viernes 20 de febrero de 2026

Dengue: vigilancia activa en Pergamino y prevención clave ante la llegada del verano

Con el inicio de la temporada estival, se refuerzan las alertas sanitarias por la circulación del mosquito Aedes aegypti. El rol del Instituto Maiztegui.

14 de diciembre de 2025 - 07:01

Con la llegada del calor y las precipitaciones propias de la primavera y el verano, vuelve a instalarse la preocupación por las enfermedades transmitidas por mosquitos, en particular el dengue. En este contexto, el Ministerio de Salud de la Nación realizó una estimación de los posibles escenarios de transmisión para la temporada de mayor riesgo, a partir del análisis comparativo de curvas epidémicas históricas por Semana Epidemiológica (SE), tomando como referencia distintas temporadas registradas en Argentina.

Cuatro escenarios posibles

El estudio oficial definió cuatro escenarios potenciales, que permiten anticipar la magnitud de la transmisión y planificar acciones acordes:

*Escenario 1 (menos de 20.000 casos): surge del promedio de casos semanales correspondientes a temporadas con más de 1.000 y menos de 100.000 casos. Representa períodos de baja circulación viral y brotes acotados.

*Escenario 2 (entre 20.000 y 130.000 casos): toma como modelo la temporada 2022/2023, considerada de magnitud intermedia, con inicio del brote en octubre en las regiones NOA y NEA y posterior expansión hacia el centro del país.

*Escenario 3 (entre 130.000 y 600.000 casos): se basa en la temporada 2023/2024, la de mayor magnitud registrada hasta el momento, con transmisión sostenida y alta incidencia en múltiples regiones.

*Escenario 4 (más de 600.000 casos): proyecta un aumento del 50% sobre los casos de la temporada 2023/2024, simulando una situación de máxima transmisión, con introducción temprana del virus y rápida expansión territorial.

Baja transmisión de Dengue pero alerta sostenida

El análisis temporal de los casos notificados entre 2022 y 2025 muestra que, para la SE 47 de 2025, se registra un descenso sostenido en comparación con los picos alcanzados durante las epidemias de 2023 y 2024. De acuerdo con los datos disponibles para esta época del año, Argentina se ubica actualmente en el escenario 1, con una proyección de menos de 20.000 casos a nivel nacional.

Esta tendencia indicaría una interrupción de la transmisión viral autóctona sostenida. Sin embargo, las autoridades sanitarias subrayan que esto no implica ausencia de riesgo. La vigilancia debe mantenerse activa, especialmente ante la posibilidad de circulación viral en áreas con condiciones ambientales y sociodemográficas favorables, así como frente al ingreso de nuevos serotipos a partir de casos importados.

Más lluvias, más riesgo

Las lluvias registradas durante esta primavera incrementan la disponibilidad de ambientes propicios para la reproducción del Aedes aegypti, principal vector del dengue, el chikungunya y otras arbovirosis. Por ello, los especialistas insisten en la necesidad de sostener acciones de ordenamiento ambiental y eliminación de recipientes que acumulen agua.

En la región, existen antecedentes que refuerzan la importancia de estas medidas: San Nicolás de los Arroyos registró brotes de dengue en años anteriores, mientras que Pergamino fue afectada por un brote de chikungunya en 2023. La experiencia demuestra que la prevención domiciliaria y comunitaria es clave para evitar el aumento de las poblaciones de mosquitos.

Alertas regionales y el contexto continental

La Organización Panamericana de la Salud emitió recientemente una alerta epidemiológica por chikungunya y Oropouche en la Región de las Américas, ante el incremento de brotes registrados durante 2025. En particular, Bolivia notificó un aumento muy superior al observado el año anterior, mientras que Brasil y Perú continúan reportando casos autóctonos de Oropouche. Este escenario regional refuerza la necesidad de mantener una vigilancia integrada y coordinada.

El rol estratégico del Instituto Maiztegui

En este entramado de prevención y respuesta, el Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas Doctor Julio Maiztegui cumple un papel fundamental. Su directora, Alejandra Morales, explicó que el organismo trabaja de manera intensa y articulada a nivel nacional.

“Desde el INEVH estamos coordinando el componente laboratorio en todo el país, participamos en el abordaje clínico y formamos parte del comité nacional de análisis de mortalidad por dengue. Contamos con un plan de acción integrado que incluye múltiples actividades”, señaló Morales. En ese marco, destacó la reciente compra de reactivos para la red nacional de laboratorios por más de 1.300 millones de pesos, cuya distribución comenzará en enero, con el objetivo de fortalecer los stocks y la capacidad diagnóstica.

Además, el Instituto contribuyó a ampliar la red de diagnóstico en hospitales provinciales del norte bonaerense, incorporando laboratorios en Carmen de Areco y Zárate, junto a San Nicolás y Pergamino. “La idea es incrementar la capacidad de respuesta en la región y que el Instituto Maiztegui continúe cumpliendo su rol de referencia, confirmando y caracterizando los agentes que puedan generar brotes o epidemias”, concluyó.

Prevención: la herramienta más eficaz

Si bien los indicadores actuales son alentadores, las autoridades sanitarias coinciden en que la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva. Eliminar criaderos, mantener patios y recipientes limpios y evitar la acumulación de agua son acciones simples que, sostenidas en el tiempo, pueden marcar la diferencia. De cara al verano, la combinación de vigilancia epidemiológica, fortalecimiento del sistema de salud y compromiso comunitario será determinante para reducir el impacto del dengue y otras enfermedades transmitidas por mosquitos.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

LO QUE SE LEE AHORA
Seis películas y la posibilidad de disfrutar de un plan diferente con amigos y familia en Cinema Pergamino. video

Las Más Leídas

Te Puede Interesar