En la mañana de este jueves, integrantes del Hogar San Camilo, se apersonaron en la Plaza Merced para bridar información sobre la grave situación financiera que atraviesan debido a la emergencia económica en discapacidad. En contacto con LA OPINION; Carlos Gattelet, aseguró que el objetivo de la jornada fue “visibilizar a la sociedad civil y también a los mismos prestadores de capacidad de la problemática que estamos sufriendo”. En este sentido, el punto que más preocupa es el de las adecuaciones de arancelaria que, en diciembre último, tuvo un aumento de apenas un 0,5 por ciento. Aquí vale una aclaración: las adecuaciones o actualizaciones arancelarias se realizan a través del Nomenclador de Prestaciones Básicas a favor de las Personas con Discapacidad, que define y organiza los diversos servicios y beneficios disponibles para las personas con discapacidad según la Ley 24.901. En el nomenclador se estipula el valor de cada servicio para que sea reconocido por la cobertura médica/social de la persona con discapacidad. Es justamente este nomenclador el que no está teniendo actualizaciones arancelarias importantes. Consecuentemente, según Gattelet, “tenemos un 70 por ciento desfasado el valor de las prestaciones. De esta manera es imposible sostener la institución. Este es el principal problema que hoy tenemos como hogar, la situación se nos complica cada vez más. Estamos visibilizando esto porque no queremos llegar al punto de cerrar ya que en el Hogar viven personas altamente vulnerables que ni siquiera tienen una familia que los contenga ¿Qué pasa con esos chicos si el Hogar cierra sus puertas?”.
Fuente de financiamiento
El Hogar San Camilo tiene como único financiamiento el de las prestaciones, que se basa en la Ley 24.901 de Discapacidad, que fue promulgada en 1997 y constituye una importante normativa destinada a garantizar los derechos de las personas con discapacidad. “Hay un nomenclador que dictamina el Estado nacional, y que es el monto que nosotros, como institución, podemos facturar a la obra social. Esto es lo que viene sufriendo un desfasaje significativo. A esto se suma que nosotros contamos con 23 personas de planta permanente, debidamente formalizadas, a las que les tenemos que pagar el sueldo, más los gastos fijos de una institución como el pago de los servicios, la compra de alimentos e insumos de mantenimiento del edificio. Es imposible sostener todo y por eso corre riesgo la permanencia de la institución”, explicó claramente Gattelet.
En el Hogar las prestadoras de salud con que se trabaja actualmente son: Incluir Salud, PAMI e IOMA. “Todas ellas están demoradas en sus pagos Nosotros facturamos al mes vencido y de ahí en más pasan dos o tres meses para empezar a cobrar. El problema que tuvimos en este año es que en enero cortan las prestaciones y recién ahora, en marzo, seguramente y esperemos, que nos ingresen los pagos de noviembre y diciembre”, agregó Gattelet, y agradeció profundamente al personal que allí trabaja:
“La institución, en realidad, hoy está de pie gracias a todo el personal, que se ha puesto la camiseta y que hacen un trabajo comprometido. Tienen una paciencia increíble. Gracias a ellos hoy el Hogar está abierto”.
¿Cómo ayudar al Hogar San Camilo?
Consultado sobre cómo se puede ayudar al Hogar San Camilo, el entrevistado no dudó en afirmar que “toda ayuda nos viene bien. Se pueden acercar a la institución de calle Francia 2446 para dialogar con nosotros. Se pueden donar alimentos, pañales, medicamentos, agua, cualquier cosa viene bien”. Al mismo tiempo el referente de la institución anticipó que próximamente realizarán una feria de ropa al igual que una campaña de socios, actividades que se constituyen como “salvavidas” para que el Hogar siga de pie.
La actualidad de la institución
El Hogar “San Camilo” asiste a personas con discapacidad intelectual, motriz, retraso mental. Actualmente hay 15 personas viviendo de manera permanente en el Hogar mientras que otros 15 asisten al Centro de Día que funciona de 8:30 a 16:30. Allí, los asistentes no solo reciben las comidas diarias sino también las terapias adecuadas a cada uno de ellos y talleres.
“Tenemos un equipo de profesionales que trabaja codo a codo en las terapias de cada uno de los chicos. Contamos con kinesiólogos, psicólogos, terapistas ocupacionales, enfermeros, entre otros profesionales. Por eso el gasto que tenemos mensualmente es enorme”, aseguró el consultado y apeló a la solidaridad de los ciudadanos.