La etapa de debate oral de una causa por abuso sexual que tuvo como víctima a una menor de edad llegó a su fin esta semana en la sala de audiencias del Tribunal Oral en lo Criminal 1. Tras dos jornadas de audiencias, el fiscal Nelson Mastorchio solicitó una condena de 13 años de prisión para el imputado, mientras que la defensa sostuvo que no existen elementos suficientes para tener por acreditada su responsabilidad penal.
El acusado permanece detenido desde hace aproximadamente un año y medio en una unidad penitenciaria de Junín y afronta cargos por abuso sexual con acceso carnal agravado por la guarda y por el uso de arma, además de amenazas coactivas agravadas.
La resolución del caso está en manos de los jueces Marcela Santoro, Ignacio Uthurry y Guillermo Burrone, integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal N° 1, quienes anunciaron que el próximo 2 de julio darán a conocer el veredicto.
Las audiencias se desarrollaron entre el jueves y el viernes y permitieron escuchar los testimonios incorporados por las partes. La Fiscalía presentó a seis testigos, entre ellos los padres de la menor, dos orientadoras sociales vinculadas al establecimiento educativo al que concurría la niña, la médica de Policía Científica que intervino en las actuaciones periciales y la profesional que realizó la entrevista en Cámara Gesell y otras evaluaciones especializadas.
A través de esas declaraciones se reconstruyó el contexto en el que surgió la denuncia y el recorrido institucional que derivó en la investigación penal. Los testimonios también abordaron las circunstancias que rodearon la revelación de los hechos y las intervenciones realizadas por distintos organismos una vez que la situación llegó a conocimiento de las autoridades.
Según expuso la acusación, la menor tenía 11 años al momento de los hechos investigados y el episodio denunciado habría ocurrido durante los primeros meses de 2024.
Relación de confianza
Uno de los aspectos que ocupó un lugar central durante el juicio fue el vínculo que existía entre el acusado y la familia de la niña.
De acuerdo con la investigación, el hombre mantenía una estrecha amistad con el padre de la menor y era padrino de una de sus hermanas. Esa cercanía le permitía frecuentar habitualmente el entorno familiar y participar de distintas actividades vinculadas a la familia. Era considerado uno de los mejores amigos del padre de la víctima.
Además, se desempeñaba como albañil y realizaba trabajos de construcción en una vivienda situada en el mismo predio donde residían los damnificados. Para la acusación, ese contexto de confianza previa constituye un elemento relevante para comprender las circunstancias en las que se habría producido el hecho investigado.
La Fiscalía sostuvo durante el debate que el acusado aprovechó esa relación cercana para colocarse en una situación de ventaja respecto de la niña.
Se animó a contarlo en la Escuela
La nena logró poder contar lo ocurrido en la Escuela ante las orientadoras escolares que le brindaron contención durante una jornada en la que la encontraron llorando en las instalaciones educativas.
El rol de las educadoras fue crucial para poder hacer el acompañamiento a la niña y sus padres para que realicen la denuncia.
Alegato acusador
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El fiscal Nelson Mastorchio y la instructora judicial María José Suárez estuvieron a cargo de la acusación en el juicio oral contra el sujeto acusado de vulnerar la integridad sexual de la hija de su amigo.
LA OPINION
Durante su exposición final, el fiscal Nelson Mastorchio, acompañado por la instructora judicial María José Suárez, afirmó que las pruebas producidas durante la investigación y ratificadas en el juicio permitieron acreditar la existencia de los hechos denunciados y la participación del imputado.
El representante del Ministerio Público destacó la coherencia de los testimonios incorporados al debate y la relevancia de las pericias realizadas por profesionales especializados que intervinieron durante la instrucción.
Asimismo, consideró que los elementos reunidos a lo largo del proceso permitían sostener la acusación formulada desde el inicio de la causa y solicitó al Tribunal una pena de trece años de prisión.
Para la Fiscalía, la valoración conjunta de la prueba producida durante las audiencias conduce a una conclusión inequívoca respecto de la responsabilidad penal del acusado.
Postura defensiva
La defensa estuvo a cargo del abogado Rodrigo Cuellar Aliaga, quien sostuvo una posición diametralmente opuesta a la de la acusación.
Durante el juicio presentó tres testigos vinculados al entorno familiar y social del imputado. Las declaraciones estuvieron orientadas a describir aspectos relacionados con su personalidad, conducta y forma de vida.
Al momento de formular su alegato final, el defensor afirmó que durante el debate no quedó acreditada de manera categórica la participación de su asistido en los hechos atribuidos y señaló que persisten dudas que impiden arribar a una condena.
En ese sentido, solicitó que los magistrados analicen rigurosamente la totalidad de la prueba incorporada al expediente y resuelvan conforme a los principios que rigen el proceso penal.
Veredicto
fiscal nelson mastorchio jueces ignacio uthurry marcela santoro y guillermo burrone
Concluidas las audiencias y los alegatos finales, la causa ingresó en la etapa de deliberación.
Los jueces Marcela Santoro, Ignacio Uthurry y Guillermo Burrone deberán evaluar las pruebas producidas durante la investigación y las incorporadas en el debate oral para determinar si corresponde dictar una condena o una absolución.
Mientras tanto, el acusado continuará detenido en la unidad penitenciaria donde permanece alojado desde hace más de un año y medio.
La expectativa se concentra ahora en la audiencia prevista para el próximo jueves 2 de julio, cuando el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 dará a conocer su veredicto en una causa que generó fuerte impacto por las características de la denuncia y por el vínculo de confianza que existía entre el imputado y la familia de la menor.