La municipalidad de San Pedro proyecta una planta depuradora para frenar décadas de contaminación en el río Baradero. La obra costará entre 18 y 22 millones de dólares y requiere financiamiento internacional.
Una inversión clave para frenar la contaminación
El Municipio de San Pedro avanza en un proyecto histórico: la construcción de una nueva planta depuradora de líquidos cloacales con una inversión estimada entre 18 y 22 millones de dólares.
La obra busca poner fin a décadas de vertidos sin tratamiento en el río Baradero, una problemática que derivó en una causa penal por daño ambiental y que evidencia el colapso del sistema de saneamiento local.
Una infraestructura colapsada
La administración municipal reconoció que el sistema cloacal se encuentra saturado y desbordado, afectando a miles de vecinos. Para diseñar una solución integral, el Ejecutivo contrató a la Consultora 5 de Septiembre, encargada de elaborar los estudios técnicos que definirán el plan final.
El proyecto prevé la construcción de una nueva planta, la readecuación de tres colectores principales y mejoras en tramos secundarios. “El objetivo es garantizar un tratamiento adecuado de los efluentes, algo que hoy no existe”, señalaron desde el área de Planeamiento.
Financiamiento internacional: la única alternativa
El cierre del ENOHSA dejó a San Pedro sin una de las principales fuentes de financiamiento para este tipo de obras. Por eso, el gobierno local apunta al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y otros organismos multilaterales.
“Solo nos queda ir a buscar dinero afuera”, admitió un funcionario municipal. “Estamos elaborando un proyecto serio y competitivo para acceder a esas líneas de crédito”.
El fracaso de la planta anterior
La planta depuradora ubicada en calle Rómulo Naón, inaugurada hace menos de una década, nunca funcionó correctamente.
Con problemas técnicos desde el inicio, falta de mantenimiento y tecnología obsoleta, hoy es una estructura abandonada.
“Intentar recuperarla costaría más que hacer una nueva”, explicaron técnicos del proyecto.
Estudios técnicos en marcha
La consultora trabaja en relevamientos del sistema cloacal, análisis de caudal, calidad de agua y estudio de terrenos para una futura estación de bombeo. El informe final se espera en seis meses, y las obras podrían comenzar en dos años si no surgen trabas administrativas.
“Es un proceso largo, pero necesario”, remarcaron desde el Municipio.