Gran convocatoria en San Pedro: se realizó el primer encuentro de intercambio de semillas
Productores, especialistas y vecinos de San Pedro participaron de una jornada dedicada a la soberanía alimentaria.
23 de marzo de 2026 - 08:37
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El evento se desarrolló en el espacio de arte Atticus, ubicado en calle Maino 155, y se extendió durante toda la jornada del sábado, comenzando a las 11 con la apertura oficial.
Cesar Cejas
Con una importante participación de productores, especialistas y vecinos, se llevó a cabo en la ciudad de San Pedro el Primer Encuentro de Intercambio de Semillas Criollas y Nativas, una propuesta que combinó formación, intercambio y concientización sobre prácticas sustentables y soberanía alimentaria.
Una jornada para fortalecer la soberanía alimentaria
El evento se desarrolló en el espacio de arte Atticus, ubicado en calle Maino 155, y se extendió durante toda la jornada del sábado, comenzando a las 11 con la apertura oficial. Desde el inicio, el encuentro dejó en claro su objetivo central: promover el intercambio de semillas como herramienta clave para preservar la biodiversidad y fortalecer la producción local.
La iniciativa reunió a actores diversos, desde productores agroecológicos hasta vecinos interesados en iniciarse en prácticas sustentables, generando un espacio de diálogo e intercambio de saberes. En ese marco, el intercambio de semillas no solo representó un acto simbólico, sino también una acción concreta para recuperar variedades tradicionales y adaptadas al territorio.
Además, los organizadores destacaron la importancia de este tipo de encuentros para construir redes comunitarias que permitan sostener modelos productivos más resilientes frente a los desafíos ambientales y económicos actuales.
Capacitaciones y talleres con especialistas
El cronograma incluyó una nutrida agenda de capacitaciones técnicas y talleres prácticos, que comenzaron al mediodía con una charla sobre huerta agroecológica a cargo del ingeniero agrónomo Nicolás Fortunato. Durante su exposición, abordó aspectos clave para la producción de alimentos sin agroquímicos, haciendo hincapié en el cuidado del suelo y el uso eficiente de los recursos naturales.
A continuación, Fortunato también brindó un taller sobre reproducción por esqueje, una técnica ampliamente utilizada para multiplicar plantas de manera sencilla y efectiva, que despertó gran interés entre los asistentes.
Más tarde, la productora Karen Curra ofreció una capacitación sobre el cultivo de gírgolas, destacando su potencial productivo y su valor nutricional, así como las posibilidades de generar emprendimientos a pequeña escala.
Por su parte, Daniel Marcos, integrante del Movimiento de Rurales, expuso sobre el concepto de “Nueva Ruralidad”, proponiendo una mirada renovada sobre el vínculo entre el campo y la ciudad, y el rol de las comunidades en la construcción de sistemas alimentarios más justos.
El ciclo de charlas cerró con la intervención del doctor Cristhian Montenegro, quien desarrolló un taller sobre la elaboración de aceites esenciales, brindando herramientas prácticas para la producción de medicinas naturales a partir de plantas.
Conservación de semillas y producción sustentable
Uno de los ejes centrales del encuentro fue la importancia de conservar semillas criollas y nativas, fundamentales para mantener la diversidad genética de los cultivos y garantizar la soberanía alimentaria de las comunidades.
En este sentido, los participantes coincidieron en que la recuperación de estas semillas permite no solo preservar el patrimonio natural, sino también reducir la dependencia de insumos externos y modelos productivos industrializados.
La jornada también puso en valor el conocimiento colectivo, entendiendo que las prácticas tradicionales y los saberes populares son esenciales para el desarrollo de sistemas agrícolas sustentables.
El intercambio de experiencias entre los asistentes, sumado a las capacitaciones brindadas, generó un espacio enriquecedor que dejó abierta la puerta a futuras ediciones y a la consolidación de una red local comprometida con la agroecología.
De esta manera, el Primer Encuentro de Intercambio de Semillas se posiciona como una iniciativa clave en la región, no solo por su impacto inmediato, sino por su potencial para impulsar un cambio cultural en la forma de producir y consumir alimentos.