En menos de 24 horas, dos vecinos de Pergamino denunciaron haber sido víctimas de estafas virtuales que les generaron importantes pérdidas económicas. Los episodios, que se suman a una larga lista de hechos similares, confirman la creciente preocupación por un delito que, según registros policiales, se repite con una frecuencia de al menos una denuncia por día en la ciudad.
Desaparición de millones de pesos
El primero de los hechos fue denunciado en la noche del miércoles, alrededor de las 22 horas. Un hombre de 55 años, contratista de la ciudad, relató que al ingresar a su cuenta en el Banco Hipotecario notó un saldo disponible de aproximadamente 3,5 millones de pesos. Tras realizar una transferencia personal, advirtió que su cuenta había quedado con un saldo mucho menor al esperado.
Al revisar los movimientos, constató que se habían ejecutado dos transferencias no autorizadas por más de 1,1 millón de pesos cada una, lo que representó un perjuicio superior a los 2,3 millones de pesos. Lo llamativo del caso es que en el resumen de operaciones no figuraba ningún dato sobre los destinatarios de esas transferencias, lo que dificultará el rastreo del dinero. La UFI N°7 del Ministerio Público Fiscal intervino en la investigación para determinar cómo se produjo la maniobra y quiénes serían los responsables.
La llamada de la estafa
Horas más tarde, otro vecino de 56 años denunció haber sido víctima de un ardid telefónico. Según relató, recibió una comunicación de parte de un supuesto representante de Naranja X, quien le solicitó que realizara una serie de operaciones en su cuenta del Banco Galicia. Convencido de que se trataba de un trámite legítimo, la víctima siguió las instrucciones, pero al final del procedimiento había transferido casi un millón de pesos a una cuenta desconocida.
Tras concretarse la transferencia, la llamada se cortó y ya no pudo volver a comunicarse con el supuesto operador. La denuncia también quedó bajo investigación de la UFI N°7, que inició actuaciones por estafa.
Un delito en crecimiento
Estos dos episodios refuerzan una estadística alarmante: en Pergamino, todos los días se radican denuncias por estafas virtuales, ya sea mediante hackeos de cuentas, transferencias bancarias no autorizadas o engaños telefónicos en los que los delincuentes se hacen pasar por operadores de bancos, billeteras virtuales o empresas de servicios financieros.
Las autoridades judiciales recomiendan a la población extremar los cuidados al momento de operar en línea o responder llamados telefónicos. Entre las recomendaciones básicas figuran no compartir claves ni códigos de verificación, no realizar transferencias a cuentas desconocidas y verificar siempre las comunicaciones con canales oficiales antes de ejecutar cualquier movimiento financiero.
Si bien la mayoría de estos delitos son investigados por las fiscalías locales, la trazabilidad de las operaciones suele derivar en pesquisas de alcance nacional e incluso internacional, lo que complejiza la recuperación de los fondos sustraídos.
En este escenario, la asunción de nuevas denuncias por estafas digitales se volvió parte del panorama cotidiano en las comisarías de Pergamino, donde cada jornada aparece al menos un caso nuevo que muestra las diferentes modalidades utilizadas por los delincuentes.
El fiscal Fernando D´Elío, titular de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio 7, asignó la pesquisa a los funcionarios judiciales para que requieran informes a entidades bancarias y financieras que puedan individualizar a los autores de las maniobras a través de la trazabilidad del recorrido del dinero por cuentas.