sábado 21 de febrero de 2026

Cuidar el agua, compromiso esencial para enfrentar el verano pergaminense

Con la llegada de los días de calor, el Municipio brinda recomendaciones para el uso de agua potable y de esa forma evitar problemas en la red de distribución.

17 de octubre de 2025 - 15:10

Durante la próxima temporada estival, Pergamino volverá a enfrentar uno de los desafíos más recurrentes de los últimos años: garantizar el suministro de agua potable en un contexto de altísimo consumo. Las altas temperaturas, sumadas al uso intensivo en actividades recreativas y domésticas, provocan un incremento sostenido de la demanda que, en los meses de verano, supera ampliamente los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Este aumento, que suele ser de entre un 30 y un 40 por ciento respecto del resto del año, genera una presión adicional sobre la red de distribución. Aunque desde el área de Obras Sanitarias del Municipio se realizan constantes tareas de mantenimiento, monitoreo y ampliación de la capacidad de bombeo, el sistema puede verse exigido al máximo, afectando los niveles de caudal y presión en distintos sectores de la ciudad. En general, se trata de situaciones transitorias, pero que igualmente impactan en la vida cotidiana de los vecinos, sobre todo en horarios de alta demanda.

Frente a este panorama, el Municipio de Pergamino dispuso la implementación de restricciones temporales en el uso de agua potable, una medida preventiva que busca garantizar que todos los hogares cuenten con el recurso esencial durante los días más calurosos.

Según la normativa vigente, el riego de jardines y patios solo estará permitido los lunes, miércoles y viernes, entre las 0:00 y las 9:00, y nuevamente entre las 22:00 y las 24:00. En tanto, el lavado de vehículos y veredas podrá realizarse únicamente los martes, jueves y sábados, en los mismos horarios. De esta manera, se busca reducir el consumo durante las horas diurnas, de 9:00 a 22:00, momento en que el uso domiciliario del agua alcanza su punto máximo.

Desde Obras Sanitarias remarcaron la importancia de cumplir con las franjas horarias establecidas y anticiparon que, a partir de mañana, se llevarán adelante controles en distintos puntos de la ciudad para verificar el cumplimiento de las restricciones. “No se trata de sancionar, sino de generar conciencia: el agua es un bien común y su cuidado depende de todos”, señalaron desde el área.

Cuidarla el agua, siempre

El llamado a un uso racional del agua también alcanza a quienes llenan piletas de natación, una práctica habitual durante el verano. Las autoridades recomendaron realizar el llenado en horas nocturnas, cuando la demanda general es mucho menor, y mantener el agua en condiciones mediante la adición de cloro y el uso de cobertores. Con un mantenimiento adecuado, el agua puede conservarse durante 10 a 15 días sin necesidad de vaciar la pileta, lo que representa un ahorro significativo.

Además, se sugirió reutilizar el agua para riego o limpieza antes de desecharla. Cada litro cuenta: una pileta mediana puede contener más de 10.000 litros de agua, equivalente al consumo diario de más de 100 personas.

También se reiteró la prohibición de realizar conexiones clandestinas a la red, ya que estas no solo afectan la presión del servicio en el barrio, sino que pueden generar daños estructurales en la red general. “Cada conexión irregular perjudica a muchos vecinos y pone en riesgo el equilibrio del sistema”, advirtieron.

En paralelo, se instó a la comunidad a revisar las pérdidas internas en canillas, mochilas y cañerías: una canilla que gotea puede desperdiciar hasta 40 litros por día. Pequeños gestos cotidianos, omo cerrar la canilla mientras se cepillan los dientes, utilizar baldes en lugar de mangueras para lavar autos o veredas, o juntar agua de lluvia para riego, pueden marcar la diferencia.

Las recomendaciones apuntan a cambiar hábitos culturales arraigados. “El agua potable es un recurso finito, y cada verano nos recuerda su valor. No podemos darla por sentada”, afirmaron desde Obras Sanitarias.

Inversión, mantenimiento y futuro

En paralelo a las campañas de concientización, el Municipio avanza en obras de mejora y expansión de la infraestructura hídrica. Actualmente existen varios frentes de trabajo activos: por un lado, la extensión de cañerías hacia nuevos barrios en proceso de urbanización; por otro, intervenciones puntuales en sectores donde se detectan problemas de presión o caudal.

También se llevan adelante tareas de mantenimiento preventivo en pozos de extracción y estaciones de bombeo, con el objetivo de optimizar el rendimiento del sistema y asegurar su funcionamiento durante los meses críticos.

Entre los avances más relevantes se encuentra la instalación progresiva de medidores de agua en los hogares pergaminenses, una herramienta clave para fomentar un consumo más responsable. “El objetivo no es que la gente consuma menos de lo necesario, sino que tome conciencia de su uso, explicaron desde la dependencia municipal. Así como apagamos la luz cuando salimos de una habitación o cerramos el gas al terminar de cocinar, debemos entender que cada litro de agua tiene un valor”.

Los medidores permitirán que el costo del servicio se relacione directamente con el uso real, promoviendo una distribución más equitativa y transparente, además de brindar información precisa para planificar futuras obras.

Una responsabilidad compartida

El consumo per cápita de agua en Pergamino continúa siendo alto, incluso casi el doble de lo recomendado por la OMS. Este dato refuerza la necesidad de fortalecer la educación ambiental y la responsabilidad colectiva. El agua es un recurso natural limitado, y su disponibilidad depende tanto de las políticas públicas como de las acciones individuales.

“Cada uno de nosotros tiene la posibilidad de hacer la diferencia, recordaron desde el área de Obras Sanitarias. Si usamos el agua con cuidado, no solo garantizamos el abastecimiento para todos, sino que también preservamos el recurso para las próximas generaciones”.

El desafío es grande y requiere del compromiso de toda la comunidad. Cuidar el agua no debe entenderse como una obligación impuesta, sino como una actitud solidaria y consciente que refleja el respeto por el entorno y por los demás. En definitiva, el cuidado del agua potable es un compromiso compartido entre el Estado y los vecinos. Solo a través de un esfuerzo conjunto, entre gestión, infraestructura y conciencia ciudadana, será posible asegurar un suministro estable y sustentable durante el verano y a lo largo de todo el año.

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