´Elío.
La declaración también habría sido clave para que los integrantes del jurado se llevaran una valoración personal del sujeto que ocupaba el banquillo de los acusados.
Claves del veredicto
Tras el cierre de los alegatos y las instrucciones del juez, el jurado se retiró a deliberar durante aproximadamente dos horas. El resultado fue un veredicto de no culpabilidad, que puso fin al proceso penal en esa instancia. Como ocurre en este tipo de juicios, no se conocen los fundamentos internos de la decisión, pero sí los elementos que las partes pusieron a consideración.
En declaraciones posteriores, la abogada defensora señaló que uno de los ejes centrales fue demostrar que ciertos detalles del relato no resultaban posibles en los términos en que habían sido expuestos en la denuncia.
Función del jurado
El caso volvió a poner en escena el funcionamiento del sistema de juicio por jurados, que en la provincia asigna a ciudadanos comunes la responsabilidad de determinar si los hechos existieron y si el acusado es responsable. En ese esquema, el juez técnico interviene para garantizar el cumplimiento de las reglas procesales y explicar el encuadre legal, pero la decisión final sobre los hechos queda en manos del jurado.
La experiencia, según quienes intervienen en estos procesos, genera dinámicas particulares tanto en la presentación de los casos como en la valoración de la prueba. La necesidad de comunicar con claridad y de apelar al sentido común de los ciudadanos marca diferencias respecto de los debates tradicionales ante jueces profesionales.
Entrevista posterior
laura abal abogada pergamino
La abogada Laura Abal logró que los integrantes del jurado popular dieran el veredicto de no culpabilidad al sujeto que ocupaba el banquillo de los acusados.
LA OPINION
Luego del veredicto, la abogada Laura Abal participó de una entrevista en el ciclo de streaming “Reporte La Opinión”, donde expresó su satisfacción por el resultado y reflexionó sobre el desarrollo del juicio. Allí destacó el clima de trabajo, el rol de los ciudadanos convocados y la importancia de garantizar procesos respetuosos para todas las partes involucradas.
También remarcó que este tipo de debates permiten un análisis más cercano a la experiencia cotidiana de las personas, lo que, a su entender, constituye una garantía adicional dentro del sistema judicial. No obstante, subrayó que cada caso requiere un abordaje específico y que no existen soluciones generales frente a situaciones tan delicadas.
Debate y sensibilidad
El expediente abordó un tema particularmente sensible, al involucrar una denuncia formulada en el ámbito familiar y con intervención inicial en el ámbito escolar. Por esa razón, durante el desarrollo del juicio se adoptaron recaudos para preservar la intimidad de las personas involucradas, especialmente por tratarse de hechos que habrían ocurrido cuando la denunciante era menor de edad.
El desenlace absolutorio no clausura el debate social en torno a este tipo de delitos, pero sí marca el resultado de un proceso en el que se evaluaron pruebas, testimonios y contextos bajo las reglas del sistema acusatorio y la participación ciudadana.