La Justicia de Pergamino condenó a una mujer acusada de participar en un robo cometido bajo la modalidad conocida como “viuda negra”, luego de concretar un encuentro pactado a través de Facebook con un hombre al que terminaron maniatando y despojando de dinero y pertenencias dentro de su vivienda céntrica.
El fallo fue dictado por el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 1, a cargo de la jueza Marcela Alejandra Santoro, en el marco de un juicio abreviado acordado entre la Fiscalía 6 y la Defensoría Oficial. La imputada, una mujer de 37 años, recibió una pena de dos meses de prisión de cumplimiento en suspenso por el delito de robo simple.
La investigación judicial reconstruyó que el episodio ocurrió durante la madrugada del 9 de agosto de 2022 en una vivienda de calle Merced al 100.
Según quedó acreditado en el expediente, la víctima mantenía conversaciones desde hacía meses con la acusada a través de la aplicación de mensajería de Facebook. Cerca de las 4:50 de aquella madrugada, luego de intercambiar mensajes y acordar un encuentro, el hombre la invitó a ingresar a su domicilio.
Lo sorprendieron dos mujeres
Sin embargo, al abrir la puerta descubrió que la mujer no había llegado sola. La acompañaba otra implicada, quien ya había sido condenada previamente por estos mismos hechos.
De acuerdo a la acusación, apenas ingresaron a la vivienda las mujeres redujeron al dueño de casa mediante amenazas y violencia física. Una de ellas le ordenó que permaneciera en silencio y luego ambas lo obligaron a acostarse en la cama, donde lo maniataron y amordazaron utilizando una media para impedir que pidiera ayuda.
Mientras el hombre permanecía inmovilizado, las asaltantes revisaron distintos sectores de la vivienda en busca de dinero y objetos de valor.
La plata de una indemnización
Según la denuncia ratificada durante la causa, lograron apoderarse de un teléfono celular Samsung M12, un parlante marca Philips y alrededor de 100 mil pesos en efectivo que el damnificado tenía guardados tras haber cobrado un siniestro.
Antes de escapar también se llevaron las llaves de la puerta principal, dejando a la víctima encerrada dentro de la habitación.
Durante su declaración, el hombre aseguró haber observado lo que parecían ser un cuchillo y un arma de fuego en poder de las agresoras, aunque ese extremo no pudo ser acreditado con el grado de certeza necesario durante la investigación judicial.
La pesquisa avanzó a partir de la denuncia y de los datos aportados por la víctima. Personal de la DDI Pergamino realizó tareas investigativas que permitieron localizar el domicilio donde residían las sospechosas.
Secuestraron el teléfono celular robado
El elemento probatorio más importante surgió durante un allanamiento realizado en una vivienda de calle Merlino. Allí los investigadores encontraron el teléfono celular robado oculto debajo de la cama matrimonial ocupada por la imputada.
Ante la Justicia, la mujer intentó desvincularse del robo asegurando que el hombre le debía dinero por encuentros previos y que había retenido el teléfono como garantía de pago. Sin embargo, la jueza Santoro rechazó esa versión al considerar que no lograba desvirtuar las pruebas reunidas en el expediente.
Uno de los puntos centrales del acuerdo judicial fue la modificación de la acusación original. Si bien inicialmente la causa había sido calificada como robo agravado por el uso de armas, finalmente las partes consensuaron encuadrar el hecho como robo simple.
La calificación más leve
La magistrada explicó que no existían pruebas suficientes para acreditar de manera concluyente la existencia de armas durante el asalto, ya que no hubo secuestros ni testigos directos que permitieran sostener esa imputación agravada.
No obstante, la jueza destacó que sí quedó plenamente acreditado el uso de violencia física para reducir, maniatar y amordazar a la víctima, conducta suficiente para configurar el delito de robo.
Al momento de fijar la pena, el Tribunal tuvo en cuenta que la acusada no registraba antecedentes penales y aplicó criterios de mínima intervención penal y proporcionalidad.
Por esa razón, la condena fue de cumplimiento en suspenso, aunque la mujer deberá cumplir reglas de conducta durante dos años para conservar la libertad. Entre las obligaciones impuestas figuran fijar domicilio bajo supervisión del Patronato de Liberados, no consumir estupefacientes y evitar el abuso de bebidas alcohólicas.
Con esta resolución judicial quedó cerrado un expediente que se inició a partir de un encuentro coordinado por redes sociales y derivó en un robo violento dentro de una vivienda de la ciudad.
Dos condenadas
Dos condenadas: la persona sentenciada en este fallo reciente es Vanesa Alejandra Chavez, mientras que la mujer que ya había recibido una sentencia condenatoria previa por el mismo hecho es Nancy Soledad González.
Vanesa Alejandra Chavez: Fue sentenciada el 19 de mayo de 2026 a la pena de dos meses de prisión de ejecución en suspenso como coautora del delito de Robo Simple.
Su condena se resolvió mediante un proceso de juicio abreviado tras haber permanecido prófuga durante parte del proceso.
Nancy Soledad González: Es identificada en el expediente como la coimputada que acompañó a Chavez durante el robo al domicilio del hombre.
González ya se encontraba "actualmente condenada" al momento de dictarse esta nueva sentencia contra Chavez.