Un importante operativo de saneamiento, ordenamiento y recuperación de espacios públicos se encuentra en marcha en Pergamino con el objetivo de compactar alrededor de 500 vehículos que permanecen secuestrados en dependencias policiales y judiciales de la ciudad.
La tarea es coordinada entre la Fiscalía General del Departamento Judicial Pergamino y la Jefatura Departamental de Policía, y contempla el retiro de automóviles, motocicletas, cuadros de motos y otros restos de rodados acumulados durante años en depósitos oficiales.
Está programado el arribo de una unidad de compactación
Según informaron fuentes vinculadas a la organización de los trabajos, la llegada de una unidad móvil de compactación está prevista para el próximo 26 de junio, aunque la fecha podría sufrir alguna modificación debido al cronograma que el equipo especializado viene desarrollando en distintos distritos del norte de la provincia de Buenos Aires. Este viernes, por ejemplo, la maquinaria se encontraba operando en Baradero, donde las tareas habían sufrido demoras como consecuencia de las condiciones climáticas adversas registradas durante las últimas semanas.
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Operativo en Pergamino
En Pergamino, la preparación del operativo comenzó hace varios meses y se intensificó en los últimos días. La Fiscalía General, a cargo del fiscal general Mario Daniel Gómez, y la Jefatura Departamental encabezada por el comisario inspector Mariano Cepeda impulsan un relevamiento exhaustivo de todos los vehículos que se encuentran bajo custodia de las distintas dependencias policiales y judiciales.
Vehículos secuestrados en las comisarías
La nómina incluye unidades depositadas en las comisarías Primera, Segunda y Tercera, así como también en organismos descentralizados como la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI), la Delegación de Drogas Ilícitas y otras reparticiones que intervienen habitualmente en procedimientos judiciales o contravencionales. También forman parte del proceso vehículos que se encuentran a disposición de la Fiscalía, del Tribunal Municipal de Faltas y, en algunos casos, de juzgados federales o fiscalías pertenecientes a otros departamentos judiciales.
Las fuentes consultadas indicaron que entre las unidades seleccionadas existen automóviles y motocicletas que llevan más de una década almacenados. En algunos casos se trata de rodados involucrados en accidentes de tránsito ocurridos hace muchos años; en otros, de vehículos secuestrados durante investigaciones penales que ya concluyeron o cuyos expedientes habilitaron el procedimiento de destrucción.
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Mejoramiento ambiental
El paso del tiempo, la exposición a la intemperie y la falta de utilidad procesal provocaron que numerosos vehículos se encuentren prácticamente reducidos a estructuras metálicas. Algunas motocicletas conservan únicamente el cuadro, mientras que muchos automóviles presentan un avanzado deterioro producto del abandono y las condiciones climáticas.
La compactación se realizará en el predio del Depósito Judicial ubicado sobre calle Miguel Cané, en un espacio lindero a la Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos. El lugar se encuentra próximo al camping municipal y al actual circuito automovilístico "Tití" Sticoni, donde se dispondrá la logística necesaria para recibir las unidades provenientes de distintos puntos de la ciudad.
Identificación de los vehículos a compactar
Durante las jornadas previas a la llegada de la maquinaria especializada, personal policial y judicial trabaja en la identificación y clasificación de cada uno de los rodados. El objetivo es incorporar al listado definitivo la mayor cantidad posible de unidades que ya cuentan con la autorización administrativa y judicial correspondiente para ser destruidas.
Desde los organismos intervinientes destacan que la medida tendrá múltiples beneficios. En primer lugar, permitirá liberar una importante superficie actualmente ocupada por vehículos en desuso dentro de comisarías y depósitos judiciales. La acumulación de estos elementos representa desde hace años una problemática recurrente para las fuerzas de seguridad, que deben destinar recursos humanos y espacios físicos para su custodia.
Impacto
A ello se suma el impacto ambiental que generan los vehículos abandonados. Los restos de combustibles, aceites, líquidos refrigerantes, baterías y otros componentes pueden transformarse en fuentes potenciales de contaminación cuando permanecen durante largos períodos sin tratamiento adecuado. Por ese motivo, antes de la compactación se realiza una etapa de descontaminación que contempla el retiro de fluidos y materiales considerados peligrosos para el ambiente.
La iniciativa se encuentra respaldada por la normativa vigente en la provincia de Buenos Aires, particularmente por las disposiciones contempladas en la Ley 13.434 y por los programas nacionales orientados al tratamiento de vehículos abandonados o secuestrados. También intervienen los mecanismos previstos por la Ley 14.547, que establece el destino solidario del producido obtenido mediante la comercialización de la chatarra resultante.
De acuerdo con este esquema, los materiales ferrosos recuperados luego de la compactación son enviados a centros de reciclaje especializados y los fondos generados pueden ser destinados a entidades de bien público. Hospitales, organizaciones no gubernamentales y asociaciones que desarrollan tareas sociales suelen ser beneficiarias de estos recursos, transformando un problema de almacenamiento y contaminación en una herramienta de apoyo comunitario.
Antecedentes en Pergamino
En Pergamino ya existen antecedentes de este tipo de procedimientos. En años anteriores, la Municipalidad llevó adelante operativos de compactación de vehículos que se encontraban bajo la órbita de la Secretaría de Seguridad. Sin embargo, la magnitud de la intervención prevista para los próximos días resulta particularmente significativa debido al volumen de unidades involucradas y a la participación conjunta de organismos policiales y judiciales.
Fuentes vinculadas a la organización estiman que la cifra final rondará las 500 unidades entre automóviles, motocicletas y restos de vehículos. La cantidad definitiva dependerá de la finalización de los trámites administrativos y de la verificación de cada expediente.
Cuando concluya el operativo, las dependencias policiales recuperarán espacios largamente ocupados por vehículos sin utilidad judicial, mientras que el sistema de gestión de residuos metálicos permitirá reincorporar esos materiales al circuito productivo mediante procesos de reciclado. La iniciativa representa, además, una respuesta concreta a una problemática histórica vinculada con la acumulación de rodados secuestrados, una situación que durante años generó dificultades operativas, costos de mantenimiento y riesgos ambientales en distintos puntos de la ciudad.